El presidente Donald Trump aseguró este jueves que las narcolanchas intervenidas por Estados Unidos en aguas del Caribe estaban cargadas como “vagones de metro” con drogas, en una operación orientada a impedir su ingreso al país. Según su versión, esos cargamentos tenían capacidad para causar miles de muertes por sobredosis, lo que justificaría el uso de fuerza letal.
Trump afirmó que, tras estos incidentes, “ya ni siquiera podemos encontrar barcos en el agua” cargados de drogas, dando a entender que su estrategia ha logrado disuadir las rutas marítimas del narcotráfico. Además, sostuvo que cada embarcación destruida podría haber ocasionado hasta 25 000 muertes en Estados Unidos si no se hubiese interceptado.
Expertos y organismos internacionales han cuestionado la veracidad de las cifras presentadas y la legalidad de los ataques. Aunque la administración Trump sostiene que cuenta con grabaciones que probarían el carácter delictivo de las tripulaciones, no ha hecho públicos esos materiales ni ofrecido elementos contundentes para respaldar sus declaraciones.
Este episodio se enmarca en una escalada militar en el Caribe promovida por Estados Unidos contra redes vinculadas a Venezuela, especialmente contra grupos como el Tren de Aragua. La disputa gira en torno a los límites del uso de la fuerza en alta mar y al respeto del derecho internacional.
English version
Trump claims drug boats attacked were “train cars full of drugs”
This Thursday, President Donald Trump asserted that the drug speedboats intercepted by U.S. forces in Caribbean waters were loaded like “metro cars” full of narcotics, in an operation aimed at preventing their entry into the country. According to him, those cargoes were powerful enough to cause thousands of overdose deaths, justifying lethal force.
Trump claimed that following these incidents, “we no longer can even find boats on the water” carrying drugs, suggesting his strategy has deterred maritime drug routes. He also said each destroyed vessel could have caused up to 25,000 deaths in the U.S. if not intercepted.
Experts and international bodies have questioned the accuracy of those figures and the legality of the attacks. While the Trump administration asserts it holds recordings that prove the criminal nature of the crews, it has not released those materials or provided conclusive evidence to support its claims.
This development is part of a U.S. military escalation in the Caribbean targeting Venezuelan-linked networks, notably the Tren de Aragua. The controversy centers on the limits of force at sea and compliance with international maritime law.



