Por: Luis Alberto Figueroa, tarjeta profesional 0222 expedida por el Ministerio de Educación Nacional
El presidente Gustavo Petro confirmó que el Gobierno colombiano no volverá a subsidiar el precio de la gasolina, una decisión que impactará directamente el costo del combustible en los próximos meses y que podría sentirse en el bolsillo de millones de conductores antes de finalizar su mandato en 2026. El anuncio fue realizado durante un consejo de ministros en la Casa de Nariño, donde el mandatario explicó que los precios quedarán sujetos a las variaciones del mercado internacional del petróleo y a la política de transición energética impulsada por su administración.
El jefe de Estado sostuvo que mantener subsidios a los combustibles fósiles representa una carga fiscal insostenible para el país y aseguró que esos recursos deberían dirigirse al fortalecimiento de energías limpias. Según explicó, cuando el precio internacional del petróleo aumente, también subirá el valor de la gasolina en Colombia, mientras que una eventual caída del crudo podría reflejarse en reducciones del combustible sin necesidad de apoyo estatal. La medida busca evitar un nuevo déficit en el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, uno de los temas económicos más sensibles del actual gobierno.
La decisión generó reacciones inmediatas entre sectores políticos, transportadores y ciudadanos que consideran que un aumento constante del combustible podría elevar los costos del transporte, alimentos y productos básicos. Analistas económicos advierten que el comportamiento del petróleo en los mercados internacionales seguirá siendo determinante para el precio de la gasolina en Colombia, especialmente en medio de tensiones geopolíticas globales que han impulsado el alza del crudo durante los últimos meses.
Durante el gobierno de Gustavo Petro, el precio del galón de gasolina ha registrado incrementos históricos debido al desmonte gradual de subsidios implementado para reducir el déficit fiscal heredado del Fondo de Estabilización. Aunque en febrero de 2026 el Ejecutivo autorizó una reducción parcial del combustible, la nueva postura presidencial deja claro que no habrá un retorno a los subsidios generalizados para contener futuras alzas.
El debate sobre el precio de los combustibles continuará ocupando un lugar central en la agenda económica y política nacional durante los próximos meses. Mientras el Gobierno defiende la transición energética y la sostenibilidad fiscal, amplios sectores ciudadanos temen que nuevas alzas afecten el costo de vida y aumenten la presión económica sobre hogares y pequeños empresarios en todo el país.
English version
Gasoline Prices Could Rise After Gustavo Petro Ends Subsidies
Por: Luis Alberto Figueroa, professional license 0222 issued by the National Ministry of Education
President Gustavo Petro confirmed that the Colombian government will no longer subsidize gasoline prices, a decision expected to directly impact fuel costs in the coming months and affect millions of drivers before the end of his administration in 2026. The announcement was made during a cabinet meeting at the Casa de Nariño, where the president explained that fuel prices will now depend on international oil market fluctuations and the energy transition policies promoted by his government.
The president argued that maintaining subsidies for fossil fuels represents an unsustainable fiscal burden for the country and stated that public resources should instead support clean energy initiatives. According to Petro, when international oil prices increase, gasoline prices in Colombia will also rise, while any drop in crude oil prices could eventually reduce fuel costs without government intervention. The measure aims to avoid a new deficit in the Fuel Price Stabilization Fund, one of the most sensitive economic issues facing the current administration.
The decision immediately sparked reactions from political leaders, transport unions and citizens who fear that continued increases in fuel prices could drive up transportation, food and basic living costs. Economic analysts warn that international oil market behavior will remain a decisive factor for gasoline prices in Colombia, especially amid ongoing geopolitical tensions that have pushed crude oil prices higher in recent months.
During Gustavo Petro’s presidency, gasoline prices have experienced historic increases due to the gradual elimination of subsidies aimed at reducing the fiscal deficit linked to the Fuel Price Stabilization Fund. Although the government approved a temporary reduction in fuel prices in February 2026, Petro’s latest statements make clear that broad fuel subsidies will not return to offset future increases.
The debate over fuel prices is expected to remain at the center of Colombia’s political and economic agenda in the months ahead. While the government defends its energy transition strategy and fiscal sustainability goals, many citizens fear that additional increases could worsen the cost of living and place greater financial pressure on households and small businesses across the country.


