Por: Luis Alberto Figueroa, tarjeta profesional 0222 expedida por el Ministerio de Educación Nacional
El abogado y candidato presidencial Abelardo de la Espriella aseguró que, en caso de llegar a la Casa de Nariño en las elecciones de 2026, el expresidente Álvaro Uribe Vélez “no tendrá ningún tipo de veto” dentro de su eventual gobierno. La declaración fue entregada en medio del creciente debate político sobre el papel que tendría el exmandatario en una futura administración de derecha y sobre la influencia del uribismo en la actual campaña presidencial colombiana.
Las afirmaciones de De la Espriella reavivaron las discusiones sobre una posible participación directa de Uribe en temas estratégicos de seguridad y defensa. El dirigente político sostuvo que mantiene respeto y cercanía ideológica con el expresidente, a quien considera una figura determinante en la lucha contra la criminalidad y el fortalecimiento institucional del país. La posibilidad de integrar a Uribe en funciones de alto nivel ya había sido mencionada anteriormente por sectores políticos cercanos al uribismo.
El debate ocurre en un escenario electoral marcado por fuertes tensiones entre las corrientes de derecha y sectores progresistas. Mientras algunos líderes conservadores respaldan una eventual participación de Álvaro Uribe en un futuro gabinete, otros consideran que su presencia podría profundizar la polarización política nacional. Analistas políticos señalan que el expresidente continúa siendo una de las figuras más influyentes del panorama electoral colombiano, especialmente en temas relacionados con seguridad, orden público y economía.
En las últimas semanas, la campaña presidencial ha estado dominada por propuestas enfocadas en seguridad, lucha contra grupos armados y fortalecimiento militar, especialmente tras la reciente ola de violencia registrada en el suroccidente del país. Dentro de ese contexto, De la Espriella ha insistido en impulsar una política de “mano firme” contra estructuras criminales y ha reiterado su intención de rodearse de figuras políticas con experiencia en temas de defensa nacional.
La discusión sobre el eventual rol de Uribe Vélez dentro de un posible gobierno de derecha seguirá ocupando un lugar central en la campaña presidencial colombiana. A medida que avanzan las alianzas y movimientos políticos rumbo a las elecciones de 2026, distintos sectores continúan evaluando el impacto que tendría el regreso de figuras históricas en el futuro político y económico del país.
English version
Uribe Could Keep Influence if De la Espriella Wins
Por: Luis Alberto Figueroa, professional license 0222 issued by the National Ministry of Education
Lawyer and presidential candidate Abelardo de la Espriella stated that if he reaches Colombia’s presidency in the 2026 elections, former president Álvaro Uribe Vélez “will not face any kind of veto” within his administration. The statement emerged amid growing political debate over the potential role the former president could play in a future right-wing government and the continuing influence of uribismo in Colombia’s presidential race.
De la Espriella’s remarks reignited discussions about a possible direct participation of Uribe in strategic security and defense matters. The candidate emphasized his ideological closeness and respect for the former president, whom he considers a decisive figure in the fight against crime and the strengthening of national institutions. The possibility of giving Uribe a senior role in government had already been mentioned by political sectors aligned with uribismo.
The debate is taking place during a highly polarized electoral season between right-wing movements and progressive sectors. While some conservative leaders support the idea of Álvaro Uribe joining a future cabinet, others believe his presence could deepen political divisions in the country. Political analysts argue that the former president remains one of the most influential figures in Colombian politics, particularly regarding security, public order and economic issues.
In recent weeks, the presidential campaign has been dominated by proposals focused on security, combating armed groups and strengthening military operations, especially after the recent wave of violence in southwestern Colombia. Within that context, De la Espriella has continued promoting a “firm hand” policy against criminal organizations and has reiterated his intention to surround himself with experienced figures in national defense matters.
The discussion surrounding the potential role of Uribe Vélez in a future right-wing administration is expected to remain a key issue throughout Colombia’s presidential campaign. As alliances and political movements continue to evolve ahead of the 2026 elections, different sectors are assessing the impact that the return of historic political figures could have on the country’s political and economic future.



