

Parroco de la iglesia la Valvanera de Pereira Colombia sur América, Columnista Internacional del Periódico Ciberespacial www.notieje.com
Más que hacer un balance del año que termina, es importante mirar hacia dentro de nosotros mismos e identificar las herramientas que necesitamos para enfrentar los desafíos del nuevo año. Pensando en esto, me acordé de un mito de la antigua cultura mediterránea sobre el rejuvenecimiento de las águilas.
De tiempo en tiempo, reza el mito, el águila, como el fénix egipcio, se renueva totalmente. Vuela cada vez más alto hasta llegar cerca del sol. Entonces las plumas se incendian y toda ella comienza a arder. Cuando llega a este punto, se precipita desde el cielo y se lanza cual flecha en las aguas frías del lago.
A través de esta experiencia de fuego y agua, la vieja águila rejuvenece totalmente. Vuelve a tener plumas nuevas, garras afiladas,…
[6:54 a. m., 31/12/2023] Padre Pacho: Una ética para el planeta
Los cambios climáticos hoy nos ofrecen, tal vez una de las últimas oportunidades, para encontrar un modo de vida sostenible para los humanos y para toda la comunidad de vida. Sin esta última oportunidad podremos ir al encuentro de un final catastrófico.
Si no buscamos nuevas alternativas al nivel relacional hombre-tierra, del 20 al 30% de las especies vivas podrán desaparecer en quince años y a mediados de siglo habrá de 150 a 200 millones de refugiados climáticos. Ahora la crisis en vez de oportunidad se volverá un peligro aterrador. Y esa oportunidad solo es posible si logramos combinar la conservación del capital natural con el capital humano. Todo lo que vaya en detrimento de lo humano, inevitablemente se verá proyectado en esta nuestra casa común, la tierra.
Hoy el calentamiento global, que lleva a un desequilibrio en los ritmos y ciclos de la naturaleza, en sus cambios climáticos, tiene un responsable, el comportamiento violento del ser humano con la naturaleza. Hoy el ser humano no se adapta a la naturaleza, obliga a esta a que se adapte a él y a sus interese.
Lo ha dicho el Papa Francisco, nunca hemos maltratado y lastimado tanto la tierra como en los últimos años, esto provoca un gemido a la hermana tierra, un clamor que nos reclama otro rumbo. Es necesario una ética regeneradora de la tierra, que le devuelva la vitalidad vulnerada a fin de que pueda continuar regalándonos todo lo que siempre nos ha dado. Será una ética del cuidado, de respeto a sus ritmos y de responsabilidad colectiva.
Hoy existe una gran preocupación por el cuidado del cuerpo, una cultura del gimnasio y la alimentación sana; los psicoanalistas ayudan en el cuidado de la psique, una vida en equilibrio. ¿Cuándo aprenderemos a cultivar la vida del espíritu que nos orienta a tener una vida con sentido, que nos oriente a una vida apetecible, agradecida y que cuide nuestra madre tierra a quien debemos amar y cuidar, trampolín fundamental para poder trascender?
El Papa Francisco en su Carta Encíclica “Laudato Si” expresa que, el modo distributivo actual es insostenible, donde una minoría se cree con el derecho de consumir en una proporción que sería imposible generalizar, porque el planeta no podría ni siguiera contener los residuos de semejante consumo.
Padre pacho
Más que hacer un balance del año que termina, es importante mirar hacia dentro de nosotros mismos e identificar las herramientas que necesitamos para enfrentar los desafíos del nuevo año. Pensando en esto, me acordé de un mito de la antigua cultura mediterránea sobre el rejuvenecimiento de las águilas.
De tiempo en tiempo, reza el mito, el águila, como el fénix egipcio, se renueva totalmente. Vuela cada vez más alto hasta llegar cerca del sol. Entonces las plumas se incendian y toda ella comienza a arder. Cuando llega a este punto, se precipita desde el cielo y se lanza cual flecha en las aguas frías del lago.
A través de esta experiencia de fuego y agua, la vieja águila rejuvenece totalmente. Vuelve a tener plumas nuevas, garras afiladas,…
[6:54 a. m., 31/12/2023] Padre Pacho: Una ética para el planeta
Los cambios climáticos hoy nos ofrecen, tal vez una de las últimas oportunidades, para encontrar un modo de vida sostenible para los humanos y para toda la comunidad de vida. Sin esta última oportunidad podremos ir al encuentro de un final catastrófico.
Si no buscamos nuevas alternativas al nivel relacional hombre-tierra, del 20 al 30% de las especies vivas podrán desaparecer en quince años y a mediados de siglo habrá de 150 a 200 millones de refugiados climáticos. Ahora la crisis en vez de oportunidad se volverá un peligro aterrador. Y esa oportunidad solo es posible si logramos combinar la conservación del capital natural con el capital humano. Todo lo que vaya en detrimento de lo humano, inevitablemente se verá proyectado en esta nuestra casa común, la tierra.
Hoy el calentamiento global, que lleva a un desequilibrio en los ritmos y ciclos de la naturaleza, en sus cambios climáticos, tiene un responsable, el comportamiento violento del ser humano con la naturaleza. Hoy el ser humano no se adapta a la naturaleza, obliga a esta a que se adapte a él y a sus interese.
Lo ha dicho el Papa Francisco, nunca hemos maltratado y lastimado tanto la tierra como en los últimos años, esto provoca un gemido a la hermana tierra, un clamor que nos reclama otro rumbo. Es necesario una ética regeneradora de la tierra, que le devuelva la vitalidad vulnerada a fin de que pueda continuar regalándonos todo lo que siempre nos ha dado. Será una ética del cuidado, de respeto a sus ritmos y de responsabilidad colectiva.
Hoy existe una gran preocupación por el cuidado del cuerpo, una cultura del gimnasio y la alimentación sana; los psicoanalistas ayudan en el cuidado de la psique, una vida en equilibrio. ¿Cuándo aprenderemos a cultivar la vida del espíritu que nos orienta a tener una vida con sentido, que nos oriente a una vida apetecible, agradecida y que cuide nuestra madre tierra a quien debemos amar y cuidar, trampolín fundamental para poder trascender?
El Papa Francisco en su Carta Encíclica “Laudato Si” expresa que, el modo distributivo actual es insostenible, donde una minoría se cree con el derecho de consumir en una proporción que sería imposible generalizar, porque el planeta no podría ni siguiera contener los residuos de semejante consumo.
Padre pacho
Más que hacer un balance del año que termina, es importante mirar hacia dentro de nosotros mismos e identificar las herramientas que necesitamos para enfrentar los desafíos del nuevo año. Pensando en esto, me acordé de un mito de la antigua cultura mediterránea sobre el rejuvenecimiento de las águilas.
De tiempo en tiempo, reza el mito, el águila, como el fénix egipcio, se renueva totalmente. Vuela cada vez más alto hasta llegar cerca del sol. Entonces las plumas se incendian y toda ella comienza a arder. Cuando llega a este punto, se precipita desde el cielo y se lanza cual flecha en las aguas frías del lago.
A través de esta experiencia de fuego y agua, la vieja águila rejuvenece totalmente. Vuelve a tener plumas nuevas, garras afiladas,…
[6:54 a. m., 31/12/2023] Padre Pacho: Una ética para el planeta
Los cambios climáticos hoy nos ofrecen, tal vez una de las últimas oportunidades, para encontrar un modo de vida sostenible para los humanos y para toda la comunidad de vida. Sin esta última oportunidad podremos ir al encuentro de un final catastrófico.
Si no buscamos nuevas alternativas al nivel relacional hombre-tierra, del 20 al 30% de las especies vivas podrán desaparecer en quince años y a mediados de siglo habrá de 150 a 200 millones de refugiados climáticos. Ahora la crisis en vez de oportunidad se volverá un peligro aterrador. Y esa oportunidad solo es posible si logramos combinar la conservación del capital natural con el capital humano. Todo lo que vaya en detrimento de lo humano, inevitablemente se verá proyectado en esta nuestra casa común, la tierra.
Hoy el calentamiento global, que lleva a un desequilibrio en los ritmos y ciclos de la naturaleza, en sus cambios climáticos, tiene un responsable, el comportamiento violento del ser humano con la naturaleza. Hoy el ser humano no se adapta a la naturaleza, obliga a esta a que se adapte a él y a sus interese.
Lo ha dicho el Papa Francisco, nunca hemos maltratado y lastimado tanto la tierra como en los últimos años, esto provoca un gemido a la hermana tierra, un clamor que nos reclama otro rumbo. Es necesario una ética regeneradora de la tierra, que le devuelva la vitalidad vulnerada a fin de que pueda continuar regalándonos todo lo que siempre nos ha dado. Será una ética del cuidado, de respeto a sus ritmos y de responsabilidad colectiva.
Hoy existe una gran preocupación por el cuidado del cuerpo, una cultura del gimnasio y la alimentación sana; los psicoanalistas ayudan en el cuidado de la psique, una vida en equilibrio. ¿Cuándo aprenderemos a cultivar la vida del espíritu que nos orienta a tener una vida con sentido, que nos oriente a una vida apetecible, agradecida y que cuide nuestra madre tierra a quien debemos amar y cuidar, trampolín fundamental para poder trascender?
El Papa Francisco en su Carta Encíclica “Laudato Si” expresa que, el modo distributivo actual es insostenible, donde una minoría se cree con el derecho de consumir en una proporción que sería imposible generalizar, porque el planeta no podría ni siguiera contener los residuos de semejante consumo.
Padre pacho



