Más descaches en la Contraloría de Pereira, por el Abogado Periodista, Luis Garcia Quiroga

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Columna del Abogado, Escritor y Periodista, Luis Garcia Quiroga –  Notieje.com

En las acumuladas demandas de nulidad de la elección de la Contralora Municipal d

Más descaches en la Contraloría de Pereira

En las acumuladas demandas de nulidad de la elección de la Contralora Municipal de Pereira Jenny Constanza Osorio Vélez, no hubo ninguna tacha al mérito personal y profesional de la abogada manizaleña.

Es un caso de ilegalidad del Concejo Municipal, porque las ternas de dos, no existen.

Bastaron pocos días para que la abogada Osorio Vélez, una vez suspendida por el Consejo de Estado el pasado 8 de agosto, mostrara el cobre y las mañas de quien opta por torcerle el cuello a la ley. Olvidó que fue elegida para proteger la legalidad, la ética y la defensa de lo público.

La Contralora Osorio Vélez fue elegida el 3 de marzo y suspendida provisionalmente del cargo el 4 de agosto siguiente por decisión de la Sala Quinta del Consejo de Estado. En maniobra ilegal – desconociendo que las medidas cautelares son de efecto inmediato- nombró por resolución 285 del 8 de agosto como Subcontralora a Claudia Cristina Mejía Barreneche.

Hay jurisprudencia que da alcance al cumplimiento y exigibilidad de la medida cautelar cuya providencia es de efectos y ejecución inmediatos. Así lo establece el nuevo Código General del Proceso, cuyo núcleo esencial es impedir que con maniobras dilatorias y torticeras se invoque que no ha sido notificada la parte accionada.

Además, es extraño que la resolución 285 haya sido revisada por una asesora externa. Era un deber legal de la Jefe de la Oficina Jurídica cuyo Manual Específico de Funciones y Requisitos en el numeral 4 de Funciones Esenciales, regla: “Revisar jurídicamente los proyectos de contratos y actos administrativos que en forma directa debe conocer o suscribir el Contralor o el Subcontralor”.

Muy grave, porque le habrían evitado un posible prevaricato, pues al nombrar la Contralora Osorio extemporáneamente a la Subcontralora Mejía, tuerce la providencia judicial de efecto express, nada menos que del Consejo de Estado.

Esto es inaceptable en una funcionaria pública con la formación jurídica, experiencia y asesores a su disposición pagados con los impuestos de los pereiranos. Osorio Vélez no merece el cargo. Desperdició el mérito del concurso. Qué descache.

¿Por qué tan apresurado e ilegal nombramiento? ¿Quién o quiénes están detrás de esto? ¿Por qué la contumacia y falta de temor a las consecuencias jurídicas disciplinarias y penales?

En la puja por el poder, desde tiempos inmemoriales, en Pereira cada contralor ha sido cuota de algún jefe político y se reparten los puestos entre los concejales. ¿Cuál es el misterio?

Es muy extraño lo que ocurre con cada episodio de esta novela de la elección del Contralor Municipal. Hay de todo, menos la tan cacareada cultura de la legalidad y la trasparencia de la administración pública. Penoso.

e Pereira Jenny Constanza Osorio Vélez, no hubo ninguna tacha al mérito personal y profesional de la abogada manizaleña.

Es un caso de ilegalidad del Concejo Municipal, porque las ternas de dos, no existen.

Bastaron pocos días para que la abogada Osorio Vélez, una vez suspendida por el Consejo de Estado el pasado 8 de agosto, mostrara el cobre y las mañas de quien opta por torcerle el cuello a la ley. Olvidó que fue elegida para proteger la legalidad, la ética y la defensa de lo público.

La Contralora Osorio Vélez fue elegida el 3 de marzo y suspendida provisionalmente del cargo el 4 de agosto siguiente por decisión de la Sala Quinta del Consejo de Estado. En maniobra ilegal – desconociendo que las medidas cautelares son de efecto inmediato- nombró por resolución 285 del 8 de agosto como Subcontralora a Claudia Cristina Mejía Barreneche.

Hay jurisprudencia que da alcance al cumplimiento y exigibilidad de la medida cautelar cuya providencia es de efectos y ejecución inmediatos. Así lo establece el nuevo Código General del Proceso, cuyo núcleo esencial es impedir que con maniobras dilatorias y torticeras se invoque que no ha sido notificada la parte accionada.

Además, es extraño que la resolución 285 haya sido revisada por una asesora externa. Era un deber legal de la Jefe de la Oficina Jurídica cuyo Manual Específico de Funciones y Requisitos en el numeral 4 de Funciones Esenciales, regla: “Revisar jurídicamente los proyectos de contratos y actos administrativos que en forma directa debe conocer o suscribir el Contralor o el Subcontralor”.

Muy grave, porque le habrían evitado un posible prevaricato, pues al nombrar la Contralora Osorio extemporáneamente a la Subcontralora Mejía, tuerce la providencia judicial de efecto express, nada menos que del Consejo de Estado.

Esto es inaceptable en una funcionaria pública con la formación jurídica, experiencia y asesores a su disposición pagados con los impuestos de los pereiranos. Osorio Vélez no merece el cargo. Desperdició el mérito del concurso. Qué descache.

¿Por qué tan apresurado e ilegal nombramiento? ¿Quién o quiénes están detrás de esto? ¿Por qué la contumacia y falta de temor a las consecuencias jurídicas disciplinarias y penales?

En la puja por el poder, desde tiempos inmemoriales, en Pereira cada contralor ha sido cuota de algún jefe político y se reparten los puestos entre los concejales. ¿Cuál es el misterio?

Es muy extraño lo que ocurre con cada episodio de esta novela de la elección del Contralor Municipal. Hay de todo, menos la tan cacareada cultura de la legalidad y la trasparencia de la administración pública. Penoso.