Antonio Albiñana, columnista internacional, produjo con este artículo, aparecido en El Tiempo de Colombia, el 10 de marzo de 2.023, una serie de afirmaciones que es necesario precisar. En resumen: a) Después de la Segunda Guerra mundial con más de 80 millones de muertos, Europa se dedicó a consolidarse económica y políticamente como un continente de paz; b) Creó el Mercado Común Europeo, hoy con 27 miembros; y la solidaridad entre las Naciones del Norte y el Sur. Pero la afirmación de Albiñana de que: “Desde lejos se ven las consecuencias de la criminal invasión de Putin a Ucrania, como algo ajeno a Europa: Un conflicto entre la lejana Rusia y una de las ex repúblicas Soviéticas”, no nos parece seria. Porque en 1989 cae el Muro de Berlín, Y EL 25 DE DICIEMBRE DE 1.991, Gorbachov declara extinta la Unión de Las Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Quizás, la opinión más controvertida de Albiñana, en su artículo, es la de que: En los últimos tiempos, los países de La Unión Europea se están viendo deslizados hacia una implicación directa en la guerra de Ucrania, estimulados sobre todo por Estados Unidos, experto en guerras lejos de su territorio”. Olvida A.A. que Estados Unidos intervino tanto en la Primera Guerra Mundial (1.914-1918); como también fue decisivo en la segunda (1.939-1945); y ahora Albiñana la emprende también contra Josep Borrell, responsable de la política exterior de la U.E., a quien fustiga de ser el adalid de la implicación belicista Continental, saltándose las propias normas de la U.E. Tampoco le gustó a Albiñana que los ministros de Defensa de La Unión, aprobaran un presupuesto de mil millones de euros, destinados a financiar la Industria Militar de los países Europeos, con el fin de que amplíen rápidamente la producción de municiones para Ucrania.Sin embargo, la periodista internacional Luisa Corradine, para la Nación (argentina), y El Tiempo, (abril 9 de 2023), dice que ( La Guerra en Ucrania, monopoliza la atención de occidente desde hace un año …pero que los países occidentales cayeron de las nubes, al descubrir con cada votación en Naciones Unidas, que buena parte de las naciones del sur del planeta, no comparten su indignación por la guerra de Ucrania; y que la violencia en Haití, y las guerras de Siria, Yemen y en el continente africano, son algunos ejemplos de lo que la invasión Rusa a Ucrania “Borro del mapa”