



Por:Luis García Quiroga2022-11-09693


Luego de su cátedra de democracia y de afirmar su respeto por la libertad de prensa, por las opiniones diferentes y reiterar que las críticas le dan más fuerza para avanzar, el alcalde Maya presentó su informe de gestión de tercer año con 300 logros. Y en democracia, no se entiende por qué acudieron al Esmad para impedir que una comunidad ingresara al auditorio.
Las críticas. ¿Debería ocuparse de las críticas un gobernante que ofrece 100 logros cada año? ¿Cuyo asesor estratégico quiere dar la idea de que se hace mucho, así los resultados de las encuestas no sean favorables a su gestión? Eso es bueno para quienes nos ocupamos de hacer periodismo con análisis y pensamiento crítico, como corresponde al periodismo que ejerce el derecho a opinar y se fundamenta en la duda razonable. En el corazón del periodismo está la duda.
Maya es un mandatario audaz y parecería que además de alimentar la crítica con algunas de sus actuaciones, necesita crítica para sentirse fuerte y desafiante y así darle soporte a una de sus frases favoritas: “Esto va porque va”.
Llama la atención que reconoció el defecto que más se le señala, cuando dice: “Sé que soy un petulante, es un defecto desde niño y estoy trabajando para superarlo”. Ojalá lo logre antes del 31 de diciembre de 2023, pues creo que más importante que ese rasgo anti carismático de su personalidad, hubiera sido preferible que reconociera lo mucho que le cuesta buscar consensos y concertar con los ciudadanos que tienen reparos u observaciones sobre sus decisiones.
Media mañana es insuficiente para que un alcalde socialice sus logros al auditorio y redes sociales. Máxime cuando mostró como suyos proyectos estratégicos que vienen gestándose por varias administraciones anteriores, tal el caso de la Planta de tratamiento de aguas residuales PTAR.
El alcalde se guardó de justificar los retrasos de las obras de infraestructura vial (Avenida Los Colibríes y el acceso directo al aeropuerto) y se nota su interés en dejar todo contratado porque el tiempo ya no le alcanza para cumplir con sus 17 proyectos emblemáticos. Está tramitando autorización al Concejo para inversión de $100 mil millones.
No es claro si el anuncio de comprar una flota de buses eléctricos es una cortina de humo frente a la crisis de movilidad, es parte del pleito con los operadores, o quiere hacer que Megabús pase de ente gestor y de control de la operación a operador del sistema, como ya lo hace con el Megacable. Juez y parte. La ciudad merece una explicación clara del alcalde Maya.
Pese a la crisis social de la ciudad, el informe centra su gestión en el cemento. Incluso en obras que no solucionan la caótica crisis de movilidad vial, como demostrado está.


