Frente a la pantalla del televisor, Nicolás Benedetti, versión real, sonríe como un niño en una fábrica de chocolates y festeja la anotación agitando los brazos, sin soltar de su mano derecha el control de la consola con la que suele jugar Fifa 2018.
La escena ocurre en su habitación, en un apartamento del oeste de la ciudad, adonde acaba de mudarse el talentoso jugador del Deportivo Cali, que este domingo buscará un gol —no virtual— frente al Junior de Barranquilla, en el estadio de Palmaseca, por la fecha siete de la Liga.
Este lunes, hacia las 11:00 de la mañana, ‘Nico’ viajará a Bogotá y luego a Estados Unidos, donde se integrará a la Selección Colombia de mayores para enfrentar a Venezuela y Argentina en los amistosos del 7 y 11 de septiembre, respectivamente.
Benedetti se pondrá por primera vez la camiseta amarilla de la Selección absoluta y compartirá camerino con mundialistas como Ospina, Cuadrado, Falcao y Quintero. Piensa en aquello y su mirada se queda absorta, pero inmediatamente dibuja una mueca de felicidad en su cara y se pone nuevamente en ‘modo Play Station’… “Más tarde voy a enfrentar en línea a Juan Camilo Angulo y debo ganarle”, dice…
¿Fanático al Play?
Me encanta Fifa 2018. Siempre escojo al Cali y me gusta hacer goles…
Como en la vida real. Ya tiene 25 en su cuenta…
Son 27, incluidos dos en amistosos.
¿Siempre tuvo claro que sería jugador profesional?
Desde los 5 años, cuando mi padre me metió a una escuela de fútbol, tuve esa ilusión. Obviamente uno de niño piensa más en divertirse, pero a medida que fueron pasando los años vi que era una posibilidad seria.
¿Y era el Cali el objetivo?
Nunca pensé en el Cali. Con mi padre pensamos siempre en el exterior, como a los 13 o 14 años, pero no se dio. Entonces me vinculé a la escuela Carlos Sarmiento Lora, venía de la escuela Estrellas del Norte, y luego di el salto al Cali, lo que me hizo muy feliz, porque soy hincha del equipo y amo esta institución.
Lo jaló más el fútbol que el colegio…
Sin duda. Sé de la importancia del estudio, pero mi gran pasión es el fútbol, solo el fútbol.
¿Y si hubiera estudiado una carrera?
Seguramente algo relacionado con el fútbol, como el periodismo.
¿Qué recuerda de aquellos diez minutos finales contra Boyacá Chicó (2015), cuando el ‘Pecoso’ Castro lo puso a debutar en una Copa Colombia con el Cali?
Es una anécdota muy chistosa. Como era un partido de Copa, no generaba mucha atracción para la gente y sabía que iba a jugar unos minutos, entonces invité a muchos amigos y familiares. Mejor dicho, la mitad del estadio era gente invitada por mí, y entré con mucha ansiedad a la cancha. Helibelton cobró un saque de banda, me lanzó la pelota y me resbalé de entrada en la primera bola. Me llené de nervios, pero me levanté para pedir la pelota de nuevo. En el fútbol todo te puede faltar, menos las ganas de ir para adelante y superarte.
Pero para el segundo partido las cosas cambiaron…
Sí, fue un momento muy feliz, porque marqué el gol de la victoria ante Equidad en Bogotá. Salí corriendo a celebrar con mis compañeros y lo único que se me ocurrió fue sacar la lengua.


Nicolás Benedetti, jugador del Deportivo Cali.
Agradecido con el ‘Pecoso’
¿Qué le diría hoy al ‘Pecoso’ si lo tuviera aquí al lado?
Solo palabras de agradecimiento, porque creyó en mí y me puso a debutar, me dio la oportunidad de mostrarme. Le deseo siempre lo mejor en su carrera.
¿Le agrada que ahora dirija al América?
Él es un profesional de este oficio y obviamente le deseo siempre lo mejor, aunque esté en el América.
¿Para qué está el Cali en la Liga y la Suramericana?
Yo estoy muy ilusionado este año. Tengo la certeza de que vamos a llegar muy lejos en ambos torneos, porque tenemos una muy buena plantilla. Mi ilusión es dejarle un título a la institución.
Suena como si se estuviera despidiendo. De hecho, se despidió el semestre pasado de sus compañeros. ¿Por qué no se ha concretado su venta?
Los tiempos de Dios son perfectos. Obviamente quiero irme al fútbol del exterior, pero mientras esté en el Cali soy feliz y quiero triunfar. No me he ido porque no ha llegado una propuesta que me llene, tampoco se trata de acelerarse. Cuando sea el momento, Dios me lo hará saber.
Si ese momento se da para la MLS, ¿sería eso bueno para su carrera?
Soy un hombre de retos. A cualquier liga que vayas, si te va bien, vendrán mejores cosas. En la MLS, por ejemplo, ‘la está rompiendo’ el venezolano Josef Martínez, y de ahí seguramente saltará a Europa.
¿Quién le habla al oído a Nicolás?
Mi familia. Mi padre, mi madre, mis hermanos, mi empresario, mi técnico, mi presidente, mis compañeros. Soy alguien que escucha. No pierdes nada cuando lo haces. Ganas mucho, por el contrario.
¿Dónde se siente mejor, como creativo, mediapunta o delantero?
Mediapunta, detrás del 9, como juego en el Cali. Me gusta ir mucho al gol y ahí me siento más cómodo.


Nicolás Benedetti mantiene de alguna manera ligado al fútbol. Cuando está en su casa juega Play Station.
«El gol al América, inolvidable»
¿Cuál es el gol que más recuerda?
Por el momento que viví ese día, el que le marqué al América en Palmaseca en las semifinales de la Liga (11 de junio de 2017), porque entiendo la felicidad que siente el hincha en un clásico, yo lo viví, y que ahora sea yo quien hace vibrar a la gente, eso no tiene precio.
¿Cuando iba al estadio, qué jugador admiraba?
A ‘Caracho’ Domínguez. Era mi ídolo en ese momento. Me gustaban su pegada y los goles que marcaba.
¿Y hoy, quién lo seduce?
Messi, sin duda. Siempre ha sido mi ídolo, es mi modelo a seguir. Si lo llego a tener en frente, le pido una foto y la camiseta. Y en Colombia, James es mi gran referente.
¿A quién le ha pedido camiseta?
A varios, entre ellos Juan Fernando Quintero y Ómar Pérez.
¿Es cabalero?
Tengo varias cábalas. Siempre, antes de cualquier partido, llamo a mi papá y a mi mamá y les pido su bendición: también uso bóxer blancos en la concentración y el día del partido; y siempre llevo a la concentración los mismos tenis. Son unos Nike negros y los compañeros me recochan porque los tengo hace dos años y medio y nada que se acaban. No los puedo cambiar. Siempre tengo que estar con ellos.
¿Siente que a los 21 años su vida va rápido?
Cuando pasan tantas cosas a tan corta edad, uno puede pensar eso, porque normalmente una persona que está en la universidad vive un proceso más lento, pero la vida del futbolista es distinta.
Es que a los 18 años usted debutó en el Cali, ya lo ven como un ídolo y ahora va para la Selección a codearse con los grandes…
Vestir la camiseta de la Selección es la máxima ilusión de todo jugador. Lo tomo como una gran oportunidad para demostrar mi fútbol y disfrutar estos momentos que da la vida, obviamente con mucha responsabilidad.
¿Benedetti es un crack?
Esa es una palabra muy grande y todavía estoy en proceso de formación, así tenga 140 partidos. Me falta mucho para llegar a serlo.
¿Qué le falta?
Tengo el talento y la inteligencia, pero debo tener más sacrificio, solidaridad con mis compañeros y ser más pasional, entrar a la cancha y comerme a todo el mundo. Sueño ser el crack que todos esperan.
A un toque con Benedetti
Un plato: la pasta
Una obsesión: los tenis, tengo cien pares.
Un programa de televisión: la serie Ozark, en Netflix.
Gerardo Pelusso: una gran persona, un gran técnico, exige, pero te corrige.
Un compañero: Daniel Giraldo, la vamos muy bien, sabe mucho de fútbol.
La rumba: cuando se puede, me gusta. Todo en la vida necesita un balance y hay que saber cuándo es el momento.
El ‘Poeta’: Me gusta que me lo digan, sé que es por el escritor uruguayo, pero el hincha lo relaciona con la lírica y la poesía en la cancha, y se siente bien cuando me llaman ‘Poeta’.



