Transformación de la PolicíaHonorables congresistas, con esa misma forma de corazón con la que ustedes aplauden a los héroes de Colombia, he dado claras instrucciones para que todos los miembros de la Fuerza Pública se comprometan con el respeto, las garantías y la protección de la protesta pacífica. Y también, les he dado instrucciones precisas para actuar con contundencia, utilizando todas las herramientas de la Constitución, para defender a la ciudadanía de los vándalos y terroristas.
Apreciados congresistas:
Este es el motivo por el que ya iniciamos el Proyecto de Transformación Integral de la Policía Nacional, con el que estamos creando una nueva identidad de la Institución para mejorar su proximidad con los ciudadanos, y con el que, también, estamos fortaleciendo la prevención, protección y respeto por los derechos humanos. En este sentido, creamos la Dirección de Derechos Humanos de la Policía y radicaremos el proyecto de ley que modifica el Estatuto Disciplinario de la Policía Nacional. 
Adicionalmente, presentaremos el proyecto de ley para el nuevo Estatuto de carrera para la profesionalización del servicio. Así, fortaleceremos esta fuerza para que, cada vez más, los colombianos estén orgullosos de su Policía. Y de esta manera, avanzaremos hacia su transformación tecnológica para que pueda actuar de la manera más contundente y, siempre, acompañado de la transparencia.
Esta Fuerza Pública, de la que nos sentimos orgullosos, defiende no solo nuestros valores democráticos sino también nuestro patrimonio y nuestra riqueza ambiental con el mismo fervor con el que defiende nuestra soberanía. Es la Fuerza que nos ha permitido alcanzar las más bajas tasas de secuestro y las menores tasas de homicidio en décadas.
Es la que con su profesionalismo y capacidad nos ha permitido alcanzar grandes logros operacionales, para que ‘cadetes’, ‘guachos’ o ‘urieles’ no continúen sembrando la violencia, ni miedo, ni terrorismo, ni narcotráfico. NI SIGAN ASESINANDO A NUESTROS LÍDERES SOCIALES, ¡porque en nuestro país NO hay cabida para los violentos!
Son una Fuerza para la justicia, para hacer valer nuestros derechos y para enarbolar nuestros principios. Óiganmelo bien, soldados y policías, me siento orgulloso de ser su Comandante en Jefe, porque ustedes son los defensores de la institucionalidad y la legalidad en todo el territorio colombiano.
Congresistas, estos valores democráticos son una construcción colectiva, un reflejo de nuestra sociedad, que se ha forjado en cada uno de nuestros hogares, protegiendo a nuestros niños. 
• Protección de la niñez
Compatriotas, no dejemos de sembrar en nuestros hijos amor, respeto, tolerancia, sensibilidad humana, pues es esto lo que nos permitirá resolver y enfrentar nuevos retos juntos, pensando de manera crítica y lógica, sin individualismos. 
Nuestra Constitución sabiamente protege a aquellos que no pueden ejercer a plenitud sus derechos. Por eso, define claramente que no hay derechos por encima de los derechos de nuestros niños, ni hay deber más apremiante que protegerlos. Con esta consigna, apreciados congresistas, con ustedes, modificamos con ustedes la Constitución Política para sancionar la ley de cadena perpetua para los violadores y abusadores de niños, porque el mensaje de nuestra sociedad debe ser inequívoco, debe resonar en cada rincón de la patria: en Colombia no aceptamos una niña, ni un niño, abusado ni violentado; NO lo admitimos y lo castigaremos con todo el peso de nuestra ley. En esta instalación del Congreso, los invoco para que nos acompañen a nuestro Gobierno en este último tramo del camino. Con su apoyo estoy seguro de que sacaremos adelante iniciativas que contribuyan a cerrar las brechas sociales exacerbadas por la pandemia. Y, óiganmelo bien, acá no hay triunfos individuales, nuestros logros serán los logros de Colombia.
Nuestra respuesta a la incertidumbre y a los interrogantes que nos plantea este momento tiene que incluir los conceptos de solidaridad y responsabilidad. INVITO a que, hombro a hombro, pasemos esta página de la historia.
 Proyecto de Ley de Inversión Social
Con gran satisfacción, he sido testigo de cómo podemos construir los consensos que nos permitirán alcanzar tres propósitos fundamentales: primero, atender a los más vulnerables, segundo, crecer económicamente para generar más y mejores empleos y, tercero, hacerlo con responsabilidad fiscal, sin tocar a los sectores más vulnerables ni a la clase media. 
Esto se concreta en el Proyecto de Ley de Inversión Social, que es una apuesta por continuar con Ingreso Solidario, una renta básica de emergencia, hasta diciembre del año 2022. También crear nuevos empleos para los jóvenes, subsidiando el equivalente al 25% de un salario mínimo por cada trabajo nuevo creado, para personas entre 18 y 28 años. Ampliar el subsidio mínimo de trabajadores formales hasta diciembre de 2021 y hacer del programa Matrícula Cero una política de Estado. Todo esto en un marco de austeridad en el gasto público y, por supuesto, de lucha contra la corrupción y la evasión. Esta apuesta social llegará a un poco más de 11 millones de hogares y significará la verdadera revolución social de nuestros tiempos.
Este consenso no habría sido posible sin el concurso de ustedes, del sector privado, a quien hoy reconozco por su patriotismo, coraje y valentía, con el apoyo de los mandatarios locales y de la sociedad en general, que han hecho una lectura acertada de nuestra realidad y han dado un paso frente a todo lo que nos demanda contribuir para edificar una sociedad más equitativa y superar la crisis.
Quiero dejar claro que esta Ley de Inversión Social, que construiremos entre todos nosotros, es el salto de desarrollo humano más grande de las últimas décadas. Y lo es porque sienta las bases para que, sin importar qué tan distante parezca nuestro destino, nosotros los colombianos vamos a tener la posibilidad de construir un buen puerto para quienes más lo necesitan. 
Esa Colombia, esa Colombia que entiende que la misión en la que nos embarcamos no es menor, ni puede ser distinta, es la que trata de garantizar que cualquier niña o niño, nacidos en la ciudad o en la Colombia profunda, pueda sentir que la oportunidad de vida la tiene cerca y que ninguno, absolutamente ninguno, se va a quedar atrás. Así brindaremos la oportunidad de convertir sus sueños en realidades.
ESO ES EQUIDAD, ESE ES EL FIN ESENCIAL DEL ESTADO Y ESTE SERÁ EL LEGADO QUE NUESTRA GENERACIÓN ENTREGARÁ A LAS GENERACIONES QUE VIENEN. 

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Apreciados congresistas:
Este es el motivo por el que ya iniciamos el Proyecto de Transformación Integral de la Policía Nacional, con el que estamos creando una nueva identidad de la Institución para mejorar su proximidad con los ciudadanos, y con el que, también, estamos fortaleciendo la prevención, protección y respeto por los derechos humanos. En este sentido, creamos la Dirección de Derechos Humanos de la Policía y radicaremos el proyecto de ley que modifica el Estatuto Disciplinario de la Policía Nacional. 
Adicionalmente, presentaremos el proyecto de ley para el nuevo Estatuto de carrera para la profesionalización del servicio. Así, fortaleceremos esta fuerza para que, cada vez más, los colombianos estén orgullosos de su Policía. Y de esta manera, avanzaremos hacia su transformación tecnológica para que pueda actuar de la manera más contundente y, siempre, acompañado de la transparencia.
Esta Fuerza Pública, de la que nos sentimos orgullosos, defiende no solo nuestros valores democráticos sino también nuestro patrimonio y nuestra riqueza ambiental con el mismo fervor con el que defiende nuestra soberanía. Es la Fuerza que nos ha permitido alcanzar las más bajas tasas de secuestro y las menores tasas de homicidio en décadas.
Es la que con su profesionalismo y capacidad nos ha permitido alcanzar grandes logros operacionales, para que ‘cadetes’, ‘guachos’ o ‘urieles’ no continúen sembrando la violencia, ni miedo, ni terrorismo, ni narcotráfico. NI SIGAN ASESINANDO A NUESTROS LÍDERES SOCIALES, ¡porque en nuestro país NO hay cabida para los violentos!
Son una Fuerza para la justicia, para hacer valer nuestros derechos y para enarbolar nuestros principios. Óiganmelo bien, soldados y policías, me siento orgulloso de ser su Comandante en Jefe, porque ustedes son los defensores de la institucionalidad y la legalidad en todo el territorio colombiano.
Congresistas, estos valores democráticos son una construcción colectiva, un reflejo de nuestra sociedad, que se ha forjado en cada uno de nuestros hogares, protegiendo a nuestros niños. 
• Protección de la niñez
Compatriotas, no dejemos de sembrar en nuestros hijos amor, respeto, tolerancia, sensibilidad humana, pues es esto lo que nos permitirá resolver y enfrentar nuevos retos juntos, pensando de manera crítica y lógica, sin individualismos. 
Nuestra Constitución sabiamente protege a aquellos que no pueden ejercer a plenitud sus derechos. Por eso, define claramente que no hay derechos por encima de los derechos de nuestros niños, ni hay deber más apremiante que protegerlos. Con esta consigna, apreciados congresistas, con ustedes, modificamos con ustedes la Constitución Política para sancionar la ley de cadena perpetua para los violadores y abusadores de niños, porque el mensaje de nuestra sociedad debe ser inequívoco, debe resonar en cada rincón de la patria: en Colombia no aceptamos una niña, ni un niño, abusado ni violentado; NO lo admitimos y lo castigaremos con todo el peso de nuestra ley. En esta instalación del Congreso, los invoco para que nos acompañen a nuestro Gobierno en este último tramo del camino. Con su apoyo estoy seguro de que sacaremos adelante iniciativas que contribuyan a cerrar las brechas sociales exacerbadas por la pandemia. Y, óiganmelo bien, acá no hay triunfos individuales, nuestros logros serán los logros de Colombia.
Nuestra respuesta a la incertidumbre y a los interrogantes que nos plantea este momento tiene que incluir los conceptos de solidaridad y responsabilidad. INVITO a que, hombro a hombro, pasemos esta página de la historia.
 Proyecto de Ley de Inversión Social
Con gran satisfacción, he sido testigo de cómo podemos construir los consensos que nos permitirán alcanzar tres propósitos fundamentales: primero, atender a los más vulnerables, segundo, crecer económicamente para generar más y mejores empleos y, tercero, hacerlo con responsabilidad fiscal, sin tocar a los sectores más vulnerables ni a la clase media. 
Esto se concreta en el Proyecto de Ley de Inversión Social, que es una apuesta por continuar con Ingreso Solidario, una renta básica de emergencia, hasta diciembre del año 2022. También crear nuevos empleos para los jóvenes, subsidiando el equivalente al 25% de un salario mínimo por cada trabajo nuevo creado, para personas entre 18 y 28 años. Ampliar el subsidio mínimo de trabajadores formales hasta diciembre de 2021 y hacer del programa Matrícula Cero una política de Estado. Todo esto en un marco de austeridad en el gasto público y, por supuesto, de lucha contra la corrupción y la evasión. Esta apuesta social llegará a un poco más de 11 millones de hogares y significará la verdadera revolución social de nuestros tiempos.
Este consenso no habría sido posible sin el concurso de ustedes, del sector privado, a quien hoy reconozco por su patriotismo, coraje y valentía, con el apoyo de los mandatarios locales y de la sociedad en general, que han hecho una lectura acertada de nuestra realidad y han dado un paso frente a todo lo que nos demanda contribuir para edificar una sociedad más equitativa y superar la crisis.
Quiero dejar claro que esta Ley de Inversión Social, que construiremos entre todos nosotros, es el salto de desarrollo humano más grande de las últimas décadas. Y lo es porque sienta las bases para que, sin importar qué tan distante parezca nuestro destino, nosotros los colombianos vamos a tener la posibilidad de construir un buen puerto para quienes más lo necesitan. 
Esa Colombia, esa Colombia que entiende que la misión en la que nos embarcamos no es menor, ni puede ser distinta, es la que trata de garantizar que cualquier niña o niño, nacidos en la ciudad o en la Colombia profunda, pueda sentir que la oportunidad de vida la tiene cerca y que ninguno, absolutamente ninguno, se va a quedar atrás. Así brindaremos la oportunidad de convertir sus sueños en realidades.
ESO ES EQUIDAD, ESE ES EL FIN ESENCIAL DEL ESTADO Y ESTE SERÁ EL LEGADO QUE NUESTRA GENERACIÓN ENTREGARÁ A LAS GENERACIONES QUE VIENEN.