Vacunémonos contra el odio y el desaliento
Este 2021 marca el verdadero inicio del siglo XXI. Los niños y jóvenes volverán a las aulas, reconocerán las caras que solo han visto en pantallas o en su imaginación. Con la vacunación masiva abrazaremos el sueño, de nuevo, volvernos a encontrar, podremos volver a darnos la mano y sentir el calor de familia. Aprovechemos este momento que nos permite replantear el pasado y pensar en un futuro de todos: vacunémonos contra el pesimismo, vacunémonos contra el resentimiento, vacunémonos contra el odio, vacunémonos contra el desaliento. 
Tenemos la obligación de caminar adelante escuchándonos mejor y hallando consensos.  Un paso en esa dirección es la elección de los consejos locales de juventud, para que los jóvenes interpreten el papel al que están llamados, un papel histórico que deben cumplir, porque LOS JÓVENES SON NUESTRO FUTURO, SON NUESTRO PRESENTE Y EL PAÍS LOS RECLAMA SIEMPRE VALIENTES EN SUS IDEAS, DISRUPTIVOS CON SU OPTIMISMO Y DINÁMICOS CONSTRUYENDO SOLUCIONES. ESTE SERÁ EL PASO MÁS TRASCENDENTAL DE LA FORMACIÓN EN NUESTRO PAÍS DE UNA VERDADERA CIUDADANÍA JUVENIL
Honorables congresistas, este salón donde nos encontramos, y al cual orgullosamente pertenecí, es el escenario donde la democracia vibra, donde las ideas se agitan y las voces exponen argumentos. Las voces en las  calles las escuchamos y deben nutrir los debates, pero ustedes están convocados por la historia para ser los voceros de un país en plena transformación. Estoy seguro de que ustedes, como lo han hecho en tantas ocasiones, obrarán con consistencia, congruencia y sentido de patria. 
Cuando nos volvamos a encontrar, el próximo 20 de julio, la ciudadanía habrá tomado una decisión sobre el futuro. Con humildad, invito a Colombia a escoger el camino del trabajo, el de decir la verdad, aunque sea dura, el de apostar por el talento de las mujeres y hombres en esta tierra maravillosa y el de ser responsables con las generaciones que vienen. Los invito también a rechazar el camino de la mentira, el de la calumnia frívola; digámosle NO a los promotores del odio, evitemos el camino fácil para obtener placeres momentáneos, que dejan cicatrices eternas. 
Apreciados congresistas, en este país que renace al sobreponerse a la pandemia, los colombianos no quieren que el debate político que se avecina para las elecciones del año entrante esté marcado por la polarización agresiva, y la saturación de insultos y ataques personales. Los colombianos quieren escuchar propuestas serias y realistas, programas en el campo social, en la educación, en la salud, en la infraestructura, que resuelvan problemas de manera efectiva y sostenible. Los colombianos quieren un debate electoral reflexivo y de altura, y todos estamos obligados a hacerlo posible.
En un año, cuando estaré visitando nuevamente este recinto, estaremos entregando un país con más de 50.000 títulos de tierras para los campesinos, con matrícula gratis para cerca de 700.000 estudiantes en las universidades públicas como política de Estado, con 12.000 aulas para avanzar en la jornada única, con la población vacunada, con la mayor inversión en vías, con los proyectos PDET en ejecución, con más del 10% de nuestra matriz energética en energías renovables no convencionales y un crecimiento económico superior al 7%, el más alto en la última década. 
Todos estos serán los logros nuestros, ¡nuestros!, los logros de Colombia. No logros individuales.
Queridos amigos y queridos colombianos, la historia demanda que seamos la mejor versión de nosotros mismos. ¡ES EL MOMENTO DE SER MÁS COLOMBIANOS QUE NUNCA, DE ESCRIBIR NUESTRA HISTORIA Y DE CIMENTAR EL FUTURO CON LOS HECHOS QUE NOS UNEN!
Declaro instalada la sesión del Congreso 2021-2022.
Muchísimas, muchísimas gracias.

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Este 2021 marca el verdadero inicio del siglo XXI. Los niños y jóvenes volverán a las aulas, reconocerán las caras que solo han visto en pantallas o en su imaginación. Con la vacunación masiva abrazaremos el sueño, de nuevo, volvernos a encontrar, podremos volver a darnos la mano y sentir el calor de familia. Aprovechemos este momento que nos permite replantear el pasado y pensar en un futuro de todos: vacunémonos contra el pesimismo, vacunémonos contra el resentimiento, vacunémonos contra el odio, vacunémonos contra el desaliento. 
Tenemos la obligación de caminar adelante escuchándonos mejor y hallando consensos.  Un paso en esa dirección es la elección de los consejos locales de juventud, para que los jóvenes interpreten el papel al que están llamados, un papel histórico que deben cumplir, porque LOS JÓVENES SON NUESTRO FUTURO, SON NUESTRO PRESENTE Y EL PAÍS LOS RECLAMA SIEMPRE VALIENTES EN SUS IDEAS, DISRUPTIVOS CON SU OPTIMISMO Y DINÁMICOS CONSTRUYENDO SOLUCIONES. ESTE SERÁ EL PASO MÁS TRASCENDENTAL DE LA FORMACIÓN EN NUESTRO PAÍS DE UNA VERDADERA CIUDADANÍA JUVENIL
Honorables congresistas, este salón donde nos encontramos, y al cual orgullosamente pertenecí, es el escenario donde la democracia vibra, donde las ideas se agitan y las voces exponen argumentos. Las voces en las  calles las escuchamos y deben nutrir los debates, pero ustedes están convocados por la historia para ser los voceros de un país en plena transformación. Estoy seguro de que ustedes, como lo han hecho en tantas ocasiones, obrarán con consistencia, congruencia y sentido de patria. 
Cuando nos volvamos a encontrar, el próximo 20 de julio, la ciudadanía habrá tomado una decisión sobre el futuro. Con humildad, invito a Colombia a escoger el camino del trabajo, el de decir la verdad, aunque sea dura, el de apostar por el talento de las mujeres y hombres en esta tierra maravillosa y el de ser responsables con las generaciones que vienen. Los invito también a rechazar el camino de la mentira, el de la calumnia frívola; digámosle NO a los promotores del odio, evitemos el camino fácil para obtener placeres momentáneos, que dejan cicatrices eternas. 
Apreciados congresistas, en este país que renace al sobreponerse a la pandemia, los colombianos no quieren que el debate político que se avecina para las elecciones del año entrante esté marcado por la polarización agresiva, y la saturación de insultos y ataques personales. Los colombianos quieren escuchar propuestas serias y realistas, programas en el campo social, en la educación, en la salud, en la infraestructura, que resuelvan problemas de manera efectiva y sostenible. Los colombianos quieren un debate electoral reflexivo y de altura, y todos estamos obligados a hacerlo posible.
En un año, cuando estaré visitando nuevamente este recinto, estaremos entregando un país con más de 50.000 títulos de tierras para los campesinos, con matrícula gratis para cerca de 700.000 estudiantes en las universidades públicas como política de Estado, con 12.000 aulas para avanzar en la jornada única, con la población vacunada, con la mayor inversión en vías, con los proyectos PDET en ejecución, con más del 10% de nuestra matriz energética en energías renovables no convencionales y un crecimiento económico superior al 7%, el más alto en la última década. 
Todos estos serán los logros nuestros, ¡nuestros!, los logros de Colombia. No logros individuales.
Queridos amigos y queridos colombianos, la historia demanda que seamos la mejor versión de nosotros mismos. ¡ES EL MOMENTO DE SER MÁS COLOMBIANOS QUE NUNCA, DE ESCRIBIR NUESTRA HISTORIA Y DE CIMENTAR EL FUTURO CON LOS HECHOS QUE NOS UNEN!
Declaro instalada la sesión del Congreso 2021-2022.
Muchísimas, muchísimas gracias.