LA MATRACA -Es un instrumento de percusión, compuesto por una caja de madera con perforación en las caras chapetonas móviles de metal, que al movimiento desde la barra superior da resonancia. Para Pácora hace parte de sus tradiciones ya que una matraca de impresionantes dimensiones fue traída por los españoles a Arma Viejos y trasladados a Pácora en 1831. La matraca fue usada para relevar las campanas en época de Semana Santa y convocar a los actos religiosos; sin embargo, las dimensiones del aparato traspasaron fronteras y por ello los pacoreños son llamados “matracas”.
En la sesión del doce (12) de octubre fue aprobado en tercer debate el decreto del seis (6) de diciembre de 1831, por el cual fue trasladada la población de Arma al paraje de Pácora con el nombre de San José de Arma Nuevo. Dicha corporación facultó al gobernador de la provincia para que le señalara los límites a la nueva población con la de Salamina. Fue levantado el censo y dio mil setecientos cincuenta y seis (1756) así: Los habitantes de la población de Arma quinientos ochenta y cuatro (584) y los vecinos de la población de Pácora mil ciento setenta y dos (1172) que también pertenecían a la vieja población. El dos (2) de diciembre de 1832 fueron nombrados alcaldes para la nueva población Manuel Salvador del Castillo como primero y Pedro Marín como segundo. Durante los primeros años figuró la población indistintamente con los nombres de San José de Arma Nuevo y San José de Pácora. Parece que este último principió a figurar en las comunicaciones civiles y eclesiásticas en el año de mil ochocientos treinta y seis (1836) para recordar a los indígenas que la poblaron y fueron conocidos con el nombre de Paucuras.
Piedra de Pipintá -Ubicada en el Alto de Pozo a una altura de 1.500 msnm, en el sitio se encuentra un monolito con forma de gruta que según la leyenda era una ruta comercial subterránea de Maíz, pieles de animales y Oro de los indios Pozos con los nativos de Arma y los aborígenes de Marmato.
En el Corregimiento de San Bartolomé, se encuentra el Café Pimaraque donde se puede apreciar las pinturas-murales representando la historia de los indios Pozos, la Cueva de Pipintá y la muerte del Mariscal Jorge Robledo.
Cerro de Cristo Rey -Es una escultura ubicada al occidente de Pácora de aproximadamente 12 m de altura que representa la imagen de Jesús con las manos abiertas. Según cuenta la leyenda se instauró para contrarrestar una maldición lanzada por un cura renegado que juntaría las dos montañas sobre las que está ubicada el municipio. La estatua fue llevada al sitio en secciones debido a su peso y allá fue ensamblado según indicaciones. Como anécdota, se comisionó al señor Sinforoso Valencia que era la persona más fuerte de Pácora desplazar la cabeza cuesta arriba. A través de los años el monumento sufrió deterioro e incluso una de las palmas de la mano fue derribada por un rayo. En los últimos años se encargó de la restauración del monumento al escultor nariñense José Solarte residente en Aguadas.
LA PLAZA DE BOLIVAR -Dentro de las edificaciones más sobresalientes se destacan las que se encuentran alrededor de la plaza principal y se cree que nació esta floreciente población. Aquí se localiza la Sede administrativa del Municipio, La Casa de la Cultura, El edificio de la Sociedad de Mejoras Públicas, entre otras y en el interior de la plaza los monumentos a Simón Bolívar, la Matraca y el busto de Pedro Antonio Álvarez personero por muchos años en el Municipio.
TEMPLO DE SAN JOSÉ -El templo de San José, de estilo románico, con características renacentistas, barroco y colonial. Es una edificación Republicana. Posee en su interior hermosas imágenes Quiteñas, Españolas y Francesas, además de venerarse la imagen de FRAY ESTEBAN MAYA GUTIERREZ. El sacerdote José María Montoya, tomo posesión del curato de Pácora en el año de 1832; luego vinieron los presbíteros Cecilio Gallego, Juan Francisco Suárez, Pablo José Quinceno y Lucas Arango. La más honda huella que un sacerdote haya dejado en los pacoreños fue la del padre Silverio Adriano Gómez, quien gobernó el rebaño católico por espacio de 42 años. El bello templo de la ciudad de Pácora, se inició en el año de 1873, cuando don Rosendo Robledo donó los terrenos para su construcción. Los planos originales fueron elaborados por el ingeniero inglés William Martín. En 1830 el Obispo José Ignacio Montoya concede el permiso al padre Juan Bautista Gutiérrez para celebrar y administrar los sacramentos del nuevo templo. Para efecto fueron trasladados los altares y los vasos sagrados. Al año siguiente, o sea en 1881 se celebra la primera Semana Santa en este templo. Fue el Padre Silverio Adriano Gómez, quien trajo a Pácora las famosas campanas, que según Gonzalo y Alonso Gutiérrez fueron elaborados en Paris. Estos mismos señores, autores del libro “apuntes de la historia pacoreña” reseña hasta 1942, una docena de Sacerdotes nacidos es este mismo Municipio, lo que indica que a la fecha de hoy por lo menos una treintena de vocaciones ha alcanzado su meta. Aquí cabe resaltar al Beato Esteban Maya Gutiérrez, el primer caldense que llega a la gloria de los altares. En 1833 se compró una casa en la esquina sur de la plaza principal para levantar el templo de esta floreciente población. El Padre José María Montoya Párroco de Arma viejo, en 1832 escribió un oficio con base a la visita efectuada al lugar donde iba a ser trasladada la ciudad, donde decía que el terreno para la Parroquia era bueno y conveniente, pues presentaba todas las ventajas y cualidades para una población. Tiene todos los materiales para edificar, por cuyas razones los vecinos estaban muy gustosos y conformes en la traslación de sus reliquias e insignias. La primera capilla fue construida en la manzana sur oeste de la plaza, hoy Hotel Manizales, era de paja y bahareque sin ninguna comodidad, allí se celebraron los primeros ejercicios de culto tributados a San José, titular de la Parroquia, en1837 el Obispo Juan de la Cruz Gomes Plata en visita pastoral encontró poco digna y decorosa la capilla y dispuso construir un nuevo Templo con las rentas de la cofradía. En el año 1873, el presbítero Rafael Patiño y solar, situadas ambas en la esquina sur de la plaza, con el fin de levantar un templo de esta floreciente población. Los planos fueron encomendados al ingeniero de minas William Martín, lo mismo que la dirección de la obra y en su ausencia lo remplazaba el señor Rafael Ospina, construida en adobe acostado y sostenida por gruesas columnas, las maderas fueron traídas de parajes cercanos. Contrastan su estilo (románico), entre barroco predominante en su interior y el clásico grecorromano en su fachada exterior, presenta tres entradas que dan acceso a igual nubes de naves largas y espaciosas, en su decoración interior, el cielo raso, esta logrado en cuadrícula de madera, formando un armonioso conjunto con las columnas, el corredor del coro, la vaneada y los confesionarios. El retablo del altar mayor fue tallado por Sinforoso Valencia, es ostentoso, allí se destacaba un camarín. El altar mayor es en mármol blanco, decorado con” La última Cena” y sobre los muros laterales se encuentran los vitrales de de gran valor artístico.
TEMPLO DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN (CAPILLA) -En 1930 se inició la construcción de la capilla con la colaboración de piadosos habitantes del corregimiento. En 1940 Castilla recibe la visita de su excelencia Monseñor Luís Concha a quien la comunidad le manifiesta el deseo de contar en forma permanente con la guía del padre Pedro José Rivera, quien estaba por esos días en la población sosteniendo el sagrado culto, avivando la fe católica y animando a la comunidad. Este año el padre Rivera abre los libros de lo que en 1954 sería creado como la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen.
TEMPLO DE SAN BARTOLOMÉ -Es muy probable que el nombre de la parroquia y el Corregimiento lo hubiera escogido el presbítero Juan Bautista Gutiérrez, primer sacerdote que oficio en dicho lugar. La construcción del antiguo Templo de San Bartolomé se remonta a 1915 cuando se iniciaron los trabajos en tapia y adobe. Su área es de 250 metros cuadrados y una capacidad para 350 personas. El deterioro de la edificación llevó en 1979 al padre José Néstor Valencia Zuluaga a pensar en su remodelación, solicito apoyo a los pobladores y la comunidad internacional que aportaron recursos para la remodelación. En 1984 el padre Napoleón Gómez continúo las obras de remodelación con la ayuda de las colonias de Sanbartolomeños residentes en el país. El padre Álvaro Arango Ferrer continúo y concluyó la obra.
CEMENTERIO -El Cementerio del Municipio de Pácora se encuentra en la carrera primera. La construcción fue dirigida a comienzos del siglo por el arquitecto italiano NEFFTALI ZANCANTO.
CASA DE OBRA SOCIALES -La casa de obras sociales Martinita Ángel, sede de las hermanas Vicentinas fue fundada como Instituto por el padre Salvador Osorio, el 13 de enero de 1965. Gracias a la benevolencia de Martinita Ángel, quien por sus gestos, de caridad, donó a la parroquia la casa donde las religiosas de la orden de San Vicente pudieron llevar a cabo su orden de progreso. LA CASA DE OBRAS SOCIALES, tuvo como finalidad, desde sus comienzos, la capacitación de los jóvenes de escasos recursos económicos de la zona urbana. La labor de las religiosas de San Vicente fue múltiple: organizaron la escuela para niñas campesinas, quienes estudiaban con becas donadas por el comité de cafeteros y a las cuales se capacitaron en bordado, costura, tejido, labores agrícolas y artesanales, además de recibir algunos conocimientos de enfermería; organizaron una microempresa de confecciones mantenida y dirigida con trabajos de sus propias alumnas; fundaron el hogar el infantil “Martinita Ángel”. Mantenían una farmacia cuyo fin era suministrar drogas a precios favorables, servicio de inyectología y primeros auxilios, crearon las damas de la caridad, las cuales desde su fundación han trabajado arduamente en pro del bienestar de las personas de bajo nivel económico. Algunas de las directoras de la institución a través de sus 25 años de pertenencia en el municipio fueron: Sor Margarita Robledo (primera directora), sor Elida Martín, Sor Matilde Henao, Sor Margarita Pineda, Sor Sofía Sarmiento y Sor Olga Rossman Directora hasta el momento de partir. Debido a la carencia de recursos económicos, factor que hizo imposible el sostenimiento de la casa y de su personal docente, ya que los auxilios que recibían en un comienzo Y fueron desapareciendo paulatinamente, en sus últimos meses se financiaron con $200.000 aportados por el municipio, los fondos recolectados en la feria de San Isidro, festival que las religiosas realizaban cada año y las becas que el Comité de Cafeteros daba a los alumnos. Fue así como la sede principal de la comunidad vicentina de la ciudad de Cali, dispuso que en vista de que ya se había desarrollado una larga labor en el municipio de Pácora, donde se ha dejado ya la semilla sembrada y habiendo muchas regiones que necesitaban la acción benéfica, las religiosas partieron a otros sitios no tocados por sus manos benefactoras. En la actualidad la casa de obra sociales es una empresa de capacitaciones Rumana autofinanciada

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En la sesión del doce (12) de octubre fue aprobado en tercer debate el decreto del seis (6) de diciembre de 1831, por el cual fue trasladada la población de Arma al paraje de Pácora con el nombre de San José de Arma Nuevo. Dicha corporación facultó al gobernador de la provincia para que le señalara los límites a la nueva población con la de Salamina. Fue levantado el censo y dio mil setecientos cincuenta y seis (1756) así: Los habitantes de la población de Arma quinientos ochenta y cuatro (584) y los vecinos de la población de Pácora mil ciento setenta y dos (1172) que también pertenecían a la vieja población. El dos (2) de diciembre de 1832 fueron nombrados alcaldes para la nueva población Manuel Salvador del Castillo como primero y Pedro Marín como segundo. Durante los primeros años figuró la población indistintamente con los nombres de San José de Arma Nuevo y San José de Pácora. Parece que este último principió a figurar en las comunicaciones civiles y eclesiásticas en el año de mil ochocientos treinta y seis (1836) para recordar a los indígenas que la poblaron y fueron conocidos con el nombre de Paucuras.
Piedra de Pipintá -Ubicada en el Alto de Pozo a una altura de 1.500 msnm, en el sitio se encuentra un monolito con forma de gruta que según la leyenda era una ruta comercial subterránea de Maíz, pieles de animales y Oro de los indios Pozos con los nativos de Arma y los aborígenes de Marmato.
En el Corregimiento de San Bartolomé, se encuentra el Café Pimaraque donde se puede apreciar las pinturas-murales representando la historia de los indios Pozos, la Cueva de Pipintá y la muerte del Mariscal Jorge Robledo.
Cerro de Cristo Rey -Es una escultura ubicada al occidente de Pácora de aproximadamente 12 m de altura que representa la imagen de Jesús con las manos abiertas. Según cuenta la leyenda se instauró para contrarrestar una maldición lanzada por un cura renegado que juntaría las dos montañas sobre las que está ubicada el municipio. La estatua fue llevada al sitio en secciones debido a su peso y allá fue ensamblado según indicaciones. Como anécdota, se comisionó al señor Sinforoso Valencia que era la persona más fuerte de Pácora desplazar la cabeza cuesta arriba. A través de los años el monumento sufrió deterioro e incluso una de las palmas de la mano fue derribada por un rayo. En los últimos años se encargó de la restauración del monumento al escultor nariñense José Solarte residente en Aguadas.
LA PLAZA DE BOLIVAR -Dentro de las edificaciones más sobresalientes se destacan las que se encuentran alrededor de la plaza principal y se cree que nació esta floreciente población. Aquí se localiza la Sede administrativa del Municipio, La Casa de la Cultura, El edificio de la Sociedad de Mejoras Públicas, entre otras y en el interior de la plaza los monumentos a Simón Bolívar, la Matraca y el busto de Pedro Antonio Álvarez personero por muchos años en el Municipio.
TEMPLO DE SAN JOSÉ -El templo de San José, de estilo románico, con características renacentistas, barroco y colonial. Es una edificación Republicana. Posee en su interior hermosas imágenes Quiteñas, Españolas y Francesas, además de venerarse la imagen de FRAY ESTEBAN MAYA GUTIERREZ. El sacerdote José María Montoya, tomo posesión del curato de Pácora en el año de 1832; luego vinieron los presbíteros Cecilio Gallego, Juan Francisco Suárez, Pablo José Quinceno y Lucas Arango. La más honda huella que un sacerdote haya dejado en los pacoreños fue la del padre Silverio Adriano Gómez, quien gobernó el rebaño católico por espacio de 42 años. El bello templo de la ciudad de Pácora, se inició en el año de 1873, cuando don Rosendo Robledo donó los terrenos para su construcción. Los planos originales fueron elaborados por el ingeniero inglés William Martín. En 1830 el Obispo José Ignacio Montoya concede el permiso al padre Juan Bautista Gutiérrez para celebrar y administrar los sacramentos del nuevo templo. Para efecto fueron trasladados los altares y los vasos sagrados. Al año siguiente, o sea en 1881 se celebra la primera Semana Santa en este templo. Fue el Padre Silverio Adriano Gómez, quien trajo a Pácora las famosas campanas, que según Gonzalo y Alonso Gutiérrez fueron elaborados en Paris. Estos mismos señores, autores del libro “apuntes de la historia pacoreña” reseña hasta 1942, una docena de Sacerdotes nacidos es este mismo Municipio, lo que indica que a la fecha de hoy por lo menos una treintena de vocaciones ha alcanzado su meta. Aquí cabe resaltar al Beato Esteban Maya Gutiérrez, el primer caldense que llega a la gloria de los altares. En 1833 se compró una casa en la esquina sur de la plaza principal para levantar el templo de esta floreciente población. El Padre José María Montoya Párroco de Arma viejo, en 1832 escribió un oficio con base a la visita efectuada al lugar donde iba a ser trasladada la ciudad, donde decía que el terreno para la Parroquia era bueno y conveniente, pues presentaba todas las ventajas y cualidades para una población. Tiene todos los materiales para edificar, por cuyas razones los vecinos estaban muy gustosos y conformes en la traslación de sus reliquias e insignias. La primera capilla fue construida en la manzana sur oeste de la plaza, hoy Hotel Manizales, era de paja y bahareque sin ninguna comodidad, allí se celebraron los primeros ejercicios de culto tributados a San José, titular de la Parroquia, en1837 el Obispo Juan de la Cruz Gomes Plata en visita pastoral encontró poco digna y decorosa la capilla y dispuso construir un nuevo Templo con las rentas de la cofradía. En el año 1873, el presbítero Rafael Patiño y solar, situadas ambas en la esquina sur de la plaza, con el fin de levantar un templo de esta floreciente población. Los planos fueron encomendados al ingeniero de minas William Martín, lo mismo que la dirección de la obra y en su ausencia lo remplazaba el señor Rafael Ospina, construida en adobe acostado y sostenida por gruesas columnas, las maderas fueron traídas de parajes cercanos. Contrastan su estilo (románico), entre barroco predominante en su interior y el clásico grecorromano en su fachada exterior, presenta tres entradas que dan acceso a igual nubes de naves largas y espaciosas, en su decoración interior, el cielo raso, esta logrado en cuadrícula de madera, formando un armonioso conjunto con las columnas, el corredor del coro, la vaneada y los confesionarios. El retablo del altar mayor fue tallado por Sinforoso Valencia, es ostentoso, allí se destacaba un camarín. El altar mayor es en mármol blanco, decorado con” La última Cena” y sobre los muros laterales se encuentran los vitrales de de gran valor artístico.
TEMPLO DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN (CAPILLA) -En 1930 se inició la construcción de la capilla con la colaboración de piadosos habitantes del corregimiento. En 1940 Castilla recibe la visita de su excelencia Monseñor Luís Concha a quien la comunidad le manifiesta el deseo de contar en forma permanente con la guía del padre Pedro José Rivera, quien estaba por esos días en la población sosteniendo el sagrado culto, avivando la fe católica y animando a la comunidad. Este año el padre Rivera abre los libros de lo que en 1954 sería creado como la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen.
TEMPLO DE SAN BARTOLOMÉ -Es muy probable que el nombre de la parroquia y el Corregimiento lo hubiera escogido el presbítero Juan Bautista Gutiérrez, primer sacerdote que oficio en dicho lugar. La construcción del antiguo Templo de San Bartolomé se remonta a 1915 cuando se iniciaron los trabajos en tapia y adobe. Su área es de 250 metros cuadrados y una capacidad para 350 personas. El deterioro de la edificación llevó en 1979 al padre José Néstor Valencia Zuluaga a pensar en su remodelación, solicito apoyo a los pobladores y la comunidad internacional que aportaron recursos para la remodelación. En 1984 el padre Napoleón Gómez continúo las obras de remodelación con la ayuda de las colonias de Sanbartolomeños residentes en el país. El padre Álvaro Arango Ferrer continúo y concluyó la obra.
CEMENTERIO -El Cementerio del Municipio de Pácora se encuentra en la carrera primera. La construcción fue dirigida a comienzos del siglo por el arquitecto italiano NEFFTALI ZANCANTO.
CASA DE OBRA SOCIALES -La casa de obras sociales Martinita Ángel, sede de las hermanas Vicentinas fue fundada como Instituto por el padre Salvador Osorio, el 13 de enero de 1965. Gracias a la benevolencia de Martinita Ángel, quien por sus gestos, de caridad, donó a la parroquia la casa donde las religiosas de la orden de San Vicente pudieron llevar a cabo su orden de progreso. LA CASA DE OBRAS SOCIALES, tuvo como finalidad, desde sus comienzos, la capacitación de los jóvenes de escasos recursos económicos de la zona urbana. La labor de las religiosas de San Vicente fue múltiple: organizaron la escuela para niñas campesinas, quienes estudiaban con becas donadas por el comité de cafeteros y a las cuales se capacitaron en bordado, costura, tejido, labores agrícolas y artesanales, además de recibir algunos conocimientos de enfermería; organizaron una microempresa de confecciones mantenida y dirigida con trabajos de sus propias alumnas; fundaron el hogar el infantil “Martinita Ángel”. Mantenían una farmacia cuyo fin era suministrar drogas a precios favorables, servicio de inyectología y primeros auxilios, crearon las damas de la caridad, las cuales desde su fundación han trabajado arduamente en pro del bienestar de las personas de bajo nivel económico. Algunas de las directoras de la institución a través de sus 25 años de pertenencia en el municipio fueron: Sor Margarita Robledo (primera directora), sor Elida Martín, Sor Matilde Henao, Sor Margarita Pineda, Sor Sofía Sarmiento y Sor Olga Rossman Directora hasta el momento de partir. Debido a la carencia de recursos económicos, factor que hizo imposible el sostenimiento de la casa y de su personal docente, ya que los auxilios que recibían en un comienzo Y fueron desapareciendo paulatinamente, en sus últimos meses se financiaron con $200.000 aportados por el municipio, los fondos recolectados en la feria de San Isidro, festival que las religiosas realizaban cada año y las becas que el Comité de Cafeteros daba a los alumnos. Fue así como la sede principal de la comunidad vicentina de la ciudad de Cali, dispuso que en vista de que ya se había desarrollado una larga labor en el municipio de Pácora, donde se ha dejado ya la semilla sembrada y habiendo muchas regiones que necesitaban la acción benéfica, las religiosas partieron a otros sitios no tocados por sus manos benefactoras. En la actualidad la casa de obra sociales es una empresa de capacitaciones Rumana autofinanciada
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