

ORDEN PÚBLICO EN REGIONES SE DETERIORA
ESTADO NO ESTÁ DOMINANDO EL TERRITORIO
POR : LUIS ALBERTO FIGUEROA
T.P. 0222 DEL MEN COLOIMBIA
PRIÓDICO CIBERESPACILA www.notieje.com CUBRIENDO LOS CINCO CONTINENTES DEL TERCER PLANETA SOLAR:
EROPA, AMÉRICA, ASIA, OCEDANÍ Y ÁFRICA
MEDIO DE COMUNICACIÓN SOCIAL AFILIADO A PERIODISTAS RISRALDA PRI. QUE PRESIDE EL ECOMUNICADOR ESCRITOR, COLUMNISTA, COMUNICADOR SOCIAL PERIODISTA. RUBÉN DARÍO FRANCO NARVÁEZ.
La situación de orden público en varias zonas del país se continúa deteriorando.
Mas allá de los balances contradictorios sobre lo que ha Sido la gestión en materia de seguridad en estos primeros cien días del gobierno de Gustavo Francisco Petro Urrego, lo ocurrido en Putumayo es una evidencia de que a nivel regional se mantiene e incluso crece el combate a sangre ydominio de los corredores del narcotráfico.
Los enfrentamientos que dejaron un impactante saldo final de 18 muertos se escenificaron en los corregimientos de la Y y las delicias, en zona rural de Puerto Guzmán.
Duraron varias horas y los bandos enfrentados utilizaron armas de largo alcance.
Todo hace indicar que combatieron efectivos de la columna Carolina Ramírez, que hace parte de las llamadas disidencias de las Farc hoy bajo el mando de alias Iván Márquez, con integrantes de los llamados Comandos de Fronteras, una estructura de las reincidencias de la misma exguerrilla, que obedecen órdenes de alias Iván Márquez.
No descarta tampoco que haya estado involucrado personal perteneciente a bandas criminales como las construyo el Cartel de Sinaloa.
Resultan insuficientes las declaraciones del Ministro de Defensa en torno a que una de las razones de este tipoi de combates en distintas zonas del país responde a la intención de estos grupos por posicionarse ante la eventualidad de sendos procesos de paz.
También debe explicase por qué las Fuerzas Militares solo arriaron a la zona de los enfrentamientos varias horas después, cuando ya la propia y atemorizada comunidad había, incluso, recogido los cuerpos y los llevó al cementerio local.
Pero no solo es lo que ocurre en Putumayo.
La Defensoría denunció días atrás la forma preocupante que están creciendo los casos de desplazamiento y confinamientos forzados.
Igual se incrementan los ataques a efectivos de la Fuerza Pública, sobre todo en la modalidad de asesinato y secuestro .
Una vez más queda evidencia que el Estado, más allá del gobierno de turno y de la estrategia de paz que está adelantando, tiene que redoblar la operatividad para recuperar el dominio territorial e institucional de muchas áreas del país en donde la población está cada vez más a merced de delincuencia común y organizada.
No ce aquí ningún tipo de deterioro políticos e ideológico.
Un Deterioro que permite combates como los que se dieron en el sur del país y con un saldo fatal tan alto, mal se puede reputar de garante de la soberanía territorial y guardián efectivo de la vida, honra y bienes de todos los colombianos.
Primero fue en Huila y ahora en Putumayo.
Los campanazos se continúan sumando y el Ejecutivo tiene que dar una respuesta contundente para evitar que el orden público siga deteriorandose



