

CUÁNTOS INFORMES SE REQUIEREN PARA DETENER
LA BRUTALIDAD DE LA TORTURA EN VENEZUELA
FRENTE A LAS PRUEBAS DEMOLEDORAS, MADURO YA
NO TIENE ARUMENTOS.
Nicolás Maduro se quedÓ sin argumentos.
Ya no sabe como rebatir el informe de la Misión Internacional Independiente de las Naciones Unidas que documenta el plan sistemático del régimen venezolano para perseguir, encarcelar y torturar opositores, al menos desde 2014.
Las pruebas son contundentes y demuestran cómo no se trata de casos, sino de una operación orgánica en la que intervienen funcionarios e instituciones.
A Muro le queda cuesta arriba intentar cuestionar esta investigación que viene de Ginebra, una de las sedes de la ONU que más se ha caracterizado por su ideología de izquierda y en la que sus principales cargos están en manos de los llamados progresistas.
Decir que son mentiras de la oposición paree ya una frase desesperada.
Un informe asegura que las fuerzas de seguridad cometen a diario crímenes de lesa humanidad, disfrutan de un gran presupuesto y tienen impunidad total, siempre las ordenes de altos estamentos.
Según la ONU, la cadena de mando la ecabezan Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, Tareck El Aissami y Delcy Rodríguez.
Y como si este programa no fuera lo suficientemente perverso, reconocidos venezolanos que han pasado por las prisiones dan testimonio del acoso a sus familiares.
Leopoldo López Mendoza, hoy refugiado en España, se refiere a lo que él llama el programa de odio de Maduro, que consiste en sembrar el miedo entre los familiares de los detenidos, extorsionarlos y convertirlos en rehenes.
Deben soportar redadas en sus casas, donde los despojan de sus bienes, se les exige altos pagos para que las torturas de sus seres queridos no sean tan salvajes, y en muchísimos casos, exigen favores sexuales.
Como hablar de avances en Venezuela cuando la brutalidad campa a sus anchas por todo el territorio.
Y cuando ha quedado demostrado de manera plena que todos aquellos que dirigen estos programas de exterminio de la oposición dependen directamente de Maduro.
Al régimen venezolano no lo sostiene el apoyo del pueblo, sino el miedo que ha compuesto mediante t tácticas propias en estados terroristas.


