

En en la Conferencia de emergencia sobre Palestina en Bogotá
Foto: Joel González – Presidencia


Bogotá, 16 de julio de 2025
Nosotros nacimos un 19 de abril, un 19 de abril un pueblo gran colombiano gritó libertad, Venezuela; un 19 de abril creo, espero no equivocarme en mi memoria, hubo una rebelión palestina, precisamente cuando empezaba la ocupación; un 19 de abril aquí nos paramos en rebeldía, y creo que hay otros 19 de abril más por ahí en la historia, y eso quizás nos junta como pueblos que en diferentes lugares del mundo pues nos hemos levantado en rebeldía porque queremos ser demócratas y libres, y en el mundo cada vez hay más esclavitud, cada vez más los que levantaron la bandera de la libertad y la democracia se han vuelto esclavistas, nuevas esclavitudes decía el Papa Bergoglio, Francisco mi amigo, que también era un rebelde, y era porque sentía lo que sucedía espiritualmente él en el conjunto de la humanidad, vamos a la barbarie, pero podemos también ir a la libertad.
Todo, decían los filósofos dialécticos, los chinos del AOC (Admiral Overseas Corporation), acabo de descubrir esa misma filosofía en los guambianos del Cauca, cuando se ha nombrado a Bárbara como miembro de la Academia Colombiana de la Lengua, que no es cualquier cosa, y leí su texto recientemente pronunciado expresando en un perfecto castellano la filosofía del pueblo Misak, indígena ancestral, y esa filosofía no es más sino dialéctica, construida sin conocer a Hegel, sin conocer al AOC, sin conocer siquiera a Heráclito, más antiguo, filosofía que ha sido mi compañera para tomar decisiones. “Todo se mueve bajo el principio de la contradicción, por tanto, un positivo tiene su negativo, un área de luz puede volverse oscura, todo se puede volver en su contrario, y si no, no se movería la historia, ni el universo siquiera, porque el principio es universal”, parece.
La contradicción
En el universo que vemos, que viene del pasado, todo, incluida la luna, porque la luz viaja en el espacio, dijo (Albert) Einstein, vemos luz y oscuridad, y siempre nos corresponde, cada vez que vemos más lejos, que parte de la oscuridad se vuelve luz, la alcanzamos a detectar, es una luz emitida hace mucho tiempo, miles de años luz, pero a veces desaparecen luces, porque murieron mundos, mundos enormes, no sabemos si vuelven a ser luz, algunos físicos dicen que sí, pero aquí estamos nosotros en un punto infinitesimal (cantidad infinitamente pequeña) del universo, y al parecer el único que tiene vida, o al menos vida inteligente, ¿cuántos miles de años luz a nuestro alrededor ya podemos mirar? Y no hay vida, al parecer, y al parecer es que nosotros no podemos hablar sino bajo la linterna de Diógenes, lo demás es creencia, y la linterna de Diógenes no nos muestra todavía vida en el universo, estamos solos, somos únicos, y parece que en el universo hay una inteligencia, que es energía, porque hasta la oscuridad tiene energía, las energías todas siderales.
Pero hay una especial, la que habita este planeta en los mamíferos, una especie que evolucionó, y entre ellos los seres humanos, los únicos con la inmensa responsabilidad en todo el universo de la inteligencia, del pensar, somos animales pensantes, y ese pensamiento cada vez se desarrolla más y su grándula fundamental es el cerebro, cada vez que nace un bebé, nace la joya del universo, su cerebro y su corazón, en un empaque que llamamos ser humano, y si el cerebro humano, que antes quizás actuaba solo, yo creo que nunca, para poder sobrevivir en el planeta con el frío, aquí hay una experiencia que acaba de descubrirse en Bogotá, para poder vivir tenía que ayudarse, ayudarse entre nosotros es el secreto que nos permitió sobrevivir, y a veces para mal, dominar el planeta Tierra, el único lugar de la vida, al parecer.
Ayuda mutua
Ayudarnos, entonces es nuestro secreto, pero esa ayuda tiene dos grandes órganos en nuestros cuerpos, es una ayuda que nace en el corazón, en el sentimiento, para ser más exactos, porque somos sensibles y los animales mamíferos se ayudan y al parecer otros, los que sobreviven se ayudan entre sí. Las abejas, que son manada, colmena, se alimentan ayudándose, chupando la miel y encontrándola, a veces mueren por ello, y esa atracción de la abeja con la miel, nosotros podríamos llamarla instinto de sobrevivencia, pero en los mamíferos se llama amor, lo que se siente para ayudarse es amor, y sin eso no podemos vivir, los neoliberales en la fase última del gran capital que está desplomándose, y las sensaciones de barbarie no son actualmente sino la expresión de un capitalismo que es de papel.
Allá hablábamos, cuando me peleé con Macron, en Sevilla (España), que el PIB medido en dólares, dinero, que no todo es producción, tiene US$110 millones al año y la deuda pública tiene US$230 millones al año, se va a desplomar, no sé cuándo, pero se va a desplomar, se está desplomando. El capitalismo no es más sino un mundo de papel, pero tiene la virtud de llevarnos, la virtud oscura, de llevarnos a la barbarie en su propio colapso, barbarie muchas pero que yo siempre he hablado de dos: la crisis climática y la inteligencia artificial, como decía (Stephen) Hawkins, no porque sea malo tener una inteligencia que ya no es propiamente viva, y entonces que estamos produciendo en el universo, pero que tiene que quedar bajo el control de la inteligencia viva, y no es de un país, no es de un señor mega rico capitalista, loco, sino que tiene que estar bajo la humanidad, la inteligencia viva de la humanidad, o si no se acaba la humanidad.
Puede volverse muy productivo el mundo, pero volverán a haber esclavos, los esclavos se rebelarán, y Gaza es simplemente un experimento de los mega ricos tratando de demostrarle a todos los pueblos del mundo, cómo se le responde a una rebeldía de la humanidad. Piensan bombardearnos a todos, los que estamos al menos en el sur, pero terminarán como en el Guernica, bombardeándose a sí mismos con armas extranjeras, y esa perspectiva de barbarie obviamente mata el multilateralismo para que se encuentren las naciones, mata la idea de una democracia global, mata toda la institucionalidad internacional.
He pedido una reunión de la Celac con el Gobierno de los Estados Unidos y no hay ni respuesta escrita, porque no quieren reunirse con América Latina y el Caribe, porque saben que reuniéndose con cada uno por separado son más fuertes, y entonces no dialogan, amenazan, como ya nos sucede a nosotros, algunos le tienen miedo a la amenaza, otros nos hemos acostumbrado tanto que ya no le tenemos miedo.
Y la historia ha sido así entre nuestros pueblos, historias de rebeliones y de barbaries, y la posibilidad de la barbarie la estamos viviendo, pero también dialéctica, la posibilidad de otra humanidad diferente de la que pueda amar y pensar colectivamente, y sobrevivimos, porque la otra forma de la ayuda además del corazón es el pensar, y la parábola de Newton y la parábola de Robinson Crusoe es mentira, ilusiones, fetiches, como tantos que vivimos, vivimos entre fantasmas porque el capitalismo es un fantasma, y a veces nos creemos el cuento de los fantasmas, fetiches.
Newton no hubiera podido descubrir su fórmula de la gravedad sin los árabes, sin el álgebra, sin los romanos, sin los griegos, sin los egipcios, sin otros pueblos que ya tenían como en América sabemos una idea más profunda de matemática, ya calculaban los astros que los que tenían los mismos griegos, matemáticos.
Pueblos americanos de 30 mil años
Aquí en América hay cosas maravillosas que quieren ocultarnos, las Américas, porque ahora el concepto de América lo redujeron a un pedazo del continente americano. En las Américas habitaron pueblos desde hace 30 mil años e hicieron arte; en Brasil, 20 mil años, hasta donde hemos fechado; cerca de Bogotá, en la selva amazónica, Chiribiquete se llama, que quiero abrirlo al mundo y hay un lindo documental ya de él, mágico. Entre las selvas y los pájaros de colores, enormes murales como no se han encontrado quizás en ninguna parte de artistas, por generaciones iban poniendo allí sus marcas, sus dibujos, sus ideas de casa, sus manos como personas que quedaran para siempre en la humanidad, en su historia.
20 mil años tienen nuestros ancestros y quizás más, y ayer o anteayer con burlas de pseudo economistas cachacos, les decimos nosotros a los que no son del Caribe, pero eso es un fetiche también. Aquí cerca a este lugar hace 6 mil años hubo un pueblo que no se sabe de dónde vino, sus genes no están en los pueblos que a través de nosotros han sobrevivido y murieron todos, no tuvieron descendencia, sus mujeres debieron morir de alguna manera, quizás primero, porque en esta tierra de tanta agua desapareció ese grupo, no se ayudó, lo mató su propia soledad, una ausencia de agua.
Hoy Bogotá se ha quedado, no hoy sino hace unas semanas, sin agua una ciudad de 9 millones de habitantes, porque quemaron la selva amazónica y resulta que el agua llegaba aquí era de los árboles de la selva amazónica, llegaba a las grandes alturas y la vegetación de allí volvía el vapor del agua de las nubes a agua líquida, y se nos acabó: crisis climática, el segundo hecho que puede acabar con la humanidad físicamente, y todos lo sabemos.
Crisis climática que crece, miren la paradoja, la dialéctica, quizás la región más petrolera de los Estados Unidos, donde Ecopetrol tiene un pozo de fracking que no debería tener nuestra empresa de petróleo, y les asusta que yo diga que la vendan porque Colombia no puede ser amiga de la muerte, es amiga de la vida, estamos aquí en el país de la belleza, el centro vital del mundo. La Gran Colombia es el sitio donde los animales, instintivamente los nómadas, llegan más que en cualquier parte del mundo, por algo es, y eso lo descubrieron entonces cuando nos cortaron a Panamá, hicieron el canal.
Y respeto a Panamá, pero éramos un solo pueblo, y Venezuela era un solo pueblo, y es un solo pueblo, Colombia y Ecuador lo mismo, quizás más, y si uno traza la marca de la Gran Colombia antigua que llegaba a la Costa Mosquitia, a Nicaragua, hoy es la mayor parte del Caribe, hasta la República Dominicana quiso usar la bandera tricolor, amarillo azul y rojo, y su vecina Haití hizo la primera revolución en América.
Emancipación de los pueblos
Pero con el respeto de mis amigos y amigas de Haití, el primer territorio libre de América lo fundó un negro de África, príncipe, Benkos Biohó, y no hay ni un monumento, sí le hicieron un monumento al conquistador (Hernán de) Belalcázar en Cali, y aquí a Gonzalo Jiménez de Quesada, que era un genocida, dialéctica. Los pueblos libres hacen monumentos a los esclavistas, puede que sí, puede que sobrevivan de la historia, para saber cómo fue la historia, pero no debemos hacer monumentos de esclavistas, debemos hacer monumentos a quienes emanciparon, y el primer emancipador de América que tengamos recuerdo, nuestros indígenas lucharon desde el principio, con flechas, vamos a conmemorar el día primero de esa conquista en la ciudad de Santa Marta, hace 500 años.
Cuando un primer barco castellano llegó allí y fundó la primera ciudad europea, creyó él, en toda América, cerca de Santa Marta, en Cartagena, dialéctica, se paró el primer esclavo, rompió las cadenas de todos los que había allí, y se fueron, se fueron a vivir, otra manera de pensar, las rebeliones, y se llama San Basilio de Palenque, y este Gobierno lo hizo municipio porque no lo querían ver municipio, aquí odian las élites que gobernaron a Colombia, que son descendientes de los esclavistas, a los emancipadores, pero hay que rememorarlo.
A veces les digo, qué pena, a los norteamericanos arios, por qué no se traen la Estatua de la Libertad de Nueva York y la ponemos frente a Cartagena, Cartagena luchó un año y casi murió su pueblo de hambre por la libertad, siendo una de las ciudades de la esclavitud en América, con La Habana y con Veracruz, México. Y hoy La Habana, Veracruz, México, y Cartagena están gobernadas por el mismo pueblo, en la democracia y en la idea de que la linterna de Diógenes alumbre progresistamente el futuro de toda la humanidad.
Me alargo mucho, porque tengo esa costumbre, pero quiero rememorar la historia para este presente porque la historia nos ha juntado, entonces de aquí la primera revolución con la bandera de la igualdad, fraternidad y solidaridad, libertad, igualdad y solidaridad, aquí mi amigo sabe francés más que yo, llegó la mismísima, pero los que levantaban esa bandera eran esclavistas también en América, dialéctica. Washington era un estado esclavista, dicen, y Bolívar también, yo acabo de ver el cuarto, que no era una celda, porque Bolívar tenía otra concepción, pero de su esclavo, Palacios, que no liberó nunca, y los que hicieron la Independencia de este país y otros eran esclavistas, y estalló la contradicción: no se puede ser libre y libertad, gritar y luchar, si uno mismo es un esclavista, imposible. Y aquí les recuerdo en esta casa, que es la del Marqués de San Carlos, tiene su historia, era la casa de los Presidentes Republicanos de Colombia, muchos oligarcas, led llamo yo, dueños de esclavos, hasta 1851, muerto ya Bolívar, muerto ya Santander, habitaban aquí.
No me acuerdo quién decidió irse, algo lo asustó, en esta casa tan bonita, a un palacio horrible que es en el que yo vivo a veces, pero quiere imitar a Francia, pero las imitaciones no tienen alma, y aquí abajo ustedes podrán ver, no sé si les han mostrado, el cuarto más pequeño de los que yo he visto aquí, simple, sencillo, era el cuarto del Presidente de la República de Colombia, el primero que tuvimos, el Libertador Simón Bolívar, que no es Libertador, es emancipador, hijo de castellanos, pero aprendió a bailar con los negros y las negras de su hacienda, y al parecer también tenía la sangre de alguno de ellos, dicen, porque sabía bailar muy bien y todos estos pasillos se llenaban de bailes, y él sabía bailar como todos los colombianos, con la sangre que viene de África y de árabes, los castellanos no saben bailar también, pero los flamencos sí, y nosotros veníamos flamencos sevillanos, y la gente de Granada.
Acabo de estar en Alhambra, no la conocía, tenía unas ganas de ver la fusión de dos culturas, una vaina interesantísima, uno de los mejores monumentos del mundo árabe y castellano, ahí se encontraban entre los pétalos de flores que tiraban las mujeres árabes, las mujeres del sultán serían, o de otros, que nunca podían bajar del segundo piso, entonces manejaban con pétalos que caían al agua en los jardines donde hablaban.
Todas las sangres del mundo
De esos árabes que fueron derrotados militarmente pero que tenían siete siglos, o sea, fundieron su sangre con todos los habitantes de España, llegaron los marineros, no los capitanes, en los barcos, primero a Santa Marta, después al Caribe colombiano, y después siguieron, y por eso los caribeños colombianos tenemos sangre árabe, entonces decía Vasconcelos, el mexicano, tenemos toda la sangre del mundo en nuestras venas, y es sangre árabe, sangre subsahariana, sangre latina, sangre ancestral de hace 30 mil años, y nos vienen a decir que no podemos caminar por América, nos vienen a decir que hay una cárcel esperando llamada Alcatraz, en la Florida, que era un estado de México, y entonces ni los mismos mexicanos pueden andar por la Florida porque los echan a la cárcel con cadenas. Yo tuve que detener un avión y devolverlo a (Donald) Trump, se puso bravísimo, yo pensé que estaba haciendo lo lógico porque traían a los colombianos en cadena, y como así: los herederos de hace 20 mil años son expulsados por personas que llegaron apenas hace 500 años o menos, entonces no tenemos derechos, entonces Bolívar no dijo que así había que ser libre, y no se lo dijo a los padres de los Estados Unidos, y los padres de los Estados Unidos, aunque eran esclavistas, no levantaron la bandera de libertad, incluso antes que los franceses y que nosotros pero al mismo tiempo, y con Haití.
Miren esa contradicción: libertadores con esclavistas y esclavos que levantaban las banderas de los libertadores, la bandera de Colombia, la mitad es la bandera de Haití, y lo hicieron negros esclavistas, negras, recién liberadas de la esclavitud, la bandera de Colombia viene de Haití, como la bandera de la actual Venezuela, como la bandera de Ecuador, es toda, amarillo, azul y roja, y el azul y el rojo, no es la idea de que representaba una zarina rusa, de la cual se había enamorado Miranda, Miranda se enamoró fue del Caribe y de las Américas, y por eso recogió la bandera que le entregaba Haití, y sus generales de color oscuro, y recogió sus armas y sus barcos y la bandera que nos regalaron porque le hicieron ellos por primera vez y el mar Caribe surcó por primera vez con hombres revolucionarios, con mujeres que habían hecho la bandera que en el mundo se llamaba libertad.
Y aquí triunfó y aquí vivió y aquí recibió una traición en esta misma casa donde lo iban a matar, Santander, el Sub Vicepresidente, la historia se repite. Entonces saltó de una ventana, había un río antes que los españoles siempre tapan los ríos, no sé por qué le llaman Ramblas, pero ese todavía estaba, y ahora no está. Y su amor, quizás no estuvo enamorado de ella, no sabemos, porque se enamoró de una princesa española y la amó toda la vida, madrileña, por cierto, que aquí murió porque no aguantó el clima, el mosquito, y se salvó por ella.
El amor salvó a Bolívar esa vez, pero decidió otra vez irse solo y los solos morimos como el león viejo, siempre el león viejo se va por la trocha cuando ya el león joven es más fuerte y se lleva sus mujeres y matan a sus cachorros, ellos y él sabe que tiene que irse y muere de hambre cuando las garras se le acaban, cuando nos volvemos solos morimos solos, acompañados nos ayudamos.
Unión de los pueblos del Caribe
Pues bien, pueblos del Caribe aquí presentes, el Caribe no es mar de piratas lo demostramos, el Caribe es mar de revolucionarios y revolucionarias, historia que no aparece en las películas, nosotros echamos a los piratas y los esclavistas y el Caribe tiene que seguir siendo mar libre y tierra libre. Los esclavos al llegar de África, a la fuerza, se tiraban al mar, y fundó una serie de naciones ayudados con los indígenas de esa época que se llama Garifunas, y la mayor parte de las islas del Caribe que hablan inglés y se llaman raizales, tienen la piel oscura, con unas músicas hermosas, nunca fueron esclavos, tienen otra concepción de la vida. Nosotros somos caribeños también y tenemos una isla allí que se llama San Andrés, de pueblos libres, por ser libres se juntaron a Colombia porque veían en Colombia la tierra de la libertad, ya que le prometió Haití y no le cumplió hasta décadas después, la libertad de todos los esclavos en américa.
Libertad de todos los esclavos en América que aún tenemos porque se crearon las nuevas esclavitudes, los inmigrantes los quieren esclavizar y a los pueblos del Caribe les digo: la alianza es con los pueblos progresistas del continente americano, fuimos ganando en la OEA (Organización de Estados Americanos) juntos.
Laura Gil, aquí presente, una uruguaya colombiana, una expresión de esa alianza, no nos ganaron, pero ahora el sistema interamericano de derechos humanos, que era nuestro faro, yo estoy aquí Presidente gracias a ellos, cayó en otras manos, y fue por una ruptura de los Gobiernos progresistas en el continente, que todavía somos mayoría, y del Caribe, que se conquistó otra vez por los Estados Unidos, se perdió el Sistema Interamericano. No puede ser, el dinero no es más importante que la comida y el alimento, y sobre todo de la idea de libertad que encarnamos todos los caribeños, y tenemos que unirnos, y en el continente el Caribe se llama en el sur la Gran Colombia que hay que reconstruir. Si la América se integra es porque La Gran Colombia se unió y se decide, vive La Gran Colombia, América Latina nunca podrá integrarse porque tiene fuerzas centrípetas y la dialéctica opera.
Pues bien, a Haití hay que ayudarlo como nos ayudó a nosotros, y más allá como nos enseñó Ernesto ‘Che’ Guevara, argentino universal, quizás el más universal de los argentinos: ‘donde haya una injusticia tenemos que luchar contra ella en cualquier parte del mundo’. Eso ya lo había intentado Bolívar, en cualquier parte del mundo donde haya injusticia, porque si no, no somos seres humanos, y ese mensaje del Che sigue grabado en todos nosotros. Solo los anti humanos dicen que el Che era un asesino, no pueden entender que revelarse ante la injusticia porque son los injustos, la injusticia y el derecho a la rebelión cuando hay tiranía, y hoy el mundo tiene una tiranía gobernándolo, hoy el mundo está gobernado por la tiranía, no por la democracia, quienes eran demócratas se volvieron esclavistas de nuevo, la paradoja de Francia en Haití, cuyo Ejército napoleónico fue destrozado, el más grande que tenían en las tierras de Haití, nuestra batalla contra los españoles, fueron nada comparada con la batalla de los antes esclavos traídos de África a la fuerza, contra el Ejército napoleón, los derrotaron.
Por eso a Macron le dio rabia que un hombre, Presidente del sur, viniera a enseñarle que no se puede estar desde París al lado de una injusticia, o si no se contradijo la Revolución Francesa como se contradijo en Haití. Yo quiero a Francia, porque al final pues los izquierdistas colombianos nos creíamos franceses y aprendimos de la Revolución Francesa. Y hay un dicho terrible, ya se hicieron revoluciones, lo que pasa es que ya no se hacen, pero que se haga una ahora, el faro está aquí, en América Latina, y nosotros no somos franceses, si somos en toda América Latina la mayor descendencia del imperio romano vivo, y tenemos lo bueno y lo humano porque aquí hay vendetta, como lo vivió Bolívar allá abajo, aquí en el primer piso, vendetta y amor.
Es una inmensa contradicción que hoy sufren los italianos también, pero nosotros igual, y no me meto más en ese tema porque puedo entrar en problemas, sino que somos la herencia del imperio romano, pero también somos la descendencia de los grandes, las grandes culturas latinoamericanas que no podíamos llamar las latinoamericanas porque no eran latinas, como África no era latina, nosotros tampoco somos latinoamericanos, somos la diversidad del mundo. Cualquiera que viva en Bogotá, o cualquier región, puede encontrar el hombre, una mujer más parecida a cualquier pueblo del mundo, hasta vikingas allá, y así somos, nos podemos entender con la humanidad y nuestra riqueza es esa, y por eso no vamos al desencuentro, vamos al encuentro, no vamos a veces a la guerra casi, nunca, nos llevaron la fuerza a Corea del Norte, de carne de cañón, sólo porque la oligarquía colombiana no fuera juzgada como en el tribunal de Núremberg porque había acabado de cometer un genocidio.
Desde 1948 hasta la fecha en Colombia han sido asesinados 700 mil personas por razones políticas y por razones de codicia, y a veces por razones de amor, porque también morimos de amor, y esos son los 100 años de soledad, 100 años de las soledades, son los 100 años de un pueblo que se mata a sí mismo como nos ha sucedido, y la única manera de no matarnos nosotros mismos y de encontrar paz y belleza, porque aquí sí hay por montones como casi en ninguna parte del mundo, es dejando la soledad como pueblo. Y hemos sido solos: 700 mil muertos, 10 Gasas en nuestra historia, y por genocidio, fosas comunes, bombardeos sobre nuestros niños y nuestras niñas, muertos, bombardeos sobre nuestro pueblo campesino como en Guernica, igual se le ocurrió a un presidente descendiente de esclavistas que para acabar los comunistas y que no hubiera una revolución cubana entonces había que bombardear los cooperativas de los campesinos, y repitió Guernica, y Colombia no se dio cuenta, no sabía ni siquiera que era Guernica, pero una parte de Colombia sí, y el pueblo se fue a las montañas y casi acaba el Estado oligárquico, aquí una insurrección inmensa, pero la chicha acabó el sueño, el alcohol hundió la posibilidad de la revolución.
Estaba aquí joven, jovencísimo, Fidel Castro, y le echaron la culpa, y aquí se encontró por coincidencia y no supo con quién, a Gabriel García Márquez que trataba de salvar una máquina de escribir, escribir de una hoguera, y aprendimos que quienes queman los libros queman también a los seres humanos y quienes aplauden la muerte como descendientes de latinos terminan matando a los seres humanos, y hoy estamos en esa ilusión de acabar la soledad y por eso nos queremos juntar con la humanidad y con toda la Latinoamérica mal llamada, y hablar con Trump, que no querido, porque hasta con los gringos hablamos porque ellos estarán aquí por miles de años y nosotros también, y tendremos que entendernos como humanos, hablando y usando la palabra y no la bomba para encontrar también la paz de las Américas que puede ser también la salvación del mundo.
América del Sur tiene el potencial de energías limpias tan grande que puede descarbonizar toda la matriz de energía fósil de los Estados Unidos, y no hablamos, y eso salvaría en buena parte el problema de la crisis climática, y por tanto la posibilidad de la extinción de la vida. Y no hablamos, allá no creen en la crisis climática y Texas está inundada y Nueva York ha sido inundada, oigan, en la capital del capitalismo donde en su centro propio, Brooklyn y Wall Street se huele a marihuana por todas las calles, cuando aquí mataron un millón de latinoamericanos, incluso por exportar cannabis: nosotros los muertos y ahora ellos un placer, no sé cuál será, porque no sé fumar. Entonces que esta paradoja que es y tenemos, quieren seguir matando, nosotros somos amigos de la vida y tenemos que hablar.
El genocidio en Gaza
Y ahora paso a Gaza, y termino porque la historia es interminable, entonces las palabras también. Nosotros hemos vivido Gaza en nuestra sangre, 70, también nos invadieron, no puede haber un colombiano por ahí, pero lo hay, que se extraña porque los pueblos que han sido ocupados por tiranías se rebelen. Entonces Hamas, sí podemos criticar a Hamas en muchos temas, pero no al pueblo palestino, tiene el derecho a la rebelión porque sus tierras fueron ocupadas, nuestras tierras colombianas fueron ocupadas dos veces, una por españoles hace tiempos, algunas de nuestras islas por ingleses, por franceses, y Panamá fue ocupada también por norteamericanos y nos quitaron nuestro territorio en mucho. Menos mal no desaparecimos, y no puede haber así un pueblo que ocupan, merece rebelarse, la rebelión no es delito, es delito político para el tirano, y cuando cae el tirano el delincuente político que llamaba, ahora les dicen terroristas, gobierna, y no es un delincuente.
Nadie ni el de abajo ni el de arriba en una rebelión, ni su bandera que aquí también me querían censurar, una bandera que no es la de Colombia propiamente sino la de Bolívar, y es roja y negra, y Bolívar la pensó en su guerra a muerte contra España, que menos mal un general español, (Pablo) Morillo, terminó en un diálogo con Bolívar en una casa, siguieron en guerra, no acabó la guerra, pero la humanizó, y entonces por eso que hay españoles desde entonces viviendo con nosotros porque merecen vivir, y ellos lo entendieron porque no querían regresar a España desértica, sino estar en esta Colombia exuberante que consideraban ya su patria, y dimos y abrimos y se acabó la guerra a muerte pero la bandera lo que significaba era libertad o muerte, y yo no sé si la calcó, de dónde salió porque los europeos, también españoles, porque Bolívar galopó por el Mar Caribe y siguió por el Antártico y entró a España cabalgando, y en el siglo 20, entonces España quiso ser republicana como Colombia, ahí estaba Bolívar vivo, y levantaron banderas rojas y negras, y la bandera roja y negra se mueve por todas partes, hoy libertad o muerte, y como no queremos hablar de muerte entonces decimos libertad o libertad, y entonces deja de ser roja y negra y se vuelve roja, nosotros decimos aquí que multicolor porque somos libres y vivos, y el color de la vida es todos los colores del mundo.
La Europa vivió una epopeya después de acabar con Hitler, y hoy eligen a los hijos de Hitler, hoy repiten las frases de Hitler, somos superiores, dicen, si son blancos, y afuera el que tenga un color de piel diferente Hitler, todavía no los matan pero eso es Hitler, y cómo es posible que los pueblos partisanos de Italia de la Bella Ciao, que aquí no saben qué significa, y de la Brigada Garibaldi, y los pueblos de la resistencia francesa, cristianos como comunistas socialistas, y los que sobrevivieron de la España republicana, los primeros en entrar a la París liberada, eran anarquistas con la bandera roja y negra de España, de la anarquía española, que había sido derrotada y ahora triunfaba contra su enemigo, los enemigos de la libertad, los negros no por piel sino por corazón. La bandera oscura de la muerte, donde está Europa hoy.
Entonces sale una serie de tareas y de preguntas que tenemos que concluir, la fosa más grande del mundo no está en América, está en el Mediterráneo junto a donde se creó, dicen, la democracia, o por lo menos la palabra, llenos de cadáveres de migrantes tratando de llegar a Europa. ¿Que por qué hay migración?, porque ellos mismos empobrecieron el mundo con sus colonias, son los empobrecedores, y entonces son los matadores de la humanidad, y la salida para dejar de ser esos y volver a levantar las banderas de libertad es hablar, el progreso debe llegar al sur, África también puede descarbonizar la matriz energética de Europa y los chinos están haciendo un esfuerzo inmenso, yo los miro desde aquí pero decidí meter a Colombia en la Ruta de la Seda porque no nos insultaban allá, ni nos amenazaban, ojalá que salga bien.
Y entonces ahora somos del universo, del mundo primero, ya no estamos tan solos, ya podemos salir de la violencia, Mediterráneo donde está Palestina porque el Mediterráneo es plural, donde nació Jesús, que era palestino, el sitio donde nació, también está bajo amenaza, y es Palestina, y no lo entendemos. Ese mensaje que nosotros leemos de Jesús, otros pueblos no tanto, es que ya no hay pueblo elegido en Palestina ni lo son los pueblos judíos, que era una religión, no una etnia, porque eran palestinos nacidos en Palestina, ni lo son los señores cristianos blancos de los Estados Unidos, no son el pueblo elegido, desde la voz de Jesús cuando sacó a los mercachifles del templo decidió él, quizás lo pensó, no lo decidió, que el pueblo elegido de Dios es la humanidad, son los únicos con cerebro pensando en lo que hemos descubierto del universo, por eso somos el pueblo elegido, todos, y el pueblo elegido no se mata entre sí tiene que ser libre, el día en que todo ser humano en el planeta sea libre no hay guerras, pensamos en las estrellas, Ad Astra decían los romanos, nosotros también decimos aquí Ad Astra, y la humanidad se esparce en el universo llevando la vida y el universo inerte se volverá un universo vital pensando con el cerebro libre, ayudándose entre todos, y será nuestro destino si derrotamos la barbarie de hoy, y la barbarie de hoy se derrota si Palestina es libre.
Nosotros nos encontramos con los guerrilleros palestinos de la Organización para la Liberación de Palestina, el movimiento 19 de abril bolivariano, y nos entrenamos juntos y aprendimos cosas juntos, y fue en el desierto de Matraba, en Libia cuando vivía (Muamar) Gaddafi, y allí llegaron las fuerzas de la Swap, o creo que se llamaba de Namibia, aquí está presente, sus delegados, y fueron creo, no me acuerdo bien, del Congreso Nacional Africano y fueron del Frente Polisario que hablaban español, árabes porque es otro pueblo conquistado y fueron griegos, y entonces una serie de muchachos y muchachas porque ninguno era viejo se juntaron de América Latina, panameños y del África y de Oriente Medio para entrenarnos a una guerra. Finalmente terminamos todos haciendo la paz dialéctica, Nelson Mandela, y hacer el M-19 en Colombia, y todos, casi las guerrillas latinoamericanas los que nos encontramos para prepararnos una guerra terminamos fue preparando la paz del mundo, y ahí estaban los palestinos con nosotros, jóvenes, dónde andarán.
Nadie ha escrito ese libro, le he pedido a la gente del M-19 que aún sobrevive que lo escriba porque es parte de la historia mundial, porque demuestra varias cosas: que una mujer y un hombre progresista es universal, no es parroquial, se junta con el mundo, se cruzan las ideas de lucha contra la tiranía donde dos mis amigos murieron ahí, los más entrañables: Hernán Lora, que despedazaron cerca de Bogotá, torturado, y era un poeta, y traté de recuperar su poesía y sus cantos, por ahí los puse en Internet tratando de que alguien los recoja y los ponga en tecnologías modernas; y Francisco Vargas, de simpatía, y murieron muchos, pero hay vivos. Por qué no se escribe ese libro, que es un libro de solidaridad mundial desde la rebeldía, y un miembro del M-19 hoy es Presidente, y nosotros somos hijos y oficiales los hijos de Bolívar, oficiales de Bolívar, paso al frente era nuestra consigna, vencer o morir, ahora no es muerte, es vencer como Bolívar lo dijo alguna vez: ‘tenemos que vencer aquí, tenemos que vencer’.
Hay que tomar decisiones duras
Y entonces nos toca tomar decisiones duras ante la barbarie, aquí me traicionaron en este palacio, se repite la historia, porque yo dije que no iba a una sola tonelada de carbón más a matar bebés palestinos, y aquí en esta casa, bajo mi Gobierno, funcionarios blancos descendientes de esclavistas, lo digo, se tomaron la idea de cómo volver la frase del presidente inocua en un decreto, no fue Glencore ni Drummond, aprovecharon eso sí, pero quienes cometieron la traición estaban aquí pagos por colombianos, y en otros Ministerios, y entonces pusieron muy a la colombiana, muy a lo Santander, la trampa, igual que cuando Santander iba a matar a Bolívar en el segundo piso, en el primer piso de esta casa, igualito: la traición que nos acompaña desde entonces matándonos entre nosotros mismos, la soledad quizás comenzó ese día en que Santander iba a matar a Bolívar y lo salvó una mujer, Manuelita (Sáenz), Manuelita era ecuatoriana y murió de pobre, de lepra, me dicen, todavía no se reivindica bien a Manuelita Sáenz como no se reivindica Policarpa Salavarrieta que tiene nombre vasco pero fue la primera guerrillera de Colombia, quizás además de algunas indígenas, alguna que incluso enamoró a un español porque todas las formas de lucha son posibles.
Entonces esas mujeres nos salvaron y ojalá nos salven ahora, porque estamos a punto de extinguirnos, primera línea las mujeres en la lucha por la vida, ojalá salgan a caballo como Manuelita, dicen que era buena jineta, la coronela se volvió en el Ejército como muchas mujeres, las turcas y otras salen a la guerra con sus amados y arriesgan su vida, y Manuelita lo hacía, y otras coronelas generales, es la hora de la mujer porque es la mujer la que cuida la vida, primera línea, a cabalgar de nuevo por el amor y la vida toca.
Vamos a juntarnos con Europa en la reunión de la Celac, está programada en Santa Marta, la tierra que fue la primera tierra conquistada y también de la libertad. ¿Qué les decimos a los europeos? Nos traen a (Volodomir) Zelensky (presidente de Ucrania),
creo que una guerra entre hermanos no debe seguir con el pueblo eslavo, tiene la misma historia y se están matando entre sí, y entonces los hacen matar entre sí para ganar en la codicia, volver a Ucrania una tierra de esclavos trabajadores y una tierra de donde sus minerales se vayan por otra parte.
¿Qué le decimos a Europa? ¿qué le decimos a la Otan? los dos bloques militares que se configuraron por otras razones en la historia: el Pacto de Varsovia que ahora quiere la Otan, y el pacto de la Otan. Muchos de sus países, nosotros somos medio miembro, nunca ni nos recibieron, aquí suplicando por entrar, entonces lo nombran socio no sé qué, estratégico, ¿qué hacemos en la Otan si los principales jefes de la Otan están con el genocidio? ¿qué hacemos ahí, no es la hora de reconfigurar militarmente el mundo? No hay un Ejército latinoamericano, no puede haber un Ejército de la salvación de la humanidad que haga valer las ideas, porque aprendimos en el M-19: esto es político militar, lo decía primero Hegel: ‘primero las ideas después los cañones, si no las ideas son comida de ratones’, nosotros no escribimos libros para que nadie lea, los escribimos sí, y hermosos, pero es para volverlos realidad, el que crea, crea, dice.
La fantasía la hemos vuelto realidad, aquí hay un Aureliano gobernando a Colombia, y aquí hemos puesto a volar las mariposas amarillas, y aquí somos el corazón de la biodiversidad del planeta, y aquí tenemos una historia más vieja que Europa y Estados Unidos. Estamos construyendo realidad, aquí dejamos la soledad y ahora hablamos con el mundo, aquí los que cortábamos las cabezas de los reyes ahora nos abrazan y nos besan. Hay otra realidad andando que hemos creado en nuestros sueños. El Caribe creó sueños que se volvieron realidad. El Caribe invita a soñar, pero también a volver realidad el sueño.
¿Qué hacemos en la OTAN?
¿No llegó la hora de otra alianza militar? Porque cómo podemos estar con ejércitos que tiran bombas a los niños. Esos Ejércitos no son Ejércitos de libertad, son Ejércitos de la oscuridad. Nosotros debemos tener Ejércitos de la luz y juntar nuestros Ejércitos y pensar las cosas bien. Aquí no pueden ya llegar armas israelíes y están llegando. Y el ministro de Defensa de este Gobierno debe responder por eso. Y aquí, en esta casa, Cancillería y otros Ministerios, incluso funcionarios que se llamaban, dizque, comunistas, ayudaron a ponerle la trampa al presidente con una figura de dos palabras, que ya no me acuerdo cuál es, que hizo inocuo el que se prohibiese exportar el carbón. Y Glencore y Drummond están llevando el 60% del carbón que necesita Israel, porque somos los quintos exportadores mundiales de carbón, y el país de la vida está ayudando a matar la humanidad. Yo no quiero exportar carbón, ni explorar gas, lo he decidido. Y se acabarán las últimas reservas de petróleo porque eso mata a Colombia y mata a la humanidad.
Y preciso, entonces prohibimos exportar carbón y nos hacen trampa desde el mismo Gobierno. Y la canciller tiene la orden de cambiar el decreto de inmediato. Prohibido, nos lo demandan ante unos magistrados que no entienden mis palabras, ni la nueva realidad del mundo y tumban los decretos del presidente, estoy ante un ‘law-fare’. La persona más perseguida de Colombia es el Presidente de la República de Colombia. Yo a veces digo que yo mismo soy esclavo, me fui a Manta (Ecuador) a escribir mi libro ahí, ante una buganvilia rosada junto a un mar hermoso, y dijeron que estaba con el mayor delincuente de los ecuatorianos y casi me acaban en la prensa, que dice mentiras porque es del gran capital.
La Otan debemos salir, no hay otro camino. Y la relación con Europa no puede ya pasar con pueblos que ayudan, pueblos no, porque los pueblos europeos no ayudan. Con gobiernos europeos que traicionan a su propio pueblo y están ayudando a tirar bombas. Y el carbón colombiano no se vuelve bombas en Israel para matar niños. Así nos alcen los aranceles, lo que sea, otros pueblos nos ayudarán y comprarán nuestros productos. Colombia compra aceite de oliva a Palestina, no a Israel. Los palestinos lo hacen, los israelíes le ponen la marca. No, Colombia le compra a Palestina y no le vende a Israel. No porque odie a Israel, yo soy de la tesis de los dos Estados. Soy de esa tesis. Creo que ya el mundo permite que judíos desde hace miles de años y gente descendiente de los árabes, porque también tienen una descendencia que fue escrita en la Biblia.
Entonces nos dicen antisemitas, término religioso, y cuando yo voy a leer donde estaba Zen, pues me aparece que es descendiente tanto de gente que llamaban de los pueblos árabes como de gente que llamaban de los pueblos judíos y eran el mismo pueblo. Judíos y árabes en Palestina son el mismo pueblo y tienen el mismo origen, no tienen que matarse entre sí porque encontrarán solo la soledad que encontró Jesús cuando los romanos, que no eran de ahí, lo mataron.
Bueno, de la OTAN tenemos que salir. Tenemos que configurar un Ejército de la luz con todos los pueblos del mundo que quieran. Y tenemos que decirle a Europa que, si quiere estar con América Latina o con África, deja de ayudar a los nazis. Y tenemos que decirle al pueblo norteamericano de todos los colores, porque ya es de todos los colores, que dejen de ayudar a los nazis. Hubo una coalición de un Ejército de la luz y unos eran rojos y levantaban la bandera roja y llegaron a Berlín antes que nadie. Y murió ahí Hitler, suicidado.
Y otros rehusaban la bandera de las estrellas y las barras rojas y llegaron también casi a Berlín. Y otros eran los pueblos de Europa luchando en las montañas, con el frío, contra Hitler. Y otros eran los chines, y eran igual, luchando contra Hitler y sus aliados y liberando su país. Y otros pueblos hicieron lo mismo, hicimos una gran coalición mundial de la humanidad. Y Hitler murió. Sus ideas siguen en los ejércitos de la oscuridad.
¿Y nosotros por qué no estamos haciendo el Ejército de la luz? Porque al final, si no nos hacen caso, si nuestro llamado al diálogo no detiene las bombas, si el Guernica sigue en todas partes, y yo sé lo que me cuestan estas palabras porque ya amenazó un magistrado, un ex magistrado conservador del Cauca y un ex senador del Cauca. El Cauca fue tierra de esclavitud, pero ahora es tierra de libertad, que me iban a extraer, que le pidiéramos a la Mossad (agencia de Inteligencia de Israel) que extrajeran al Presidente de Colombia la fuerza. Pues que lo intenten. Una mujer salvó a Bolívar, de pronto me aparece una, ojalá. Pero no podemos callarnos. Un Ejército de la salvación del mundo para que las ideas no se la coman las ratas. Y ese Ejército comienza en el Caribe o en otra parte del mundo. Nos tenemos que juntar para que nos respeten, ojalá no usemos nunca eso.
Nosotros dejamos las armas. Al-Fatah dejó las armas, Nelson Mandela dejó las armas. Muchos de los que estábamos en el desierto de Libia dejamos las armas. No las usamos más. Usamos la palabra.
Ojalá. Ejemplos magníficos de paz. Ojalá. Pero tienen que respetarnos. Nuestra voz no es de payasos. Nuestra voz se respeta.
Y quienes bombardean y hacen bombas tienen que respetarnos. Y eso es político-militar. Y nos tocó. Y si solo es político, ojalá, no usemos lo militar. Pero nos tocó. Luego nuestro grupo de La Haya tiene que ir más allá también, más allá, porque si no, no se va a detener el genocidio en el mundo. Y la barbarie va a ser. Y yo lo que quiero es una humanidad de seres libres en todas partes del planeta, y creo que todos nosotros. Así que nos tocó. Y termino estas palabras gritando ¡Viva Palestina Libre



