Pobres Alcaldes por el Abogado Periodista, luis Garcia Quiroga Columnista de www.notieje.com

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Pobres alcaldes

Vosotros No Sabèis lo que teneis, Por Luis Garcia Quiroga, Columnista y  Escritor – Notieje.com

Por:Luis García Quiroga2022-08-291320

Hay tres clases de alcaldes. Los alcaldes ricos, los alcaldes de clase media y los pobres alcaldes, estos últimos, víctimas de la veta de corrupción que descubrió el siniestro senador Mario Castaño, jefe de la banda conocida como “Las marionetas”, especialista en ofrecer regalos envenenados a los alcaldes de municipios pobres.

Así, por ejemplo, ricos son los alcaldes de Bogotá, Medellín, Barranquilla e incluso Cartagena, donde el alcalde William Dau siempre dice que “el municipio de Cartagena es rico, pero se le roban los recursos”. Medellín es caso aparte porque solamente la EPM le transfiere más de un billón de pesos anuales al municipio.

Un billón es el presupuesto de Pereira sumando todos los ingresos. Y en ese mismo rango, con alcaldes de clase media, están todas las ciudades intermedias como Manizales, Montería, Cúcuta, Armenia, que, si son bien administradas, pueden reportar obras y sustentar cierto nivel aceptable de calidad de vida; pero, cada vez los recursos son insuficientes frente al crecimiento de las necesidades.

Otra cosa son los pueblos pequeños donde los alcaldes no son solo pobres de solemnidad. Realmente son unos pobres alcaldes, o pobrecitos, como dicen las abuelas en tono de lamento. Y no es esta una defensa del abogado del diablo. Es la realidad patética de centenares de municipios pequeños que son víctimas de políticos avivatos y corruptos porque por allá no llegan ni el desarrollo ni las soluciones a las necesidades básicas de salud, educación, vivienda, recreación y deporte.

Lo digo porque al conocer detalles del sonado caso del entramado criminal de “las marionetas”, me quedó clara la forma y el por qué siete alcaldes aceptaron, o mejor, se vieron obligados a aceptar cargos por corrupción siendo ellos las víctimas de las circunstancias. Y me explico.

Hablar de municipios como La Merced y Norcasia en Caldas o Alcalá en el Valle, de los cuales se necesita ser vecinos para saber que están en el arrugado mapa colombiano, es hablar de la marginalidad víctima del repudiado centralismo del poder del cual algunos congresistas abusan al pretender ser benefactores cuando gestionan recursos de los cuales ellos se quedan con una parte de la torta.

¿Cuál sería el alcalde al que no le brillaron los ojos cuando un lobista le dijo que el senador Castaño le podía gestionar en un Ministerio una ambulancia, que totalmente dotada cuesta casi $250 millones? ¿O que le podía gestionar un coliseo o unas canchas sintéticas para los niños y jóvenes del pueblo?

¡Pobres alcaldes! En semejante encrucijada y tremendo dilema de tener que conseguirse 10 o 15 millones para dárselos a la “banda de las marionetas” porque no de otra forma podían hacer algo más que el simple mantenimiento del municipio.

Sorprende, que como hemos sabido, la Fiscalía presionó a los alcaldes detenidos para que aceptaran cargos y tener que renunciar a sus cargos, o de lo contrario los dejarían en las frías celdas de la gélida Bogotá, quién sabe cuánto tiempo lejos de sus familias.

Conocí un caso en el que un funcionario rogó inútilmente, para que liberaran de cargos a su alcalde argumentando y probando que fue él quien gestionó con particulares los $12 millones de mordida que “las marionetas” exigían como comisión. Ni siquiera se configura el delito de peculado.

Nada. La Fiscalía no quiso justicia, quería en bandeja de plata las cabezas de los pobres alcaldes que ahora ya sin puesto, deshonrados, con detención domiciliaria y pagando abogados, pagan también los platos rotos del centralismo bogotano y de la corrupción de los bandidos de cuello blanco.