Pereira, abril 30 de 2020.-

Editorial Periódicowww.notieje.com
Cubriendo los Cinco Continentes
Director- Fundador
Luis Alberto Figueroa
T.P- 0222 del Ministerio de Educación Nacional
La corrupción, aparte de las incidencias catastricas que tiene y mucho más cuando se trata desprestigiar el estado, produce una erosión de dimensiones gigantescas en la confianza del pueblo en las instituciones.
Es lo por tanto lo que podriamos llamar un crimen de lesa patria, por cuanto atenta directamente contra el corazón, no solo es una conducta con los fines de robar al erario, para el lucro personal sino que ese procedimiento criminoso, con los funcionrios públicos de protagonistas, afecta la credibilidad de los colombianos en el pacto social del cual hacen parte.
Y a partir de ahí comienza a instalarse la anarquía.
Por esoh ay que producir acciones y castigos en tiempo real, tanto para reducir prontamento a los responsbles, como pra que la ley y la justicia sirvan de factor desisivo con el que no vuelva a ocurrir.
Por fortuna y por primera vez , de modo efectivo, los organismos de control y la Fiscalía General de la Nación se han unido irrestrictamente en el propósito de no ceder un milímetro.
Las sanciones fiscales , disciplinarias y penales, acorde con las atribuciones de cada entidad, pero con la fórmula de actuar en conjunto, envian una señal pedentoria y práctica en la dirección correcta.
Esto no solo hace parte de la indepedencia, pero tamén de la cooperación que deben tener los diferentes organismos del Estado, según reza la Constitución, sino que es contención primordial y en favor de la consigna que debe ratificarse en letras de mármol, los recursos púlbicos son sagrados.
Todavía con mayor razón cuando hoy, antes que tales proposistos inmisericordes, lo que se requiere es de vocación humana, ética y solidaria como parte esencial del servicio público.
Los valores más importantes del Estado, para sortear la crisis impredecible del coronavirus, radican en la confianza y la credibilidad ciudadana.
Cualquier conducta, pública o privada, que atente contra esas fuentes,de legitimidad estatal, tiene que tratarse como un veneno igual de grave a la pandemia.
Por fortuna, si lo han entendido los organismos de control.



