

Pereira y Dosquebradas: Un Llamado Urgente a la Conciencia Ciudadana por la Preservación Ambiental.

Por: Luis Alberto Figueroa, Comunicador Social Periodista. Tarjeta Profesional 0222 expedida por el Ministerio de Educación Nacional
Conciencia ciudadana es el término que resume el desafío más urgente que enfrentan hoy Pereira y Dosquebradas, dos ciudades hermanas que comparten geografía, historia y, sobre todo, la responsabilidad compartida de preservar su entorno. En los últimos meses, la degradación ambiental ha alcanzado niveles preocupantes en ambas localidades, manifestándose en la acumulación indiscriminada de residuos en espacios públicos, la tala indiscriminada de árboles y la contaminación progresiva de fuentes hídricas vitales para la supervivencia de miles de habitantes. Este fenómeno no es responsabilidad exclusiva de autoridades ambientales, sino un llamado colectivo que interpela a cada ciudadano sobre su rol en la construcción de territorios sostenibles.
La deforestación descontrolada y el inadecuado manejo de residuos sólidos representan las amenazas más inmediatas para la calidad de vida en estas ciudades. Los bosques que alguna vez caracterizaron el paisaje de Pereira y Dosquebradas disminuyen día a día, comprometiendo no solo la biodiversidad local, sino también la regulación climática y la recarga de acuíferos subterráneos. Paralelamente, las fuentes hídricas, que constituyen el corazón vital de ambas comunidades, enfrentan contaminación por vertimientos industriales y domésticos, reduciendo su capacidad de abastecimiento y poniendo en riesgo la salud pública.
Desde el periódico ciberespacial www.notieje.com reconocemos que la solución a esta crisis ambiental requiere un cambio fundamental en la conciencia ambiental de nuestras comunidades. No se trata únicamente de prohibiciones o sanciones, sino de transformar mentalidades y prácticas cotidianas. Cada acto de arrojar basura en lugares inadecuados, cada árbol talado sin autorización, cada contaminante vertido en nuestras aguas, representa una decisión individual que impacta colectivamente el futuro de nuestras ciudades.
La educación ambiental de niños y niñas emerge como la herramienta más poderosa para garantizar un cambio generacional duradero. Cuando los más jóvenes comprenden la importancia del sentido de pertenencia hacia su territorio, cuando internalizan que Pereira y Dosquebradas son ciudades de todos nosotros, se convierten en agentes multiplicadores de conciencia en sus familias y comunidades. Las instituciones educativas, padres de familia y líderes comunitarios tienen la responsabilidad de sembrar esta semilla de responsabilidad ambiental.
Hacemos un llamado urgente a todos los ciudadanos de Pereira y Dosquebradas para que se unan en la misión de cuidar nuestros bosques, proteger nuestras fuentes hídricas y construir entornos limpios y libres de contaminación. La preservación de estas ciudades hermanas no es una tarea delegada, sino una responsabilidad compartida que comienza en cada hogar, en cada decisión diaria. El tiempo para actuar es ahora, y cada uno de nosotros tiene el poder de marcar la diferencia en la construcción de un futuro ambiental sostenible para las generaciones venideras.


