

En una llamada telefónica que podría marcar un punto de inflexión en las relaciones entre Estados Unidos y China, los presidentes Donald Trump y Xi Jinping abordaron el destino de TikTok, la popular red social de videos cortos. Tras meses de tensiones y prórrogas legales, ambos líderes avanzaron en un acuerdo que permitiría a TikTok seguir operando en territorio estadounidense bajo propiedad mayoritariamente nacional.
Trump, quien ha pospuesto en cuatro ocasiones la implementación de la ley que exige a ByteDance vender TikTok, aseguró que la aplicación tiene un “valor enorme” y que fue clave en su victoria electoral. Durante la conversación, también se discutieron temas como comercio, seguridad de datos y cooperación internacional, en un intento por estabilizar las relaciones bilaterales.
El acuerdo preliminar contempla que TikTok en EE. UU. sea gestionado por un consorcio de inversores estadounidenses, incluyendo gigantes tecnológicos y fondos de inversión. Sin embargo, aún persisten interrogantes sobre el control del algoritmo, la participación residual de China y la supervisión de los datos de los usuarios.
Ambos mandatarios confirmaron su intención de reunirse en persona durante la cumbre de APEC en Corea del Sur y posteriormente en visitas oficiales a sus respectivos países. Mientras tanto, TikTok sigue siendo el epicentro de una batalla geopolítica que mezcla tecnología, política y poder global.
🇺🇸 English version
TikTok on the Edge: Trump and Xi Negotiate Its Future in the U.S.
In a phone call that could reshape U.S.-China relations, Presidents Donald Trump and Xi Jinping discussed the fate of TikTok, the wildly popular short-video platform. After months of legal delays and diplomatic tension, both leaders made progress on a deal that would allow TikTok to continue operating in the U.S. under majority American ownership.
Trump, who has postponed the enforcement of a law requiring ByteDance to divest TikTok four times, emphasized the app’s “enormous value” and credited it as a key factor in his electoral success. The conversation also touched on trade, data security, and broader international cooperation, signaling a push toward diplomatic stabilization.
The preliminary agreement envisions TikTok’s U.S. operations being managed by a consortium of American investors, including tech giants and venture capital firms. Yet, questions remain about control over the algorithm, China’s residual stake, and oversight of user data.
Both presidents confirmed plans to meet in person at the upcoming APEC summit in South Korea, followed by official visits to each other’s countries. Meanwhile, TikTok remains at the heart of a geopolitical clash that blends technology, politics, and global influence.



