DOSQUEBRADAS MUNICIPIO INDUSTRIAL DE RISARALDA.

Temáticas alusivas al conocimiento de las drogas emergentes, factores de riesgos y protección, además de conceptos de prevención y promoción, brindaron los delegados del programa de Salud Mental y Drogas de la Alcaldía de Dosquebradas, quienes capacitaron a líderes, ediles, integrantes del Consejo Municipal de Mujeres y funcionarios de la Administración ‘Compromiso de Todos’.
Esta actividad se realizó en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y Tráfico Ilícito de Drogas, de la cual participaron los funcionarios del CTI y la E.S.E. Hospital Santa Mónica.
En tal sentido, la edilesa de la Comuna 11 de la ciudad, Bertha Amparo Gómez, calificó de importantes estas capacitaciones y agradeció a la Administración Municipal por tener en cuenta a los líderes comunitarios.
“Es muy interesante estos conocimientos que nos imparten, nunca me imaginé que existieran tantas variedades de estupefacientes, no las conocía. Creo que con estas capacitaciones podemos evitarles a nuestros familiares y conocidos muchos peligros, ahora lo importante es poder transmitir esta información a todos los jóvenes y las personas adultas”, agregó Bertha Amparo.
Por su parte, la referente del programa de Convivencia Social, Salud Mental y Drogas de la Secretaría de Salud y Seguridad Social, Beatriz Elena Tejada Bedoya, indicó que al identificar una persona que probablemente consuma, se debe fortalecer el tema protector a nivel familiar y también trabajar la temática de reducción de riesgos y daños asociados al consumo de sustancias psicoactivas, con el objetivo de sensibilizar a la comunidad en general.
“Hemos dado un giro en el tema de las estrategias y acciones de prevención que se han venido desarrollando en el Comité de Reducción de Sustancias Psicoactivas en el municipio, nos dimos cuenta que es importante también formar a la comunidad para que ellos sean multiplicadores de los procesos y además se vuelvan agentes comunitarios en salud”, puntualizó Beatriz Elena.
Entre tanto, el técnico investigador 4 del CTI seccional Risaralda y expositor, Héctor Fabio Mosquera, manifestó que “esta charla estuvo encaminada a que se conozcan las drogas que están llegando al mercado y que afectan nuestra juventud y a la sociedad en general, es necesario poderlas detectar y así poder frenar a tiempo el consumo de ellas, lastimosamente se ha visto que el problema de la drogadicción no tiene raza, edad ni sexo lastimosamente cualquier persona puede caer en ellas”.
Al finalizar, el funcionario hizo un llamado especial a padres y familiares cercanos para que tengan cuidado con los menores de edad y entregó las siguientes recomendaciones:
· Identificar comportamientos diferentes en los menores, por ejemplo que no compartan en familia.
· Conocer las compañías de sus hijos o menores a cargo.
· Revisar el maletín que llevan a los colegios y estar pendientes si llegan con algún olor extraño.
· Revisar algunos signos como ojos rojos o si presentan irritabilidad.
· Educarlos para que tengan la autoestima necesaria para que en el momento en que les ofrezcan alguna sustancia psicoactiva, no acepten.

![Dies Domini Domingo 16 de. julio de 2023. POR EL PADRE (Pacho), FRANCISCO GILBERTO ARIAS ESCUDERO, PARROCO DE LA IGLESIA LA VALVANERA DE <PEREIRA COLOMBIA SUR AMÉRICA, COLUMNISTA INTERNACIONAL DEL PERIÓDICO CIBERESPACIAL WWW.NOTIEJE.COM CUBRIENDO LOS CINCO CONTINENTES DEL TERCER SISTEMA EL PLANETA SOLAR. SOLAR. Lectura del santo evangelio según san Mateo Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla.Les habló mucho rato en parábolas:-«Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron.Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó.Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron.El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta.El que tenga oídos que oiga.»[Se le acercaron los discípulos y le preguntaron:-«¿Por qué les hablas en parábolas?»Él les contestó:-«A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías: "Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver; porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón, ni convertirse para que yo los cure."¡Dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen! Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron. Vosotros oíd lo que significa la parábola del sembrador:Si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino.Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta en seguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y, en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, sucumbe.Lo sembrado en zarzas significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas la ahogan y se queda estéril. Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese dará fruto y producirá ciento o sesenta o treinta por uno.]Palabra de Dios.ReflexiónAl terminar el relato de la parábola del sembrador, Jesús hace esta llamada: “El que tenga oídos para oír, que oiga”. Se nos pide que prestemos mucha atención a la parábola. Pero, ¿en qué hemos de reflexionar? ¿En el sembrador? ¿En la semilla? ¿En los diferentes terrenos?Tradicionalmente, los cristianos nos hemos fijado casi exclusivamente en los terrenos en que cae la semilla, para revisar cuál es nuestra actitud al escuchar el Evangelio. Sin embargo, es importante prestar atención al sembrador y a su modo de sembrar.Es lo primero que dice el relato: “Salió el sembrador a sembrar”. Lo hace con una confianza sorprendente. Siembra de manera abundante. La semilla cae y cae por todas partes, incluso donde parece difícil que la semilla pueda germinar. Así lo hacían los campesinos de Galilea, que sembraban incluso al borde de los caminos y en terrenos pedregosos.A la gente no le es difícil identificar al sembrador. Así siembra Jesús su mensaje. Lo ven salir todas las mañanas a anunciar la Buena Noticia de Dios. Siembra su Palabra entre la gente sencilla que lo acoge, y también entre los escribas y fariseos que lo rechazan. Nunca se desalienta. Su siembra no será estéril.Desbordados por una fuerte crisis religiosa, podemos pensar que el Evangelio ha perdido su fuerza original y que el mensaje de Jesús ya no tiene garra para atraer la atención del hombre o la mujer de hoy. Ciertamente, no es el momento de “cosechar” éxitos llamativos, sino de aprender a sembrar sin desalentarnos, con más humildad y verdad.No es el Evangelio el que ha perdido fuerza humanizadora, somos nosotros los que lo estamos anunciando con una fe débil y vacilante. No es Jesús el que ha perdido poder de atracción. Somos nosotros los que lo desvirtuamos con nuestras incoherencias y contradicciones.El Papa Francisco dice que, cuando un cristiano no vive una adhesión fuerte a Jesús, “pronto pierde el entusiasmo y deja de estar seguro de lo que transmite, le falta fuerza y pasión. Y una persona que no está convencida, entusiasmada, segura, enamorada, no convence a nadie”.Evangelizar no es propagar una doctrina, sino hacer presente en medio de la sociedad y en el corazón de las personas la fuerza humanizadora y salvadora de Jesús. Y esto no se puede hacer de cualquier manera. Lo más decisivo no es el número de predicadores, catequistas y enseñantes de religión, sino la calidad evangélica que podamos irradiar los cristianos. ¿Qué contagiamos? ¿Indiferencia o fe convencida? ¿Mediocridad o pasión por una vida más humana?La fuerza del evangelioLa parábola del sembrador es una invitación a la esperanza. La siembra del Evangelio, muchas veces inútil por diversas contrariedades y oposiciones, tiene una fuerza incontenible. A pesar de todos los obstáculos y dificultades y aun con resultados muy diversos, la siembra termina en cosecha fecunda que hace olvidar otros fracasos.Los creyentes no hemos de perder la alegría a causa de la aparente impotencia del reino de Dios. Siempre parece que «la causa de Dios» está en decadencia y que el Evangelio es algo insignificante y sin futuro. Y, sin embargo, no es así. El Evangelio no es una moral ni una política, ni siquiera una religión con mayor o menor porvenir. El Evangelio es la fuerza salvadora de Dios «sembrada» por Jesús en el corazón del mundo y de la vida de los hombres.Empujados por el sensacionalismo de los actuales medios de comunicación, parece que sólo tenemos ojos para ver el mal. Y ya no sabemos adivinar esa fuerza de vida que se halla oculta bajo las apariencias más apagadas o descorazonadas.Si pudiéramos observar el interior de las vidas, nos maravillaríamos ante tanta bondad, entrega, sacrificio, generosidad y amor verdadero. Hay violencia y sangre entre nosotros, pero está creciendo en muchos hombres el anhelo de una verdadera paz. Se impone el consumismo egoísta en nuestra sociedad, pero cada vez son más los que descubren el gozo de una vida sencilla y del compartir. La indiferencia parece haber apagado la religión, pero son muchos los corazones donde se despierta la nostalgia de Dios y la necesidad de la plegaria.La energía transformadora del Evangelio está ahí trabajando a la humanidad. La sed de justicia y de amor seguirá creciendo. La siembra de Jesús no terminará en fracaso. Lo que se nos pide es acoger la semilla. Dar la vuelta a nuestra vida como una dura y difícil tierra que es preciso remover para que reciba y haga fructificar la siembra de Dios.¿No descubrimos en nosotros mismos esa fuerza que no proviene de nosotros y que nos invita sin cesar a crecer, a ser más humanos, a transfigurar nuestra vida, a edificar unas relaciones nuevas entre las personas, a vivir con más transparencia, a abrirnos con más verdad a Dios?José Antonio Pagola.](https://www.notieje.com/wp-content/uploads/2023/05/4b74323998e1bf800bdb14295ee816a6_400x400-150x150.jpeg)

