

CAMPANAZO DE EXPERTOS DE LA ONU
REDOBLAR ESFUERZOS PARA COMBATIR FLAGELO
POR : LUIS ALBERTO FIGUEROA
T.P. O222 DEL MEN COLOMBIA
PERIÓDICO CIBERESPACIAL www.notieje.com CUBRIENDO LOS CINCO CONTINENTES DEL TERCER SISTEMA DEL PLANETA SOLAR:
EUROPA, AMÉRICA, ASIA, OCEANÍA Y ÁFRICA
MEDIO DE COMUNICACIÓN SOCIAL AFILIADO A PERIODISTAS RISRALDA PRI QUE DIRIGE EL ESCRITOR RUBÉN DARÍO FRANCO NARVÁEZ.
El papel de las redes sociales en la sociedad moderna es tan preponderante algunos analistas antropológicos sobre la caracterización de los patrones de comportamiento en la tercer década del siglo XXI señalan que el uso extendido de estas plataformas tecnológicas se han convertido en una especia de idioma universal del que es imposible abstraerse.
De hecho, en una paradoja que evidencia el alto nivel de penetración de estas utopistas de tráfico de información, sus mayores críticos han admitido que deben recurrir a las mismas para que sus posturas tengan algún eco en la opinión pública.
Sin embargo, esa masificación de las redes sociales ha generado también una serie de riesgos cuyo efecto lesivo es cada vez peligroso.
Riesgos que, al igual que las funcionabilidades y constantes novedades de las plataformas, evolucionan de forma permanente, algunas veces ante la vista de todos y otras de manera imperceptible para la mayoría.
De hecho un grupo de expertos de la ONU en distintos campos de los derechos humanos alertó que tras los cambios recientes en la propiedad de un de las principales redes sociales se ha presentado un fuerte aumento del uso de la expresión racista.
Lo más complicado en el campanazo de los especialistas as de la ONU es que señalan que pese a que muchas empresas aseveran que no permiten la incitación al odio, hay una amplia brecha entre los compromisos de estas compañias con sus directrices y su posterior cumplimiento en las redes sociales.
También puntualizaron que existe el riesgo de que la arbitrariedad y los intereses económicos se interpongan en el control y la regulación de las plataformas de las redes sociales.
Visto todo lo anterior, la pregunta básica continúa siendo la misma. Habrá un mecanismo verdaderamente eficiente para que los discursos de odio dejen de campear en las imprescindibles redes sociales.


