DOMINGO 28 DE FEBRERO –DÍA MUNDIAL DEL PUNTO FINAL.
“En la vida de todos hay un punto de no retorno. Y en muy pocos casos, un punto en el que no se puede ir más hacia adelante más. Y cuando se llega a ese punto, todo lo que podemos hacer es aceptar en silencio el hecho. Así es como sobrevivimos.” -Haruki Murakami, escritor japonés.
SONRÍA, SONRÍA, SONRÍA… CON AMOR Y ALEGRÍA, AGRADECIÉNDOLE A DIOS CADA MINUTO DE VIDA, SIN PENSAR EN EL PUNTO FINAL Y ACARICIANDO LOS PUNTOS SUSPENSIVOS.
AQUÍ ESTÁ MI ÚLTIMO CUENTO DEL SEGUNDO MES DEL 2021.
“Es triste poner punto final a capítulos de nuestra vida, pero sí no lo hacemos, no podremos escribir nuevas y mejores historias”.
Pedro Literato Castellanos era un heliogábalo incurable, obsesionado por las comas. Sin duda alguna, un verdadero maratonista de la escritura. Difícil igualar sus récords mundiales, entre ellos: 52 millones de cuentos (uno por cada habitante de Colombia). De manera extraña en todos sus escritos abundan las comas, los puntos y comas, los signos de interrogación y admiración, las incógnitas, los puntos suspensivos, los dos puntos, guiones, asteriscos, diéresis, corchetes, paréntesis, apóstrofos y corchetes; pero… en ninguno de ellos, aparece un punto final.
Un día, decidió consultarle a su hermano Donato Castellanos (médico especialista en nutrición y endocrinología) sobre su terrible enfermedad de odiar y desconocer totalmente al punto final. -Muy hábilmente, le recetó cien cápsulas de PUNTO FINAL.
Pedro Literato Castellanos, sólo disfrutó de una, pues se curó totalmente: hoy es el habitante más popular del Hospital Mental del Risaralda HOMERIS.
PEDRO LITERATO CASTELLANOS no duerme, no come, no escribe y todo el tiempo lo consume gritando: PUNTO FINAL.
RUBÉN DARÍO FRANCO NARVÁEZ.


