POR EL PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN DE PERIODISTAS DE RISARALDA (Pri),RUBÉN DARÍO FRANCO NARVÁEZ, COMUNICADOR SOCIAL, POETA, ESCRITOR, COLUMNISTA, INVESTIGADOR

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Por El póeta, Escritor, Periodista Y Columnista,. Rubén Darío, franco  Narváez – Notieje.com

LA VIDA ES AMOR.RRubèn Darío Franco Narvàez <rubendariofranconarvaez@gmail.com>Vie 13/11/2020 0:03Para:

  •  Usted;
  •  luisalbertofigueroa44@gmail.com

Viernes 11/13/2020 –DÍA DEL AMOR A LA FAMILIA.

“Mi familia es el mejor regalo que la vida me pudo dar”. No hay discusión: los recuerdos fijos en la mente de cualquier ser humano, que acarician amorosamente el corazón, son los hermosos momentos compartidos en familia. -RUBÉN DARÍO FRANCO NARVÁEZ.

Sonría, sonría, sonría… con amor y alegría… aceptando que “No es la carne ni la sangre, sino el corazón, lo que nos hace una familia unida”. Sonría agradeciendo un día más de vida.

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OBRA 13

DURACIÓN: 11-13

LUGAR DE PRESENTACIÓN: “AÑOS LOCOS” (Video Bar) -Calle 22 No. 5-79, Pereira-Risaralda-Colombia-América del Sur.

NÚMERO DE ESPECTADORES: 20 personas (Solo parejas de enamorados, comprometidos con la defensa de la vida)

DÍA: viernes 11-13/2020 HORA: 11-13 de la noche.

TÍTULO: “AL FINAL LA VIDA SIGUE IGUAL”

AUTOR: RUBÉN DARÍO FRANCO NARVÁEZ (Católico).

                         SÍNTESIS

“AL FINAL LA VIDA SIGUE IGUAL”

“Al final de tu vida solo tres cosas importan: lo mucho que amaste, lo bondadoso que fuiste y la facilidad con que dejaste ir lo que no era para ti” -Buda

La vida es tan sencilla cómo se quiera ver o tan difícil cómo se quiera hacer. Es mi apreciación lógica, sobre la aceptación de los resultados que nos corresponden acorde al cúmulo de actuaciones y omisiones, ligadas al entorno donde convivimos incluyendo a los momentos de soledad.

Por un simple número, muchas personas llegan a sufrir trastornos mentales que los afecta durante toda su vida; especialmente con triscaidecafobia (el miedo irracional al número 13). Le propongo que lo cambie por el 1 (usted) el 3 (que comprende toda la familia en unidad) y la mejor celebración para nosotros es con la música romántica con letra mueva fibras interiores e incite a mover armónicamente el cuerpo.

¿Me entiende?

ACTORES: RUDAFRA Y RUBÉN DARÍO FRANCO NARVÁEZ

NECESIDADES ESCÉNICAS: Tarima al fondo del establecimiento. Dos micrófonos en trípodes graduables. Dos pantallas gigantes ubicadas estratégicamente (cuyo sonido no se interfieran). Dos guitarras. Una pequeña mesa, aprovisionada con un frasco de alcohol, una botella de vino y dos copas. Un pequeño atril, donde se sitúa un computador (desde donde se controlan: pantallas y telón), Telón corredizo. Equitativamente, conservando distancias prudenciales (semicircularmente frente a la tarima) diez mesas (una para cada pareja).

                                                                          TEXTO:

“AL FINAL LA VIDA SIGUE IGUAL”

“Al final de tu vida solo tres cosas importan: lo mucho que amaste, lo bondadoso que fuiste y la facilidad con que dejaste ir lo que no era para ti” -Buda

La vida es tan sencilla cómo se quiera ver o tan difícil cómo se quiera hacer. Es mi apreciación lógica, sobre la aceptación de los resultados que nos corresponden acorde al cúmulo de actuaciones y omisiones, ligadas al entorno donde convivimos incluyendo a los momentos de soledad.

Por un simple número, muchas personas llegan a sufrir trastornos mentales que los afecta durante toda su vida; especialmente con triscaidecafobia (el miedo irracional al número 13). Le propongo que lo cambie por el 1 (usted) el 3 (que comprende toda la familia en unidad) y la mejor celebración para nosotros es con la música romántica con letra mueva fibras interiores e incite a mover armónicamente el cuerpo.  ¿Me entiende?

Por eso, identificado con Roberto Sánchez Ocampo “Sandro de América”, cantautor argentino, quien adelantándosele diez años al Covid-19, con melena alborotada, rítmicos movimientos sexys, voz motivante y con sus alegres melodías, partió para hacerle compañía a las estrellas en el infinito. Con ánimo y vibrando emocionadamente: “AL FINAL LA VIDA SIGUE IGUAL”

El tiempo y el destino me han golpeado sin cesar/ Más yo sigo adelante sin dejarme doblegar/ Pues no vale llorar, tampoco suplicar/ Hay que pensar que todo pasará/ Yo tuve los amigos que el dinero puede dar/ Y en noches de bohemia nos dejábamos ahogar/ Más todo ya pasó, el tiempo lo llevó/ Y aquí ya ves, yo estoy y río igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ El vino, las mujeres, la parranda y el amor/ Son cosas que en la vida recompensan el dolor/ Debemos sonreír, morirnos por vivir/ Porque al final ¿de qué vale sufrir? / Yo le aposté a la vida que jamás iba a llorar/ Y a veces le hice trampas para poderle ganar/ Pues yo no sé perder, nací para triunfar/ Y aquí ya ves, yo estoy y río igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ Si a veces una pena desgarró mi corazón/ Seguí siempre adelante sin prestar mucha atención/ Al tiempo yo me alié y la pena se fue/ Porque el dolor mi amigo siempre fue/ Jamás se cumplirán aquellas cosas que soñé/ Pues en mi largo viaje tantos sueños olvidé/ Más tanto recogí y ya tanto viví/ Que pienso hoy que yo nada perdí ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ ¡Claro que sí!/ ¡Ven a cantar conmigo y canta fuerte! / Al final la vida sigue igual ¡heh!

“El amor no tiene cura, pero es la única cura para todos los males” -Leonard Cohen, cantautor canadiense, que hace cuatro años viajó al azul celeste, para no conocer el Covid-19, sin tener que utilizar el amor para combatir, pero sí nos regaló esta frase, como vacuna efectiva.

A sus 77 años de edad, con su voz intacta, alegrando corazones amenazados por la pandemia Covid-19, Miguel Rafael Martos Sánchez “Raphael el Monstruo de la Canción”, sigue siendo aquel, vistiendo de lujo a la balada romántica, donde promete rezar cada día por el amor, dispuesto a dar su vida para conseguirlo. RUBÉN DARÍO DICE: “YO SOY YO”. (Con voz fuerte e introduciendo con la guitarra, Rudafra dice: “YO SOY AQUEL”.

Yo soy aquél – /Yo soy aquel que cada noche te persigue/ Yo soy aquel que por quererte ya no vive/ El que te espera, el que te sueña/ El que quisiera ser dueño de tu amor, de tu amor/ Yo soy aquel, que por tenerte da la vida/ Yo soy aquel, que estando lejos no te olvida/ El que te espera, el que te sueña/ Aquel que reza cada noche por tu amor/ Y estoy aquí aquí, para quererte/ Estoy aquí aquí, para adorarte/ Yo estoy aqui aqui, para decirte/ Que como yo, nadie te amo/ Yo soy aquel, que por tenerte da la vida/ Yo soy aquel. Raphael, a la edad mágica gnóstica: 77, superando mil dolencias, sinfónicamente proclama: mírame Coronavirus “Yo soy yo”.

“Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir juntos como hermanos”.

En enero de 1979, durante su primera visita a México, 100 niños y 100 niñas mexicanas cantaron por primera vez Amigo al joven papa Juan Pablo II, durante el primer viaje que realizaba al extranjero.

Roberto Carlos Braga Moreira, cantautor brasileño, “El Show de la Ternura y el Amor”, con 79 años de edad, dedicado a la música religiosa, invoca las fuerzas supremas para vencer al Covid-19, haciendo eco a su tema musical “Amigo” interpretado por un coro de 200 niños mexicano con el mejor homenaje tributado a San Juan Pablo II

En el primer mes de 1979, en Ciudad México, un coro infantil de 200 integrantes (100 niñas y 100 niños), le cantaron al Papa Juan Pablo II: “Amigo”. Tú eres mi hermano del alma realmente un amigo. / Que en todo camino y jornada está siempre conmigo. /Aunque eres un hombre aun tienes alma de niño. / Aquel que me da su amistad, su respeto y cariño. / Recuerdo que juntos pasamos muy duros momentos. / Y tú no cambiaste por fuertes que fueran los vientos. / Es tu corazón una casa de puertas abiertas. / Tú eres realmente el más cierto en horas inciertas. / En ciertos momentos difíciles que hay en la vida. / Buscamos a quien nos ayude a encontrar la salida. / Y aquella palabra de fuerza y de fe que me has dado. / Me da la certeza que siempre estuviste a mi lado. / Tú eres mi amigo del alma en toda jornada. / Sonrisa y abrazo festivo a cada llegada. / Me dices verdades tan grandes con frases abiertas. / Tú eres realmente el más cierto de horas inciertas. / No preciso ni decir, todo eso que te digo. / Pero es bueno así sentir que eres tú mi gran amigo. / No preciso ni decir, todo eso que te digo. / Pero es bueno así sentir que yo tengo un gran amigo. / No preciso ni decir, todo eso que te digo. / Pero es bueno así sentir que eres tú mi gran amigo. / No preciso ni decir, todo eso que te digo. / Pero es bueno así sentir que yo tengo un gran amigo.

                                                                         ACTO I

RUDAFRA oprime una tecla del computador y aparecen en las pantallas: “AL FINAL LA VIDA SIGUE IGUAL”. Trece segundos después, oprime otra tecla y se abre el telón.

ESCENA I

Dos micrófonos en trípodes graduables. Dos guitarras. Una pequeña mesa, aprovisionada con: un  frasco de alcohol, una botella de vino y dos copas. Un pequeño atril, donde se sitúa un mini-computador portátil (desde donde se controlan: pantallas y telón), Telón corredizo.

Frente a los micrófonos, cada uno armado con guitarra eléctrica, vestidos de blanco (pantalón, camisa y tenis). Al lado derecho: RUBÉN DARÍO FRANCO NARVAEZ con una cinta blanca en la frente y un letrero verde “AMIGO”, A la izquierda RUDAFRA con una cinta blanca en la frente y un letrero “YO SOY AQUEL”.

RUDAFRA (Rubio. Ojos verdes. Cara ovalada. Contextura atlética. Estatura 1.77).

RUBÉN DARÍO FRANCO NARVÁEZ (Estatura 1.77. Rubio. Ojos verdes. Cara ovalada. Contextura atlética).

RUDAFRA: (Le da clic a enter del computador y se proyectan en las pantallas. Se acompaña con la guitarra y habla) “Al final de tu vida solo tres cosas importan: lo mucho que amaste, lo bondadoso que fuiste y la facilidad con que dejaste ir lo que no era para ti” –Buda. La vida es tan sencilla cómo se quiera ver o tan difícil cómo se quiera hacer. Es mi apreciación lógica, sobre la aceptación de los resultados que nos corresponden acorde al cúmulo de actuaciones y omisiones, ligadas al entorno donde convivimos incluyendo a los momentos de soledad. Por un simple número, muchas personas llegan a sufrir trastornos mentales que los afecta durante toda su vida; especialmente con triscaidecafobia (el miedo irracional al número 13). Le propongo que lo cambie por el 1 (usted) el 3 (que comprende toda la familia en unidad) y la mejor celebración para nosotros es con la música romántica con letra mueva fibras interiores e incite a mover armónicamente el cuerpo.  ¿Me entiende?

RUBÉN DARÍO FRANCO NARVÁEZ: (Rebosa las dos copas con vino. Entrega una a su compañero. Levantan las copas, Las hacen sonar). Este es un brindis por la vida. (Colocan las copas vacías sobre la mesa). Por eso, identificado con Roberto Sánchez Ocampo “Sandro de América”, cantautor argentino, quien adelantándosele diez años al Covid-19, con melena alborotada, rítmicos movimientos sexys, voz motivante y con sus alegres melodías, partió para hacerle compañía a las estrellas en el infinito. Con ánimo y vibrando emocionadamente: “AL FINAL LA VIDA SIGUE IGUAL”

El tiempo y el destino me han golpeado sin cesar/ Más yo sigo adelante sin dejarme doblegar/ Pues no vale llorar, tampoco suplicar/ Hay que pensar que todo pasará/ Yo tuve los amigos que el dinero puede dar/ Y en noches de bohemia nos dejábamos ahogar/ Más todo ya pasó, el tiempo lo llevó/ Y aquí ya ves, yo estoy y río igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!*/ El vino, las mujeres, la parranda y el amor/ Son cosas que en la vida recompensan el dolor/ Debemos sonreír, morirnos por vivir/ Porque al final ¿de qué vale sufrir? / Yo le aposté a la vida que jamás iba a llorar/ Y a veces le hice trampas para poderle ganar/ Pues yo no sé perder, nací para triunfar/ Y aquí ya ves, yo estoy y río igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ Si a veces una pena desgarró mi corazón/ Seguí siempre adelante sin prestar mucha atención/ Al tiempo yo me alié y la pena se fue/ Porque el dolor mi amigo siempre fue/ Jamás se cumplirán aquellas cosas que soñé/ Pues en mi largo viaje tantos sueños olvidé/ Más tanto recogí y ya tanto viví/ Que pienso hoy que yo nada perdí ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ Al final la vida sigue igual ¡heh!/ ¡Claro que sí!/ ¡Ven a cantar conmigo y canta fuerte! / Al final la vida sigue igual ¡heh!

(Con maestría, con el cabezote de su guitarra, oprime una tecla del computador y aparece en pantalla: AL FINAL LA VIDA SIGUE IGUAL. Rudafra (también con el cabezote de su guitarra oprime la tecla suprimir y automáticamente se cierra el telón).

FIN DEL ACTO I

                                                                        ACTO II

RUDAFRA oprime una tecla del computador y aparecen en las pantallas: “YO SOY AQUEL”. Trece segundos después, oprime otra tecla y se abre el telón-

ESCENA I

Dos micrófonos en trípodes graduables. Dos guitarras. Una pequeña mesa, aprovisionada con: un  frasco de alcohol, una botella de vino y dos copas. Un pequeño atril, donde se sitúa un mini-computador portátil (desde donde se controlan: pantallas y telón), Telón corredizo.

Frente a los micrófonos, cada uno armado con guitarra eléctrica, vestidos de blanco (pantalón, camisa y tenis). Al lado derecho: RUBÉN DARÍO FRANCO NARVAEZ con una cinta blanca en la frente y un letrero verde “AMIGO”, A la izquierda RUDAFRA con una cinta blanca en la frente y un letrero “YO SOY AQUEL”.

RUDAFRA: “El amor no tiene cura, pero es la única cura para todos los males” -Leonard Cohen, cantautor canadiense, que hace cuatro años viajó al azul celeste, para no conocer el Covid-19, sin tener que utilizar el amor para combatir, pero sí nos regaló esta frase, como vacuna efectiva.

RUBÉN DARÍO FRANCO NARVÁEZ: (Rebosa las dos copas con vino. Entrega una a su compañero. Levantan las copas) Brindamos por todos los enamorados del mundo. (Coloca las copas vacías sobre la mesa. Se frota las manos con alcohol). A sus 77 años de edad, con su voz intacta, alegrando corazones amenazados por la pandemia Covid-19, Miguel Rafael Martos Sánchez “Raphael el Monstruo de la Canción”, sigue siendo aquel, vistiendo de lujo a la balada romántica, donde promete rezar cada día por el amor, dispuesto a dar su vida para conseguirlo. RUBÉN DARÍO DICE: “YO SOY YO”. (Con voz fuerte e introduciendo con la guitarra, Rudafra dice: “YO SOY AQUEL”. -Yo soy aquel que cada noche te persigue/ Yo soy aquel que por quererte ya no vive/ El que te espera, el que te sueña/ El que quisiera ser dueño de tu amor, de tu amor/ Yo soy aquel, que por tenerte da la vida/ Yo soy aquel, que estando lejos no te olvida/ El que te espera, el que te sueña/ Aquel que reza cada noche por tu amor/ Y estoy aquí aquí, para quererte/ Estoy aquí aquí, para adorarte/ Yo estoy aqui aqui, para decirte/ Que como yo, nadie te amo/ Yo soy aquel, que por tenerte da la vida/ Yo soy aquel.

Raphael, a la edad mágica gnóstica: 77, superando mil dolencias, sinfónicamente proclama: mírame Coronavirus “Yo soy yo”. (Oprime una tecla del computador y aparece en pantalla “AL FINAL LA VIDA SIGUE IGUAL”. Da clic a suprimir y se cierra el telón.

FIN DEL ACTO II

                                                                         ACTO III

RUDAFRA oprime una tecla del computador y aparecen en las pantallas: “AMIGO”. Trece segundos después, oprime otra tecla y se abre el telón.

ESCENA I

Dos micrófonos en trípodes graduables. Dos guitarras. Una pequeña mesa, aprovisionada con: un  frasco de alcohol, una botella de vino y dos copas. Un pequeño atril, donde se sitúa un mini-computador portátil (desde donde se controlan: pantallas y telón), Telón corredizo.

Frente a los micrófonos, cada uno armado con guitarra eléctrica, vestidos de blanco (pantalón, camisa y tenis). Al lado derecho: RUBÉN DARÍO FRANCO NARVAEZ con una cinta blanca en la frente y un letrero verde “AMIGO”, A la izquierda RUDAFRA con una cinta blanca en la frente y un letrero “YO SOY AQUEL”.

RUDAFRA: (Acompañándose con sonidos suaves de su guitarra, habla) “Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir juntos como hermanos”. En enero de 1979, durante su primera visita a México, 100 niños y 100 niñas mexicanas cantaron por primera vez Amigo al joven papa Juan Pablo II, durante el primer viaje que realizaba al extranjero.

RUBÉN DARÍO FRANCO NARVÁEZ: (Rebosa las dos copas con vino. Entrega una a su compañero. Levantan las copas) Brindamos por los verdaderos amigos. (Coloca las copas vacías sobre la mesa. Se frota las manos con alcohol).  Roberto Carlos Braga Moreira, cantautor brasileño, “El Show de la Ternura y el Amor”, con 79 años de edad, dedicado a la música religiosa, invoca las fuerzas supremas para vencer al Covid-19, haciendo eco a su tema musical “Amigo”, interpretado por un coro de 200 niños mexicanos con el mejor homenaje tributado a San Juan Pablo II

En el primer mes de 1979, en Ciudad México, un coro infantil de 200 integrantes (100 niñas y 100 niños), le cantaron al Papa Juan Pablo II: “Amigo”. Tú eres mi hermano del alma realmente un amigo. / Que en todo camino y jornada está siempre conmigo. /Aunque eres un hombre aun tienes alma de niño. / Aquel que me da su amistad, su respeto y cariño. / Recuerdo que juntos pasamos muy duros momentos. / Y tú no cambiaste por fuertes que fueran los vientos. / Es tu corazón una casa de puertas abiertas. / Tú eres realmente el más cierto en horas inciertas.

En ciertos momentos difíciles que hay en la vida. / Buscamos a quien nos ayude a encontrar la salida. / Y aquella palabra de fuerza y de fe que me has dado. / Me da la certeza que siempre estuviste a mi lado.

Tú eres mi amigo del alma en toda jornada. / Sonrisa y abrazo festivo a cada llegada. / Me dices verdades tan grandes con frases abiertas. / Tú eres realmente el más cierto de horas inciertas.

No preciso ni decir, todo eso que te digo. / Pero es bueno así sentir que eres tú mi gran amigo. / No preciso ni decir, todo eso que te digo. / Pero es bueno así sentir que yo tengo un gran amigo.

No preciso ni decir, todo eso que te digo. / Pero es bueno así sentir que eres tú mi gran amigo. / No preciso ni decir, todo eso que te digo. / Pero es bueno así sentir que yo tengo un gran amigo.

RUDAFRA OPRIME UNA TECLA DEL COMPUTADOR Y AUTOMÁTICAMENTE SE CIERRA EL TELÓN.