


José Mariene Cartolos, un campesino colombiano de 65 años, encontró en 2015 una de las mayores sumas de dinero en efectivo jamás encontradas de manera clandestina en el país: 600 millones de dólares en efectivo.
Este descubrimiento sucedió mientras excavaba zanjas para instalar un sistema de riego en su plantación de palma, en el marco de un proyecto agrícola financiado con una subvención del Estado. (Más: Sobrino de Pablo Escobar asegura que Carlos Lehder miente sobre anécdotas con su tío). Según la agencia ‘ABC’, Cartolos se topó con varios contenedores de plástico azul que, al ser abiertos, revelaron fajos de 100 dólares envueltos en un material protector contra la humedad. Al darse cuenta del hallazgo, el agricultor avisó inmediatamente a las autoridades.
La investigación preliminar estableció que dicho dinero haría parte de la fortuna del fallecido narcotraficante Pablo Escobar, líder del Cartel de Medellín, quien vio el apogeo de su riqueza en la década de 1980, alcanzando una riqueza estimada en 30.000 millones de dólares. (Puede leer: La verdad sobre si Pablo Escobar quería pagar la deuda externa, según Carlos Lehder). Escobar, quien controló gran parte del negocio de la cocaína hacia los Estados Unidos y otros países del mundo, fue considerado en vida como una de las personas más ricas del mundo. Evidentemente, su enorme fortuna era fruto del tráfico de drogas ilícitas. De igual manera, desde su muerte en 1993, se ha regado en el país la leyenda que asegura que el ‘Patrón’ escondía bajo tierra ‘caletas’ con millones de dólares en diferentes partes del país, lo que también ha dado origen a diferentes historias sobre posibles tesoros ocultos en lugares inhóspitos o poco sospechosos.
Luego de ser notificado por el agricultor, el Gobierno Nacional confiscó la totalidad del dinero, catalogándolo como procedente de actividades ilícitas. (Lea también: ¿No lo mataron? Revelan impresionante detalle de la muerte de Pablo Escobar). Según se informó en ese entonces, la suma fue destinada a programas sociales, proyectos de infraestructura y planes comunitarios como parte de las políticas de reparación frente a los daños ocasionados por el crimen organizado. El hallazgo de José Mariena Cartolos reavivó esas teorías y se convirtió en uno de los ejemplos más significativos de los rastros materiales que dejó el Cartel de Medellín.
PEASANT FOUND US$600 MILLIONS BURIED IN HIS FINCA: SERÍAN DE PABLO ESCOBAR.
José Mariene Cartolos, a 65-year-old Colombian peasant, found in 2015 one of the largest amounts of cash ever found clandestinely in the country: 600 million dollars in cash.
This discovery occurred while excavating plans to install a water system in his palm plantation, within the framework of an agricultural project financed with a State grant. (More: Sobrino de Pablo Escobar assures that Carlos Lehder tells about anecdotes with his uncle). According to the agency ‘ABC’, Cartolos were found with several blue plastic containers which, when opened, revealed 100 dollar bags wrapped in a protective material against moisture. When he reported the problem, the farmer immediately informed the authorities.
The preliminary investigation established that this money was part of the fortune of the deceased drug trafficker Pablo Escobar, leader of the Medellín Cartel, who saw the apogee of his wealth in the 1980s, reaching a wealth estimated at 30,000 million dollars. (You can read: The truth about yourself Pablo Escobar wanted to pay the external debt, according to Carlos Lehder). Escobar, who controlled a large part of the cocaine business in the United States and other countries in the world, was considered in life as one of the richest people in the world. Evidently, his enormous fortune was the result of illicit drug trafficking. Likewise, since his death in 1993, there has been a legend in the country that ensures that the ‘Patrón’ is hiding deep ‘caletas’ with millions of dollars in different parts of the country, which has also given rise to different stories about possible hidden treasures in inhospitable or somewhat suspicious places.
Before being notified by the farmer, the National Government confiscated all the money, classifying it as coming from illicit activities. (Also read: “No lo mataron?” Revealing impressive details of Pablo Escobar’s death). According to this information, the sum was allocated to social programs, infrastructure projects and community plans as part of reparation policies in the face of damage caused by organized crime. The story of José Mariena Cartolos revived these theories and became one of the most significant examples of the material traces that left the Medellín Cartel.


