Las energías de la política (II)

Todavía no sale a la palestra política local el líder que sin usar el “búnker” ni la contra venenosa, se gane la voluntad y la confianza públicas predicando energía positiva. Debe ser porque las buenas noticias no polarizan, no venden, no seducen. Algunos dirán que están en eso, pero aúpan o toleran que ciertos seguidores hagan la tarea sucia porque, hay que aceptarlo, la gente come cuento.
De mi columna sobre la venta de la Empresa de Energía, veo posiciones y mensajes a favor y en contra de ese proceso que diez años después aún son válidos y fluye porque se trata de lo público y un activo clave de Pereira, pero cuyo verdadero valor esencial, está en el servicio. Ningún inversionista llegará a una ciudad que no garantice continuidad y sostenibilidad de los servicios públicos. Igual siente el usuario.
Hay quienes denuncian la táctica de marchitar las empresas para salir de ellas. Otros admiten que se abusa de los recursos públicos. Que si hay una administración honesta no hay dos. En todo caso, las cifras son tozudas. Yulieth Porras, gerente de EEP me informa que en estos diez años el Municipio ha recibido $110 mil millones. Lo que sumado a los $200 mil millones de la venta, marca diferencia con los $15 mil millones que la EPP venía perdiendo año a año. Saquen conclusiones.
Todos tenemos grandes expectativas sobre la capacidad propositiva de los candidatos a las alcaldías de Pereira, Dosquebradas y Santa Rosa donde se concentra la masa crítica de la votación y donde las rivalidades son más sensibles y enconadas.
En esta recta final del debate político por el poder local, ya habrá tiempo y espacio para el análisis de las energías de los candidatos, sus posturas y sus propuestas. Por ahora, basta decir que en medio de tanta mediocridad, uno quisiera ver a ciertos candidatos superándose a sí mismos.



