
¡QUE PASEO TAN MALUCO!
Por: Álvaro Ramírez González
¿Recuerdan Ustedes haber asistido a un paseo maluco?
Un paseo que no cumple las expectativas, no divierte, en el que uno no se amaña ni se integra y al contrario no ve la hora de que pase el tiempo para marcharse.
Todos hemos vivido sin duda esa experiencia.
Y es bien desagradable; para olvidar.
¿No les parece a Ustedes que desde el 7 de Agosto del 2022, los colombianos empezamos a vivir un paseo muy maluco?
¿Cada día más maluco?
Nuestro presidente Gustavo Petro, hizo un discurso de posesión, conciliador y muy tranquilizador para los colombianos y naturalmente para todo el mundo empresarial.
Pensamos que sería cierto.
Pero no lo fue.
Desde el primer día, fueron brutalmente descabezadas las FFAA, cosa que nadie entendió.
Claro, era para facilitar la entrega del país, poco a poco a sus aliados terroristas de las FARC y el ELN.
Los hechos, la desmotivación de la Fuerza Pública, las masacres que ha sufrido, y una orden permanente de no atacar a los terroristas, acabó con la tranquilidad de todos los colombianos.
A eso Petro, lo llama paz total.
Y nunca había habido tantos muertos de allá y de acá.
Ni tanta deserción y solicitudes de retiro en las FFAA.
El clima político que arrancó con un 74% de favorabilidad y la compañía de tres partidos tradicionales ( liberales, conservadores y de la U), está totalmente reventado y además prostituido, por que el gobierno salió a comprar con el presupuesto nacional, el voto de los congresistas al menudeo, enfrentándolos a las directrices de sus partidos, y creando un caos político total.
La amenaza de esas arrevesadas y ya fracasadas reformas de Petro, no dejan dormir a los colombianos.
Pero su Twitter tampoco.
Por donde pasa Petro, deja desolación, desconcertó y frustración.
Desplantes agresiones, incumplimiento en sus citas y discursos inentendibles como el de la ONU, la Universidad de Stanford y el Palacio Real de Madrid, nos han mostrado que Petro definitivamente no está en sus
cabales.
La inactividad de sus incompetentes y doctrinarios ministros y la mentira se volvieron el menú de cada día.
No se deja aconsejar de nadie y cambia ministros y consejeros como cambiándose de calzoncillos.
Y nadie le puede decir, que su gobierno va muy mal, por el camino equivocado y que su popularidad está ya casi en el suelo.
El ambiente empresarial no puede ser más malo. Es obvio que Petro no quiere a los empresarios y no soporta su éxito.
Miles y miles de iniciativas, proyectos, nuevas empresas, ampliaciones, fusiones y adquisiciones se frenaron en seco.
La inseguridad y la delincuencia se han tomado a Colombia por todas sus regiones.
La inflación está incontrolable a punto que todos los consumos han caído drásticamente.
Me refiero a prendas de vestir, calzado, alimentos, gastronomía y turismo.
La clase media se desfonda rumbo a la pobreza y los pobres rumbo a la miseria.
El alza alocada de los combustibles, hace mucho más grave este crítico asunto.
Han pasado menos de 10 meses y Colombia es otro.
Un país inseguro, peligroso, donde los bandidos mandan, los empresarios sacan el dinero que pueden pero están aterrorizados, y el gobierno autista dice que va muy bien.
Y hasta la prensa ha sido claramente intimidada desde la Casa de Nariño.
Aquí nunca habrá un golpe de Estado, pero si hay un grupo que cada vez crece más de manera exponencial y será el que va a enterrar a Petro: ¡los arrepentidos!
Pero nos quedan algo más de tres años padeciendo cada día, este paseo tan maluco.
¡Y sin posibilidad de salirnos!
alragonz@yahoo.es



