La ‘bomba de tiempo’ que la Contraloría General encontró en el régimen de pensiones de la Fuerza Pública es muy grave, ya que implica un riesgo fiscal estructural que podría llegar a los $140 billones en pasivos futuros.
No solo porque se trata de las asignaciones de retiro de los policías y militares que pusieron en peligro sus vidas para defender la institucionalidad y a todos los colombianos, sino porque se pone, una vez más sobre la mesa, un dilema de vieja data, pero aún no resuelto: ¿qué tanto los regímenes exceptuados y especiales en materia de jubilación son sostenibles a mediano y largo plazos?
Las cifras del estudio, que abarcó el lapso 2008-2030, son muy preocupantes. Por ejemplo, se denuncia una creciente presión en materia fiscal por este régimen especial, ya que el gasto en el pago de mesadas superó los $11,6 billones en 2023, equivalentes al 0,71 % del Producto Interno Bruto (PIB), pero las proyecciones actuariales alertan de un pasivo a futuro entre los $42,3 y $62,3 billones en el personal de las Fuerzas Militares y de $58 y $80,6 billones en la Policía.
Más complicado resulta que en esos quince años que abarcó esta investigación las Fuerzas Militares (Ejército, Fuerza Aeroespacial y Armada) experimentaron una disminución sostenida en su personal activo, pasando de 173 mil a 158 mil efectivos. Y, por el contrario, en el mismo lapso se registró un aumento significativo en el número de retirados, que alcanzaron el 12,8 % del total en 2023.
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Ese tipo de circunstancias llevaron a que el número de beneficiarios del sistema pensional exceptuado en general pasara de 41.227 en 2008 a 111.908 en 2023.
Se evidencia, según el ente de control, un envejecimiento progresivo de la fuerza laboral castrense y policial, sobre todo en los grados de oficiales y suboficiales. Igualmente, hay un impacto por “cambios significativos” en las políticas de incorporación de personal y por la transformación de las dinámicas del conflicto armado. Por ello, aunque la edad media de los uniformados se mantiene estable entre los 34 y 35 años, hay una mayor dispersión hacia edades avanzadas.
¿Cómo desactivar esta ‘bomba pensional’? Una pregunta muy difícil, ya que los derechos adquiridos de jubilación por tiempo de servicio cumplido, invalidez o sobrevivencia, son intocables. Entonces, se debe pensar hacia adelante y allí el debate central es uno solo: limitar o no este régimen exceptuado, promoviendo criterios de retiro y jubilación más equitativos con el resto de la masa laboral. La misma discusión que se tiene frente al sistema de los docentes públicos.