

Uribe, de 39 años, era una de las figuras más destacadas de la derecha colombiana y aspiraba a ser el candidato presidencial del opositor Centro Democrático en los comicios de mayo de 2026.
BOGOTÁ (apro).- El senador y precandidato presidencial colombiano Miguel Uribe murió este lunes tras permanecer dos meses y cuatro días en estado de coma por un atentado en el que resultó herido de un balazo en la cabeza durante un acto de campaña.
Uribe, de 39 años, era una de las figuras más destacadas de la derecha colombiana y aspiraba a ser el candidato presidencial del opositor Centro Democrático en los comicios de mayo de 2026.
El joven político, que era nieto del expresidente Julio César Turbay e hijo de la periodista Diana Turbay –quien en 1991 murió en un operativo de rescate mientras se encontraba secuestrada por el narcotraficante Pablo Escobar–, fue herido de bala en la cabeza el pasado 7 de junio por un sicario menor de edad durante un mitin político en un barrio del occidente de Bogotá.
Tanto el sicario, que utilizó una pistola Glock 9 milímetros importada ilegalmente de Estados Unidos, como varios implicados en el atentado, han sido detenidos por la Policía Nacional y agentes de la Fiscalía.
Una de las líneas de investigación apunta a una disidencia de las FARC denominada “Segunda Marquetalia”, que dirige el excomandante de esa guerrilla Iván Márquez.
Para la Fiscalía, el ataque al congresista fue una operación meticulosamente planeada y tuvo fines políticos pues se produjo en el marco de las precampañas presidenciales y en un mitin en el que el precandidato buscaba el respaldo de los ciudadanos.
Desde el momento del atentado, Uribe permaneció inconsciente. El senador fue sometido a varias cirugías y la clínica Santa Fe, donde fue internado, siempre lo reportó en estado crítico. La bala que se alojó en su cerebro nunca pudo ser extraída por los médicos.
Ayer domingo, la clínica informó en un comunicado que el precandidato presidencial había sufrido una recaída por una hemorragia en el sistema nervioso central.
La mañana de este lunes, el centro hospitalario indicó que Uribe había muerto a pesar de todos los esfuerzos que se hicieron para salvar su vida.
La esposa de Uribe, María Claudia Tarzona, confirmó la muerte del político en su cuenta de Instagram. “Descansa en paz amor de mi vida, yo cuidaré a nuestros hijos», señaló.
La muerte del senador se produce en un contexto de polarización política en Colombia en el que la oposición de derecha acusa al presidente Gustavo Petro, el primer izquierdista en gobernar el país, de buscar adelantar la campaña presidencial de 2026 para favorecer a su partido político.
La izquierda, sin embargo, acusa a la derecha y a los medios tradicionales de comunicación de obstaculizar los cambios sociales que requiere Colombia y de mantener una campaña permanente en contra del gobierno.
Lo cierto es que el atentado contra Uribe, y ahora su muerte, han generado un clima nacional de incertidumbre entre los ciudadanos, que temen el país regrese a los días más aciagos de la violencia política de los 80 y 90.
Entre 1989 y 1990 fueron asesinados los precandidatos y candidatos presidenciales Luis Carlos Galán, Bernardo Jaramillo Carlos Pizarro.
Las precandidatas presidenciales de la ultraderecha colombiana, Vicky Dávila y María Fernanda Cabal han acusado a Petro de propiciar el atentado contra Miguel Uribe por sus constantes ataques y descalificaciones a los legisladores de oposición, al conservadurismo colombiano y a las elites económicas que rechazan sus reformas.
De la misma maría, varias voces han criticado “el oportunismo político” de estas precandidatas y han llamado a la ponderación y a la unión.
El cardenal Luis José Rueda pidió esta mañana “desarmar el lenguaje” y dijo que «no hay vida de izquierda o de derecha, hay vida humana».
La muerte de Migue Uribe produce, además, 10 días después de que el expresidente Álvaro Uribe Vélez, fundador del Centro Democrático y el gran líder de la derecha colombiana, fuera sentenciado a 12 años de prisión domiciliaria por los delitos de fraude procesal y soborno a testigos.
Según el veredicto, Uribe Vélez, mentor político de Miguel Uribe, intentó comprar a testigos para que declararan en contra del legislador izquierdista Iván Cepeda por cargos falsos.
La condena al expresidente, que será apelada ante un tribunal colegiado, también contribuyó a polarizar aún más el debate político en Colombia. La derecha la consideró un ataque político contra su líder.
Al reaccionar esta mañana a la muerte de Miguel Uribe, el expresidente Uribe Vélez señaló en su cuenta de X: “El mal todo lo destruye, mataron la esperanza. Que la lucha de Miguel sea luz que ilumine el camino correcto de Colombia “.
Varios políticos de izquierda, entre ellos la vicepresidenta Francia Márquez, han expresado sus condolencias a la familia de Miguel Uribe y han llamado a la unidad nacional.
En un comunicado, la presidencia de Colombia lamentó el fallecimiento del senador y expresó su solidaridad a su familia, amigos y seres queridos.
MIGUEL URIBE, COLOMBIAN PRESIDENTIAL CANDIDATE, DIES.
Uribe, 39, was one of the most prominent figures on the Colombian right and aspired to be the presidential candidate of the opposition Democratic Center in the May 2026 elections.
BOGOTÁ (apro).- Colombian senator and presidential candidate Miguel Uribe died this Monday after spending two months and four days in a coma due to an attack in which he was shot in the head during a campaign event.
Uribe, 39, was one of the most prominent figures on the Colombian right and aspired to be the presidential candidate of the opposition Democratic Center in the May 2026 elections.
The young politician, who was the grandson of former President Julio César Turbay and the son of journalist Diana Turbay—who died in 1991 in a rescue operation while being held hostage by drug trafficker Pablo Escobar—was shot in the head on June 7 by an underage hitman during a political rally in a western neighborhood of Bogotá.
Both the hitman, who used a 9mm Glock pistol illegally imported from the United States, and several others involved in the attack have been arrested by the National Police and agents from the Attorney General’s Office.
One line of investigation points to a FARC dissident group called «Segunda Marquetalia,» led by former FARC commander Iván Márquez.
For the Prosecutor’s Office, the attack on the congressman was a meticulously planned operation with political motives, as it occurred during the presidential pre-campaign and at a rally where the candidate was seeking public support.
From the moment of the attack, Uribe remained unconscious. The senator underwent several surgeries, and the Santa Fe Clinic, where he was hospitalized, always reported him in critical condition. The bullet that lodged in his brain could never be removed by doctors.
Yesterday, Sunday, the clinic reported in a statement that the presidential candidate had suffered a relapse due to bleeding in the central nervous system.
On Monday morning, the hospital announced that Uribe had died despite all efforts to save his life.
Uribe’s wife, María Claudia Tarzona, confirmed the politician’s death on her Instagram account. «Rest in peace, love of my life, I will take care of our children,» she stated.
The senator’s death comes amid political polarization in Colombia, with the right-wing opposition accusing President Gustavo Petro, the first leftist to govern the country, of seeking to advance the 2026 presidential campaign to favor his political party.
The left, however, accuses the right and the mainstream media of obstructing the social changes Colombia needs and of waging a constant campaign against the government.
The truth is that the assassination of Uribe, and now his death, have generated a national climate of uncertainty among citizens, who fear the country will return to the darkest days of political violence in the 1980s and 1990s.
Between 1989 and 1990, presidential candidates Luis Carlos Galán, Bernardo Jaramillo, and Carlos Pizarro were assassinated.
Colombian far-right presidential candidates Vicky Dávila and María Fernanda Cabal have accused Petro of instigating the assassination attempt against Miguel Uribe due to his constant attacks and disparagement of opposition legislators, Colombian conservatism, and the economic elites who reject his reforms.
Several voices have also criticized the «political opportunism» of these candidates and called for balance and unity.
Cardinal Luis José Rueda called this morning for «dismantling language» and said that «there is no life on the left or the right, there is human life.»
Miguel Uribe’s death also comes 10 days after former President Álvaro Uribe Vélez, founder of the Democratic Center and the leading leader of the Colombian right, was sentenced to 12 years of house arrest for the crimes of procedural fraud and witness bribery.
According to the verdict, Uribe Vélez, Miguel Uribe’s political mentor, attempted to buy witnesses to testify against leftist legislator Iván Cepeda on trumped-up charges.
The former president’s conviction, which will be appealed before a collegiate court, also contributed to further polarizing the political debate in Colombia. The right considered it a political attack against its leader.
Reacting this morning to Miguel Uribe’s death, former President Uribe Vélez wrote on his X account: «Evil destroys everything; they have killed hope. May Miguel’s struggle be a light that illuminates Colombia’s right path.»
Several left-wing politicians, including Vice President Francia Márquez, have expressed their condolences to Miguel Uribe’s family and called for national unity.
In a statement, the Colombian presidency mourned the senator’s death and expressed its solidarity with his family, friends, and loved ones.




