

EL HIPOPÓTAMO VANIDOSO Y EL ELEFANTE ELEGANTE. Por: Rubén Darío Franco Narváez.
El hipopótamo vanidoso sale del agua, resoplando, bramando y proclamando que es el rey de la tierra y que con sus 4.500 kilos puede pulverizar a quien se le atraviese en su recorrido.
Al otro lado, se pasea el elefante elegante, con sus 6.000 kilos de peso, barritando alegremente y pregonando su amor por la vida.
Sin quererlo, se encuentran de frente los dos gigantes del Reino Animal: el Hipopótamo Vanidoso y el Elefante Elegante.
El Hipopótamo Vanidoso, gruñendo fuertemente, desafió a una maratón atlética -en el Parque- al elefante elegante; con el compromiso que quien ganara, sería el amo absoluto de Ukumari. Recibiendo aceptación inmediata, más 10 kilómetros de ventaja obsequiados –con una sencilla barritada del joven elefante-.
La tierra tembló. Faltando 100 metros para la meta, el Hipopótamo Vanidoso se desplomó y murió infartado por el esfuerzo; mientras el Elefante Elegante, con paso tranquilo se coronó campeón de Ukumarí.
Fue cremado inmediatamente después de que el veterinario expidiera el certificado de causa de defunción: El Hipopótamo Vanidosos murió por Covid-

