Irán afirmó que los recientes bombardeos de Estados Unidos e Israel estuvieron dirigidos específicamente contra el centro de enriquecimiento nuclear de Natanz, uno de los principales sitios de su programa nuclear, según declaraciones del embajador iraní ante el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) durante una sesión especial en Viena el 2 de marzo de 2026. El diplomático calificó estos ataques como ilegales y exigió que la comunidad internacional los condene, aunque esta versión contrasta con reportes del propio organismo que no han hallado evidencia de daños.
El embajador iraní, Reza Najafi, acusó a las fuerzas militares de Estados Unidos e Israel de atacar lo que consideró instalaciones nucleares pacíficas y remarcó que Irán coopera con los mecanismos de inspección internacional, al tiempo que defendió el derecho de su país a desarrollar energía nuclear con fines civiles. Su afirmación llega en medio de una intensa escalada del conflicto en el Medio Oriente, con bombardeos y represalias entre varias naciones y grupos armados de la región.
Sin embargo, el director general del OIEA, Rafael Grossi, ha indicado que hasta el momento no se han observado indicios de daño directo en sitios nucleares iraníes como Natanz a través de imágenes satelitales ni informes técnicos, en una versión que difiere de las denuncias de Irán y subraya la dificultad de verificar informes en zonas de conflicto activo. Esta discrepancia ha generado tensión entre el régimen de Teherán y las agencias internacionales encargadas de la supervisión nuclear.
Este cruce de acusaciones ocurre en un contexto en el que el conflicto se ha extendido más allá de incidentes puntuales y ha tenido implicaciones globales, como el aumento de los precios del petróleo debido a la inseguridad en el estrecho de Ormuz y llamados de diversos países a la desescalada y al respeto por el derecho internacional. La situación mantiene en alerta a gobiernos y organismos multilaterales ante la posibilidad de un conflicto más amplio.
English version
Iran claims U.S. and Israeli airstrikes hit its Natanz nuclear site
Iran has alleged that recent bombings by the United States and Israel were specifically aimed at the Natanz nuclear enrichment facility, a key component of its nuclear program, according to remarks by Tehran’s ambassador to the International Atomic Energy Agency (IAEA) during a special session in Vienna on March 2, 2026. The Iranian diplomat condemned the strikes as unlawful and urged global denunciation, although this account differs from international inspections that have not confirmed such damage.
Iran’s envoy, Reza Najafi, accused U.S. and Israeli forces of targeting what he described as civilian nuclear infrastructure, underscoring Iran’s cooperation with international oversight while defending its right to peaceful nuclear development. These assertions come amid a broad escalation of hostilities in the Middle East, involving airstrikes and counterattacks between several nations and armed groups.
However, IAEA Director General Rafael Grossi has stated that there is currently no evidence of direct damage to Iranian nuclear facilities like Natanz based on satellite imagery and technical assessments, presenting a divergent account from Tehran’s claims and highlighting verification challenges in active conflict zones.
This clash of narratives unfolds against a backdrop of broader global repercussions, including rising oil prices due to instability around the Strait of Hormuz and international calls for de-escalation and respect for international law. Governments and multilateral bodies remain vigilant over the potential for a wider regional conflict.



