

Las poca o enexistente documentación a la hora de hacer un préstamo con el denominado «gota a gota «, ha generado que trabajadores independientes, vendedores ambulantes y microempresarios accedan a este tipo de créditos.
Son cientos los casos, en donde algunas personas aseguran sentirse asfixiadas con la tasa de interés que puede llegar a un 20% diario, no obstante, hay quienes logran prestar bajo dicha modalidad y sentirse cómodos
Alguien que llamamos Pedro para proteger su identidad manifestó la forma en que accede a este tipo de créditos y cómo se ha visto afectado su bolsillo.
«llevo cerca de cuatro años haciendo préstamos gota a gota, obviamente no es algo que haga de manera constante, pero cuando se presenta alguna emergencia económica es la manera más fácil y rápida de obtener dinero sin tanto papeleo.
Al principio tuve mis dudas y miedos, investigaba y me enteraba por comentarios que hablaban de lo mal que les habia ido prestando plata de esta menera pero me arriesgué porque aunque tenía un trabajo, con el mínimo no alcanzaba para pagar un medicamento muy costoso para mi mamá que se había enfermado..
E monto que presté en ese entonces fue por 250.000 pesos, no voy a negar que termine pagando cerca de 800.000 pero tengo que aclarar que esto solo lo hago en casos de emergencia.
Los pagos que hacia eran semanales y si mal no recuerdo esto fue así por seis meses.
Los préstamos gota a gota no resuelven una situación de pobreza, porque al ser los intereses tan altos y las cuotas de devolución tan rápidas, la persona no tiene tiempo de hacer rentable ese crédito ya que lo utiliza para cubrir necesidades instantáneas.


