En Riosucio, Caldas, la comunidad confía en el Ejército Nacional.

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Riosucio, Caldas es un municipio del departamento de Caldas con una economía que se mueve fundamentalmente por la agricultura, en especial, el cultivo del café y de la caña panelera, actividades que son exitosas si los campesinos creen y sienten que sus tierras son seguras. 

En Riosucio, Caldas, la comunidad confía en el Ejército Nacional

28 octubre 2025 09:57 PM

Es el caso del señor Robert Armas, un ciudadano ecuatoriano, que vio, en este departamento una oportunidad de negocio y desde hace más de un año, es productor de panela desde un trapiche ubicado en el corregimiento de Bonafont y ante la presencia constante de los soldados del Batallón Ayacucho, manifiesta: «aquí se nota, se percibe un ambiente muy tranquilo, muy sereno para vivir y para poder trabajar. No he escuchado nada raro, aquí se puede caminar tranquilo y el Ejército Nacional hacer presencia regularmente.»

Es el Batallón de Infantería N.°22 Batalla de Ayacucho, quien tiene área de responsabilidad en 26 municipios del territorio caldense y el Mayor Luis Alfonso Barrios, Oficial de Operaciones de la Unidad, a diario, a través de sus tropas efectúa tareas de contención, como es el caso de Riosucio, una zona que tiene límites con Antioquia y Risaralda. 

Y desde este corregimiento, señala que el trabajo en el alto occidente de Caldas, es fundamental para que grupos armados organizados no hagan presencia en este departamento del Eje Cafetero: «especialmente en este sector donde estamos, actuamos de manera coordinada con nuestra Policía Nacional, por supuesto, interactuando de manera constante con la población, con el fin de que las estructuras criminales, particularmente el Clan del Golfo, que hacen una injerencia en el departamento de Antioquia, las podamos contener de una manera efectiva y hasta el momento lo hemos logrado.»

Este territorio, rico en diversidad cultural, cuenta con población campesina y con comunidades indígenas, todas estas, la razón de ser de los soldados, para que la convivencia sea bajo un ambiente tranquilo y seguro. 


Es así, que allí, se encuentran los resguardos indígenas de La Montaña, Cañamomo Loma Prieta, San Lorenzo, la comunidad de la Iberia, todas ellas, por medio de sus líderes, abiertas al desarrollo de las tareas tácticas que efectúan las tropas del Ejército Nacional y la Policía Nacional, en coordinación con las autoridades locales. 

Es el caso de don Alirio Díaz juricamayo o jefe del pueblo, como se denomina dentro de la comunidad Kumba Quimbaya, quien, con orgullo, señala que su herencia ancestral, data de 8 siglos y que, en este mismo territorio, nacieron y crecieron los tatarabuelos, bisabuelos, abuelos y ahora, su descendencia habita la misma tierra, a pesar, de un pasado, marcado por la violencia: «el conflicto armado fue un suceso muy horrible para nosotros, días de mucha zozobra, donde no dormíamos, pero hoy gozamos de la paz gracias al Ejército y es la Fuerza Pública la autoridad; aquí los hemos llamado y hemos obtenido respuesta inmediata, tenemos un vínculo muy fuerte y quizás por eso, hay personas que no nos quieren.»

Así mismo, don Alirio, señala, que a las generaciones más jóvenes les trasmiten el respaldo a la Fuerza Pública, y muchos de ellos, tienen la meta, de pertenecer a las Fuerzas Militares.

Pero ese respaldo, también hace eco desde los campesinos y así lo menciona don Wiliam de Jesús Piedradita, quien es concejal del municipio y es conocedor de las tierras que son cultivadas por los caldenses, destacando la importancia de la economía agrígola: «En este sector producimos café, panela, leche, cítricos, aguacate, cacao, plátano y todos estos productos salen para Medellín y Pereira con una buena frecuencia.»

Don William señala que él y los demás habitantes, se sienten protegidos por la Fuerza Pública y la presencia de los soldados les da más seguridad para trabajar y a todo el pueblo de Riosucio, le comparte un mensaje de confianza hacia las autoridades militares y de Policía, porque si hay seguridad, viene el progreso. 

En Riosucio, Caldas, no importa de dónde se proviene, si es extranjero, campesino o indígena, todos hacen parte de una región pujante que se siente tranquila con la presencia del Ejército Nacional y de que sus tierras sean protegidas por la Fuerza Pública.

Prensa: Quinta División.

English version

In Riosucio, Caldas, the community trusts the National Army.

Riosucio, Caldas is a municipality in the department of Caldas with an economy driven primarily by agriculture, especially coffee and sugarcane cultivation. These activities are successful when farmers believe and feel that their land is safe.

This is the case of Mr. Robert Armas, an Ecuadorian citizen, who saw a business opportunity in this department and has been producing panela (unrefined cane sugar) for over a year from a small mill located in the village of Bonafont. Regarding the constant presence of soldiers from the Ayacucho Battalion, he says: «Here, you can see, you can feel a very calm, very peaceful environment to live and work in. I haven’t heard anything strange; you can walk around here without worry, and the National Army maintains a regular presence.»

It is the 22nd Infantry Battalion «Batalla de Ayacucho» that has an area of ​​responsibility encompassing 26 municipalities in the Caldas region. Major Luis Alfonso Barrios, the Unit’s Operations Officer, oversees daily containment operations with his troops, as is the case in Riosucio, an area bordering Antioquia and Risaralda.

From this village, he points out that the work in the upper western part of Caldas is fundamental to preventing organized armed groups from establishing a presence in this department of the Coffee Region: «Especially in this sector where we are stationed, we act in coordination with our National Police, of course, constantly interacting with the population, so that we can effectively contain criminal structures, particularly the Clan del Golfo, which has an influence in the department of Antioquia, and so far we have succeeded.»

This territory, rich in cultural diversity, is home to rural populations and indigenous communities, all of whom are the reason for the soldiers’ presence, ensuring peaceful and secure coexistence.

Thus, the indigenous reserves of La Montaña, Cañamomo Loma Prieta, and San Lorenzo, as well as the community of La Iberia, are located there. All of these communities, through their leaders, are open to the tactical operations carried out by the National Army and National Police troops, in coordination with local authorities.

This is the case of Don Alirio Díaz Juricamayo, or village chief, as he is known within the Kumba Quimbaya community. He proudly points out that his ancestral heritage dates back eight centuries and that his great-great-grandparents, great-grandparents, grandparents, and now his descendants inhabit this same land, despite a past marked by violence: «The armed conflict was a horrific event for us, days of great anxiety, when we couldn’t sleep. But today we enjoy peace thanks to the Army, and the Public Force is the authority here. We have called them and received an immediate response. We have a very strong bond, and perhaps that’s why some people don’t like us.»

Likewise, Don Alirio notes that they pass on their support for the Public Force to the younger generations, and many of them aspire to join the Armed Forces.

But this support also resonates with the farmers, as Don William de Jesús Piedradita, a councilman for the municipality and an expert on the lands cultivated by the people of Caldas, emphasizes. He highlights the importance of the agricultural economy: «In this area, we produce coffee, panela (unrefined cane sugar), milk, citrus fruits, avocados, cacao, plantains, and all these products are regularly shipped to Medellín and Pereira.»

Don William points out that he and the other residents feel protected by the Public Force, and the presence of soldiers gives them greater security to work. He shares a message of trust with the entire town of Riosucio, emphasizing that security leads to progress.

In Riosucio, Caldas, regardless of origin—whether foreign, a farmer, or indigenous—everyone is part of a thriving region that feels secure with the presence of the National Army and the protection of its lands by the Public Force.

Press: Fifth Division.