columna enviada al. Periódico ciberespacial www.notieje.com por la colaboradora LUZ MILA FIGUEROA, desde la Ciudad de Dosquebradas Risaralda. La edad del Cóndor! Y muy crocantes ????????????»Estamos en una edad donde se nos ve muy elegantes. Tenemos casi todo lo que queríamos hace 60 años:No vamos a la escuela ni al trabajo, tenemos una pensión mensual y una vivienda digna. No tenemos que volver a una hora determinada cuando salimos. Algunos aún tenemos carnet de conducir y hasta coche propio Entonces la vida es hermosa! Además, somos increíblemente inteligentes, nuestro cerebro es un poco más lento porque está sobrecargado de conocimiento. Hay muchas cosas acumuladas en nuestra cabeza que, por cierto, ejercen presión sobre el oído interno, por ello a veces tenemos problemas de audición. Es como si el disco duro de un ordenador se ralentizara por estar lleno de archivos. Nuestro cerebro no es que sea débil, pero ha acumulado mucha más información. La gente de nuestra edad a veces entramos a una habitación y no recordamos lo que queríamos hacer. O no recordamos dónde pusimos algo. No es un problema de memoria. La naturaleza hace esto para obligarnos a seguir moviéndonos, al menos un poco más.
Luis Alberto FigueroaComentarios desactivados en columna enviada al. Periódico ciberespacial www.notieje.com por la colaboradora LUZ MILA FIGUEROA, desde la Ciudad de Dosquebradas Risaralda. La edad del Cóndor! Y muy crocantes ????????????»Estamos en una edad donde se nos ve muy elegantes. Tenemos casi todo lo que queríamos hace 60 años:No vamos a la escuela ni al trabajo, tenemos una pensión mensual y una vivienda digna. No tenemos que volver a una hora determinada cuando salimos. Algunos aún tenemos carnet de conducir y hasta coche propio Entonces la vida es hermosa! Además, somos increíblemente inteligentes, nuestro cerebro es un poco más lento porque está sobrecargado de conocimiento. Hay muchas cosas acumuladas en nuestra cabeza que, por cierto, ejercen presión sobre el oído interno, por ello a veces tenemos problemas de audición. Es como si el disco duro de un ordenador se ralentizara por estar lleno de archivos. Nuestro cerebro no es que sea débil, pero ha acumulado mucha más información. La gente de nuestra edad a veces entramos a una habitación y no recordamos lo que queríamos hacer. O no recordamos dónde pusimos algo. No es un problema de memoria. La naturaleza hace esto para obligarnos a seguir moviéndonos, al menos un poco más.