

Por: Luis Alberto Figueroa, Comunicador Social Periodista. Tarjeta Profesional 0222 expedida por el Ministerio de Educación Nacional
El Colegio Nacional de Periodistas de Colombia nació el 9 de febrero de 1957 como resultado de una ardua batalla librada por comunicadores, escritores, poetas y fotógrafos que buscaban defender la libertad de expresión y los derechos de quienes conformaban este importante gremio. La organización surgió en el parque de los periodistas, ubicado en la carrera 3 y 4 con avenida Jiménez de Bogotá, donde se reunían profesionales de medios como El Espectador, El Tiempo, El Siglo y La República para analizar la coyuntura nacional y la necesidad de una organización que los representara.
Durante la década de 1950, Colombia atravesaba momentos de profunda convulsión política y social. El asesinato de Jorge Eliécer Gaitán el 9 de abril de 1948, seguido del golpe militar encabezado por el general Gustavo Rojas Pinilla el 10 de junio de 1953, junto con la censura oficial y la violencia generalizada, fueron los temas centrales en las reuniones cotidianas de estos profesionales. Estas circunstancias motivaron la necesidad urgente de organizarse en un gremio que defendiera sus intereses y garantizara el ejercicio independiente del periodismo.
Las primeras iniciativas de organización tomaron forma a través de los denominados «viernes culturales», encuentros donde intelectuales y periodistas no solo comentaban las publicaciones y escritos compartidos, sino que también debatían sobre la situación del país. Inspirados en experiencias internacionales similares, decidieron crear una organización con espíritu independiente que representara a los comunicadores colombianos. En octubre de ese año se realizó la primera asamblea que determinó establecer el 9 de febrero como fecha conmemorativa, en homenaje a la primera publicación de la Gaceta de Santa Fe en 1795, dirigida por el cubano Manuel del Socorro Rodríguez.
Así nació formalmente el Colegio Nacional de Periodistas de Colombia (CNP), con Ramiro Andrade, del Valle del Cauca, como su primer presidente. La institución se consolidó como un espacio de encuentro para defensores de la libertad de prensa y los derechos de los comunicadores sociales en un país que enfrentaba restricciones a la expresión. Desde entonces, el CNP ha sido testigo y protagonista de los principales eventos que han marcado la historia del periodismo nacional.
Hoy, más de seis décadas después de su fundación, el Colegio Nacional de Periodistas continúa siendo una organización fundamental en la defensa de los derechos de los comunicadores y la garantía de la libertad de expresión en Colombia. Su legado representa la persistencia de generaciones de periodistas que entendieron que la organización gremial era esencial para proteger la independencia editorial y los derechos laborales en una profesión que sigue siendo vital para la democracia.
English version
National College of Journalists: 67 years defending freedom of expression in Colombia
By: Luis Alberto Figueroa, Social Communicator Journalist. Professional Card 0222 issued by the National Ministry of Education
The National College of Journalists of Colombia was born on February 9, 1957, as a result of an arduous battle fought by communicators, writers, poets, and photographers who sought to defend freedom of expression and the rights of those who made up this important professional association. The organization emerged in the journalists’ park, located at Carrera 3 and 4 with Avenida Jiménez in Bogotá, where professionals from media outlets such as El Espectador, El Tiempo, El Siglo, and La República gathered to analyze the national situation and the need for an organization to represent them.
During the 1950s, Colombia was experiencing a period of profound political and social upheaval. The assassination of Jorge Eliécer Gaitán on April 9, 1948, followed by the military coup led by General Gustavo Rojas Pinilla on June 10, 1953, along with official censorship and widespread violence, were central topics in the daily meetings of these professionals. These circumstances motivated the urgent need to organize into an association that would defend their interests and guarantee the independent practice of journalism.
The first organizational initiatives took shape through so-called «cultural Fridays,» gatherings where intellectuals and journalists not only discussed publications and shared writings but also debated the country’s situation. Inspired by similar international experiences, they decided to create an organization with an independent spirit that would represent Colombian communicators. In October of that year



