
El Gobierno de China advirtió este martes que Panamá pagará un alto precio después de que el Tribunal Supremo panameño anuló la concesión de dos puertos estratégicos vinculados al Canal de Panamá, operados por la empresa hongkonesa CK Hutchison Holdings Ltd.. Pekín calificó la decisión como “extremadamente ridícula” y exigió que las autoridades locales reviertan el fallo para evitar consecuencias políticas y económicas.
La reacción se produjo tras un comunicado de la Oficina de Asuntos de Hong Kong y Macao del Consejo de Estado chino, que denunció la medida como una violación de los derechos legítimos de la compañía y un golpe a la confianza internacional en el sistema jurídico panameño. Según el gobierno chino, la decisión refleja presiones externas y amenaza con deteriorar las relaciones bilaterales.
El Canal de Panamá, considerado una arteria vital para el comercio mundial, ha sido históricamente un punto de fricción geopolítica. La presencia de empresas chinas en puertos cercanos al canal ha generado tensiones con Estados Unidos, que observa con recelo la expansión de la influencia de Pekín en América Latina. El fallo judicial se interpreta como un movimiento que podría alterar el equilibrio estratégico en la región.
Analistas internacionales advierten que Panamá enfrenta un dilema complejo: defender su soberanía jurídica o asumir el costo de desafiar a una potencia global. La controversia podría afectar la inversión extranjera y la estabilidad de sus relaciones comerciales, mientras China insiste en que el país centroamericano debe “corregir su rumbo” para evitar un deterioro irreversible en sus vínculos diplomáticos.
English version
China warns Panama of retaliation after Canal port ruling
The Chinese government warned on Tuesday that Panama will pay a high price after the Supreme Court of Panama annulled the concession of two strategic ports linked to the Panama Canal, operated by Hong Kong-based CK Hutchison Holdings Ltd. Beijing described the decision as “extremely ridiculous” and demanded that Panamanian authorities reverse the ruling to avoid political and economic consequences.
The warning came through a statement from the Office of Hong Kong and Macao Affairs of China’s State Council, which condemned the measure as a violation of the company’s legitimate rights and a blow to international confidence in Panama’s legal system. According to Beijing, the ruling reflects external pressure and threatens to damage bilateral relations.
The Panama Canal, regarded as a vital artery for global trade, has long been a source of geopolitical friction. The presence of Chinese companies in ports near the canal has raised tensions with the United States, which closely monitors Beijing’s growing influence in Latin America. The court’s decision is seen as a move that could shift the strategic balance in the region.
International analysts warn that Panama faces a complex dilemma: defending its legal sovereignty or bearing the cost of challenging a global power. The controversy may affect foreign investment and the stability of its trade relations, while China insists that the Central American nation must “correct its course” to avoid irreversible damage to diplomatic ties.


