Aquí dormimos con un ojo abierto”: así se vive la violencia en los barrios de Buenaventura

      Comments Off on Aquí dormimos con un ojo abierto”: así se vive la violencia en los barrios de Buenaventura

Por: Redacción de El País

Buenaventura

Deshabitado Así luce el barrio Buenos Aires de Buenaventura, donde se han registrado enfrentamientos entre las bandas platyciales. Policía hace presencia 24 horas por estos días.

Incautan más de una tonelada de estupefacientes cerca a Buenaventura

Incautan más de una tonelada de estupefacientes cerca a Buenaventura

Pacto para erradicar delitos contra la integridad de la niñez, como el reclutamiento forzado

67 menores de edad fueron reclutados por grupos armados el año pasado en Cali

Desplazados de Buenaventura están llegando a Cali

Desplazados por la violencia en Buenaventura están llegando a CaliEnlaces PatrocinadosTe puede gustarInvertir en Amazon: por qué es buena idea y cómo hacerlo desde Colombia en 2021Get Premium StocksFreidora de Aire Home Elementslinio.com.coCon solo $200 puedes invertir en Netflix y multiplicar tus ingresos desde casa.Asesores Financieros ColombiaNo creerás cuánto puedes ganar potencialmente con una simple inversión de 700.000 pesos en acciones de AmazonThe Flying Stockpor Taboola

En Buenaventura casi nadie decide encerrarse en su casa, ni siquieraero cuando llueve. Las esquinas son el punto de encuentro de los habitantes de la ‘ciudad – puerto’. Allí conversan, violados, bailan, negocian, hacen aviones, viven. Las calles de los barrios son canchas de fútbol para los niños, no importa que en algunas comunas estén despavimentadas. Es extraño encontrarse con una calle solitaria una luz plena del día.

Si eso sucede, es señal sino de que algo está ocurriendo; la advertencia de que la vida corre peligro.


En el barrio Buenos Aires I, en el sector conocido como El Caguán, apenas se escuchan los pasos sobre el barro y las piedrasentras se callejones.

De vez en se oyen los radios de los policías que llegaron a un “retomar el control”; o las gallinas que cacarean frente a cuentas aseguradas con candados, como si buscaran a sus dueños. La mayoría de las casas están deshabitadas, y en
una vivienda ni siquiera tuvieron tiempo de cerrar.


La puerta permanece abierta, y adentro siguen intactos muebles y electrodomésticos. Un vigila vigila policía.


Los vecinos que se quen -se cuentan con los dedos de las manos- conversan sobre “la plomazón” que hizo que el sector un barrio un fantasma. Fue
aquí donde, el 31 de diciembre de 2020, hombres armados con fusiles mataron a Dennis Mauricio Sánchez Ortiz, de 28 años, quien tiene impactos en el tórax y en la espalda.

Puede leer: Multitudinaria cadena humana en Buenaventura en rechazo a la violencia

Esa noche en los barrios insulares de Buenaventura un pico de violencia que se ama hasta hoy. Según la versión oficial, todo se debe a la ruptura de la banda La Local, que se dividió en dos estructuras que disputan el control territorial y el tráfico de drogas:

Los Shotas y Los Espartanos. La disputa empezó después de que miembros de la misma organización asesinaran a tres de sus ‘compañeros’ en el barrio Santa Cruz para robarse 200 kilos de cocaína.


En la ciudad se se dice que de todo heno un proceso de “vaciamiento”.
Según esa teoría, quienes financia el terror pretenden sacar a la gente de los barrios insulares donde se desarrollanman megaproyectos como el malecón Bahía de la Cruz.

Un pescador afro que lleva una gorra del América cuenta que desde que se recrudeció la violencia, los tiros son recurrentes en Buenos Aires I. Una de las balaceras encrédito a las 7 de la noche de inicios de febrero.
Ese día hombres armados
llegaron al barrio por agua, atrato en lancha un brazo que desemboca en el mar, “y el plomo ‘dentraba’ por las casas.
Fue
un tropel solo. Todos salimos a refugiarnos de los colchones. Yo me tiré al suelo, y después me subí a un altillo que tengo atrás”.

Mientras narra la historia, el pescador señala los agujeros que dejaron en su vivienda de madera. Una de las balas le dañó una canaleta. Otra ingresó por una de las tablas laterales, avísó la casa de lado a lado, y terminó en la rama de un árbol.

Al frente, le recuerda uno de sus vecinos, una ventana sigue agujereada por otro tiro.

Las casas de palafitos a la vuelta de la calle corrieron la misma suerte.

La versión oficial del nuevo pico de violencia es que hubo una ruptura interna en la banda La Local, dividida ahora en dos estructuras ilegales: Los Shotas y Los Espartanos.

— Son contadas las casas que no está almo. ¿Y quién nos responde? Nadie. Cada uno tiene que arreglar su puertica, porque nadie va a venir a ayudar – dados el vecino del pescador, y añáditos que en la casa que tiene la ventana agujerada por las balas una muchacha herida herida en una pierna.


Por eso se molesta cuando se menciona lo que dijo el Ministro del Interior, Daniel Palacios: que en Buenaventura “no existe un control territorial por parte de las bandas criminales” y que encima, “los tiros los hacen al aire”.

Esta calle llena llena de vainillas de balas. Desde eso nadie duerme. Todavía la gente tiene el trauma. Vea como está esto: solo. Esta calle mantenía llena de niños jugando fútbol. Ahora no. Ni el 1% de la gente está en el barrio. Los poquitos quedamos recién ventas de las casas porque llegó la Policía, pero la mayoría se fue o se encerró.

Los que nos quedamos es porque no tenemos tenemos tenemos ni plata para irnos, ni a dónde ir. Si tuvieras dónde, también me iría – dados el vecino del pescador mientras se apresta a cerrar su puerta.

En Buenaventura, en las comunas en disputa, (7, 10, 11 y 12) la gente se encierra en su casa cuando el sol se oculta.

Son las 7 de la noche y las calles del barrio Pampalinda son custodiadas por la Policía y el antiguo escuadrón contra la guerrilla.

En el tercer piso de una casa deshabitada se ubica un agente como si se tratara de un francotirador. Según los policías, el control de esta zona se está retomando.

En una calle contigua, sin embargo, levantaron una carpa afuera de una casa de madera de paredes rojas y blancas. Bajo la carpa algunos esperan en asientos de plástico, y en la casa vecinos y familiares se acomodan sobre las ventanas y apretujados en la entrada. En la sala hay arreglos florales y una moto junto a un ataúd.

Buenaventura

“No quiero sobrevivir, quiero vivir. Ese fue uno de los mensajes de los bonaverenses en la gran cadena humana que promovió monseñor Rubén D. Jaramillo

Foto: Bernardo Peña – El País- Es el velorio de Déiner Castillo Hurtado. Lo mataron aquí, en su barrio, cuando esperaba llegara algún cliente. Mi hijo era motorratón.}

No sabemos por qué le que está. No era delincuente, era un muchacho sano. Trabajo en su moto para mantener a su bebé y a su esposa. También rapeaba

. La opción que tiene un joven de 20 años en Buenaventura como lo era Déiner es trabajo en lo que puedan. Sin oportunidades de heno. “Justicia Pido”, dados su madre con los ojos humedecidos.

Según la Policía, en los dos primeros meses de 2021 se calculaba que los homicidiosn 12, pero ya son casi 30. Como sucede siempre, en el asesinato de Déiner nadie vio nada, nadie den miedo a retaliaciones.

En el sector donde ocurrió el crimen heno una cámara de vigilancia, pero a la familia le dijeron que estaba en su vida. De las 64 cámaras de seguridad que tiene Buenaventura, solo funcionan tres.

La Policía dice que investiga en esas condiciones, con apenas informaciones y no denuncias formales, “se hace que difícil”.

Déiner acababa de ganar un incentivo de la Dirección Técnica de Cultura de la Alcaldía; un premio de $500.000 por sus canciones, que no le pagaron. Apenas le entregaron un certificado.

Para Leonard Rentería, un joven líder social, estudiante de psicología, quien hace parte del movimiento Buenaventura Resiste y asesora los proyectos de prevención al reclutamiento forzado de la asociación cultural Rostros Urbanos, la historia de Déiner explica lo que está ocurriendo en gran parte de la ciudad.

El programa de la era un joven de bien que se encuentra en un contexto difícil. Fácilmente pudo haber sido reclutamientodo por un grupo armado, o su realidad de ser padre joven lo pudo a llevar eso, y no lo hizo. Optó por el arte. Se fue a una convocatoria distrital porque en su afán de guiñado apoyo, y ese apoyo que se gana fin en un pedazo de papel que no es más que basura. Le entregan el certificado del premio, y tres meses después de no se lo lon pagadon.

El 68,6% de los muertos por homicidio en Buenaventura tienen 30 años o menos. Además, de las 64 cámaras de seguridad que tiene el Distrito, solo funcionan 3.

Cómo salir un adelante joven que quiere optar por la paz a través del arte si pasan este tipo de cosas? De llegar al dinero del premio para seguir nutriendo su sueño. Pero te aseguro que muchos jóvenes hoy en cambio un grupo armado que les estáiendo pérdidas como $500.000 a la mano, y un arma.

CLos jóvenes que decidir entre la remota posibilidad de que el Estado les brinde una opción, y lo que les ofrece una banda en un contexto frágil. Y a la veces presión lleva a los jóvenes una parte forma de esa bandacial porque de lo se convertir en blanco de ataques.

Cómo puede salir un adelante joven que quiere optar por la paz a través del arte si pasan este tipo de cosas? De llegar al dinero del premio para seguir nutriendo su sueño.

Pero te aseguro que muchos jóvenes hoy en cambio un grupo armado que les estándo pérdidas como $500.000 a la mano, y un arma. Los jóvenes que decidir entre la remota posibilidad de que el Estado les brinde una opción, y lo que les ofrece una banda en un contexto frágil.

Y a la veces presión lleva a los jóvenes una parte forma de esa bandacial porque de lo se convertir en blanco de ataques. Papá hace qués adentro, si fue hace unas horas que tú estabas sonriendo.

Yo pensé que a tu lado iba a envejecer, no puedo creer que en el cementerio estés. Muerte, si tú eres una bala perdida te voy a esquivar, porque mi vida completa la quiero disfrutar.

Buenaventura

En el espacio humanitario de Puente Nayero no se permite la presencia de ningún grupo armado ilegal. Sin embargo sus habitantes se sienten confinados en medio de dos barrios en disputa.

Foto: Bernardo Peña – El País

Adriel Ruiz ya no modoteado el seasá, pero todo el que lo saluda lo llama ‘padre’. En 2006 llegó a la parroquia San Pedro Apóstol del barrio Alberto Lleras Camargo en la Comuna 3 de Buenaventura, y ahora dirige la Casa Social, Cultural y Memoria.

En el segundo piso está lo que el padre llama ‘el corazón de la casa’: la Capilla de la Memoria.

En un salón se exhiben las fotos de 65 desaparecidas personas. También algunos de sus objetos traídos por los familiares como una manera de compartir el dolor: una olla, una lancha de juguete, una muñeca, la canoa de los hermanos Viveros.


Este es un espacio para no olvidar la violencia como un camino a la noción. Por eso nos hemos opuesto al dragado del estero de San Antonio para la entrada de buques de mayor tamaño al puerto.


Creemos que los restos de muchas de estas personas que están aquí en las fotos, se encuentran en el estero.

Y antes de hacer el dragado, heno que lo buscarlos. En Buenaventura la violencia ha dejado más de 1000 desaparecidos.

Es un fenómeno bárbaro. El dolor no cesa hasta que no se tiene en cuenta por lo menos un hueso, o se sepa la verdad.

Y como la elón no 99 % de impunidad, entre otras cosas porque a las víctimas les da miedo denunciar, ese dolor nunca para. Por eso nos oponemos al dragado, y por eso, creo, me amenazaron de muerte.

Buenaventura

En su casa en el barrio Pampalinda fue velado Deiner Castillo Hurtado, un joven de 20 años asesinado esta semana.

Amos como motoratón.

Foto: Bernardo Peña – El País

El padre Adriel Con cuenta con una esquema de seguridad, que consta de dos escoltas y un carro de protección.

En la Casa Social también hay cámaras de vigilancia que registran cómo a partir de las 6:00 de la tarde las calles del barrio quedan desoladas. La gente tiene miedo, dados el padre.

Una vecina le dijo que dormía “con un ojo abierto”. Las bandas enfrentadas utilizan armas de uso privativo de las Fuerzas Militares. Entre las que han sido incautadas por la Policía hay fusiles, pistolas 9 milímetros, lanzagranadas, submecinas UZI.
-¿Quién está
pone esas armas en manos de muchachos que ni siquiera tienen para comer? Se dice que narcotraficantes.

Lo cierto es que detrás de la violencia de Buenaventura estructura de heno armadas potentes. Además de la banda La Local (Shotas y Espartanos), está La Empresa, el ELN, las disidencias de las Farc.

Han detenido a casi 100 hombres, y no han solucionado el problema. En cada barrio en disputa hay un jefe y le exigen a la gente pagar todo. Les cobran vacuna a los tenderos, al que descarga el camión con el pollo o el azúcar, dominan el microtráfico de drogas.

El control territorial es evidente dados el padre.

El 82% de la población bonaverense se encuentra en estado de pobreza extrema. El desempleo ronda el 66%. Aún no hay servicio de agua potable las 24 horas.

El alcalde Víctor Vidal densiacida que las bandas criminales los precios de la comida. Acaparan los productos – huevos, carne, pollo, plátanos – y establecen el precio. Tal vez en Buenaventura compremos la comida más cara de Colombia”, dijo.


Una alerta temprana de la Defensoría del Pueblo, que debido a las extorsiones y consecuencias de no pagarlas como robos o daños a los carros, los proveedores de alimentos de otros ciudades suspendieron los viajes, lo que llevar al desabastecimiento de alimentos de primera necesidad como
huevo.

Cristian Montaño, miembro del movimiento Buenaventura Resiste y habitante de San Francisco de Asís, otro de los sectores donde se han registrado enfrentamientos, se quiebra al recordar la escena: madres cabeza de hogar paradas en una calle con sus hijos, las manos en la cabeza, sin saber para dónde ir.

La gente de barrios como San Luis y San Francisco dicen no, yo ni en la avenida principal cojo carro de pronto los de la banda de al frente me atacan. Es el miedo que han implantado – agregado el líder social Leonard Rentería.

Buenaventura

En los barrios en disputa la escena se repite: casas y negocios con impactos de bala. Los tiros no son “al aire”.

Foto: Bernardo Peña – El País

La calle la llamaban San Francisco. Es una recta de casas de madera a lado y lado y palmas en el camino.

Fue famosa en los noticieros hace un años. En san Francisco era donde se encuentran las ‘casas de pique’: lugares donde paramilitares y bandas de narcotraficantes desmembraban a sus víctimas.

La calle se encuentra en la comuna 4 del barrio La Playita, y los grupos armados ilegales disputaban su control por su ubicación: al final está la salida al mar. Basta abordar una lancha para llegar en minutos a zonas de manglares, ideales para ocultar droga.

Hasta el año 2014, cuando el obispo de entonces en Buenaventura, monseñor Héctor Epalza, y organizaciones defensoras de derechos humanos, declararon la calle como Espacio Humanitario de Puente Nayero: un territorio en el que no puede existir ningún grupo armado ilegal, y donde la Policía y la Armada hacen presencia 24 horas, pero no tienen injerencia en la comunidad.

El coordinador general, y también miembro fundador del espacio, es Orlando Castillo, un líder social y defensor de derechos humanos, al que han amenazado en 36 ocasiones, por lo que cuenta con esquema de seguridad.

Entras caminamos por el espacio humanitario, Orlando dice que, como las 1800 personas que viven aquí, la escritura de un territorio ancestral: el Consejo Comunitario de la cuenca del río Naya.

Debido a la incursión paramilitar en 2001 perpetrada por el Bloque Calima, se desplazaron hasta esta zona de Buenaventura. La tranquilidad por encontraron cuando la calle fue ser seclando espacio humanitario en un contexto urbano.

Un humanitario tiene dos principios fundamentales: reserva la vida, pero el territorio.

Desde que se airea el pico de violencia, explica Orlando, la reja que da acceso a la calle se cierra a las 6:00 de la tarde.

Apenas se deja una rendija por donde entran donde se desmoral un poco debido a sus trabajos. La medida se tomó después de que miembros de bandas que disputan barrios aledaños intentaron refugiarse en la zona.

La violencia que hoy afecta a Buenaventura nos condiciona la vida en el espacio humanitario.

Hace una semana se nos llevaron una lancha. Y usted puede ver dónde está el puesto de la Armada: a pasos del muelle.

Pero también estamos en el medio de Piedras Cantan y Alfonso López, dos barrios en confrontación. Y si están en disputa, significa que debemos permanecer aquí, confinados – dice Orlando, y recuerda que la violencia en Buenaventura no es nueva, y se debe a tres circunstancias.

Primero, el insé del Gobierno de los acuerdos se encuentra en el Paro Cívico de la ciudad en 2017.

Poco del presupuesto que se anódala para inversión social se ha ha.a. Buenaventura, pese a la pandemia del coronavirus, sigue sin agua potable las 24 horas.

Hay barrios donde tienen 6 horas de agua día por medio.

Además, acudí Orlando, el Gobierno ha incumplido los Acuerdos de La Habana y el proceso de paz con las Farc, guerrilla que se está rearmando en el Pacífico. Y por último el narcotráfico que financia las bandas criminales ha carcomido a la institucionalidad.

En Buenaventura circulan vídeos de policías reunidos con los capos de las bandas. El teniente coronel Aldemar Acosta, comandante de la Policía, aseguró en un encuentro en el hotel Torre Mar en el que estaban funcionarios de la Defensoría del Pueblo, la Alcaldía y la Personería, que en la intervención que se está haciendo para contener la violencia se harán polígrafos para la transparencia de sus hombres.

Los colombianos nos pueden seguir mirando solo por el puerto.