

-El sueldo de $50 millones que volvió atractivo el cargo
-Reversan nombramiento de subdirector administrativo
-¿Seguirán guardando silencio, los gremios?
-¿La quieren politizar?
-Temor por intervención
Por Álvaro Rodríguez Hernández
www.eje21.com.co
Esta empresa emblemática y orgullo en Risaralda, conocida por su buena gerencia y ajena a la telaraña politiquera, vive fuertes tensiones internas.
El ruido está activado y el impacto de sus actuaciones tiene en vilo y nerviosos a varios actores de su consejo directivo, partido en dos bandos. Y, eso que son 10, sus integrantes.
¿Guardarán silencio los gremios, con las alertas rojas encendidas?
¿Hay pronunciamiento sobre el papel de los empresarios en la junta, para que digan algo? No pueden seguir mirando de reojo.
Comenzó su historia con el decreto 118 del 21 de junio de 1957.
La han tenido alejada de la maraña o del intercambio de favores políticos que pareciese siempre ser ajena a las “pirañas” que tratan de llegar desde años atrás.
Lo grave es que hace poco, su actual junta, precipitó la salida del director, Maurier Valencia Hernández. De él, incluso, se dijo que estaba recibiendo un “sueldo extra”, por un monto de $18 millones, que fue negado de tajo, para asesorar al entrante directivo.
Hay molestia crujiente. Que suena. Por lo tanto, muchos teléfonos rotos y reclamos que van y vienen. Esto ya no es simbólico.
La última Junta, no fue lo más excelsa, sino llena de contradicciones y reclamos.
Muchos choques o fricciones de entrada, en una mega empresa que requiere dirección y mando para no ir a la deriva en su plan estratégico.
EL SUELDO MILLONARIO
Ahora, van desde la aprobación de un complaciente sueldo de $50 millones a su entrante director, el ex banquero, Luis Fernando Acosta, hasta querer sacarlo a sombrerazos. ¿De cuánto fue el brinco?
Otros quieren romper un techo de cristal, que hace cruzar dedos: revisar el contrato a 3 años a término fijo.
Pareciese querer ponerlo contra las cuerdas, aniquilarlo, como boxeador fatigado, pese al corto tiempo al frente de la ultra poderosa, COMFAMILIAR.
Pero mucho han pensado las implicaciones que “correrlo” traería pese a las pistas ofertadas.
Hecho, que les puede salir costoso. Se le deben pagar 3 años en una indemnización que preocupa y que llamaría de inmediato a una eventual intervención.
Es una apetecida empresa, que requiere alta gerencia por su complejidad.
Un compromiso pactado de nombrar como subdirector administrativo, a John Diego Molina, tuvo reversa y no se produjo lo que ha creado malestar e incomodidad, por el acuerdo incumplido. Su meta, incluso, era más alta.
Hoy piden otro nombre para el cargo, lo que incomodó más la “jugadita”.
El Ministro del Trabajo pertenecía al grupo de la U. Hoy ya se conoce a qué nuevo bando pertenece en el gobierno, Gustavo Petro. Ha sido una activa defensora de derechos Humanos y líder sindical de altos pergaminos. Fue presidente de FECODE en Colombia y Risaralda. Senadora de la república, po0r grupos de izquierda (UP)
No es un misterio decir que la U, tuvo influencia en las recientes decisiones adoptadas si se revisa el entramado
Para nadie es un secreto que ello provocaría, con el entrante gobierno, retaliaciones por lo que se urde hacia el interior.
Igual, acciones de las Superintendencias del Subsidio y de Salud.
COMFAMILIAR, es conocido como el departamento social del Risaralda, por su labor en ese frente.
POR PARTES
La historia no es larga de contar.
Varios de sus consiliarios o consejeros han “anidado” con la fuga de poderes donde se han hecho reelegir dentro de la arquitectura electoral que mueve, para conformarla, por parte del empresariado y las razones complejas y cada vez más agudas por los trabajadores que llegan. Decisión del Ministerio. 5-5.
Es un orgullo y un poder que no se discute, tener mayoría calificada: se logra con 7 votos.
ACTORES EXTERNOS
Las Asambleas, son un bocado de expectativas e intereses en juego. Como cada elección que se surte. Incluso, desde muchos actores externos, le “meten la mano”. Ya identificados, juegan al poder que distribuye.
Como cualquier elección, hay movidas en hacerse – como toda elección – al tope de poderes.
Ser consejero de COMFAMILIAR da estatus. Maneja poder. Por eso, la elección se torna en todo un proceso de intereses cruzados que van y vienen. Es una disputa.
El ambiente blinda por muchos costados a otros actores que “disparan” fuego, desde diversas orillas, sin hacerse notar.
A que no adivinan hoy, ¿cómo se llama el presidente del consejo directivo?
Hay otros consejeros que su silencio, los traiciona. Quieren jugar a varias bandas…y no toman partido.
No se descarta que en la baraja se establezca nueva normatividad sobre la calidad de TRABAJADORES, que siguen desfilando en esa pasarela directiva.
LA JUNTA
De la junta hacen parte viejos conocidos de la afición como el actual secretario de Gobierno del Risaralda, Israel Londoño; el propio, Diego Cataño Céspedes, Alberto Pulgarín, Sandra María Saldarriaga, Diego Mejía y empresarios con decisión y poder como Richard Restrepo Piedrahíta, propietario de la segunda firma más importante en servicios funerarios en Colombia: Jardines Renacer. De gran presencia. Exitosa.
Lo cierto es que muchos líderes sindicales – como uno vinculado al INPEC – mantienen bajo perfil
Su peso específico se ha sentido. Como el del empresario, Javier Antonio Mejía, que pulsa siempre por mantener presencia viva en las decisiones de poder.
Hay otros actores que se mueven entre las penumbras o el cerco que la rodea y sobre la cual hay numerosos ojos colocados. Son externos.




