

Grupos violentos amenazan la campaña
Estado debe reaccionar con toda firmeza
Por : Luis Alberto Figueroa
t.p.0222 del Men Colombia
A cinco meses de la cita en las unas para escoger a gobernadores, ,alcaldes, diputados, concejales ediles, el panorama de la campaña no es el mejor.
Los primeros campanazos de advertencia fueron dados semanas atrás por los mandatarios regionales, Procuraduría, Fiscalía, y otras instancias del orden nacional, regional y local.
Coincidieron en que grupos armados, especialmente las facciones residuales de las farc, estaban tratando de interferir en las actividades proselitistas.
El Gobierno decidió, entonces, acelerar la instalación del comité de garantías Electorales y anunciar las primeras medidas de refuerzo de seguridad de algunas regiones, al tiempo que se pidió a los partidos y candidatos informar de cualquier riesgo para prestarles la debida protección.
Se trata, sin duda, de una situación delicada.
No hay que olvidar que estas facciones, según las propias estadísticas del Ministerio de Defensa, tendrían no menos de tres a cuatro mil hombres armados y harían presencia en territorios localizados de no menos de una veintena de departamentos.
A ello se suma que, en el marco del accidentado proceso de paz que les ha planteado el Gobierno, que incluso alcanzó la improvisada instancia de un cese al fuego (que el Ejecutivo suspendió hace dos semanas tras el asesinato de cuatro menores indígenas reclutados por la fuerza por esa guerrilla), el llamado “EMC”, amenazó con profundizar sus hostilidades a la Fuerza Pública y a la población civil.
Por lo pronto, ya se han escuchado en algunas zonas que partidos y candidatos se inclinan por hacer reuniones y mítines proselitistas en áreas urbanas, restringiendo al máximo los periplos por veredas y corregimientos en donde se sabe que existe el riesgo de ser interceptados por grupos armados ilegales.
A cinco meses de la jornada electoral es claro que urge un plan de choque más efectivo para garantizar unas elecciones seguras y transparentes.
Desde el Congreso y los partidos son muchos los campanazos que se están dando al Ministerio de Defensa para que refuerce el llamado “plan democracia”.
Es imperativo evitar que el país regrese a esas épocas oscuras en donde los violentos ponían y quitaban candidatos, vetaban partidos, forzaban las votaciones, las saboteaban y se adueñaban a sangre y fuego de las administraciones locales y sus presupuestos.




