

El presidente Ucraniano Vladimir Zelenki, ha solicitado el cese de fuego inmediato y la retirada de las fuerzas rusas de su País; y como gesto de buena voluntad declaró el 15 de marzo que: «Era el tiempo de reconocer que su país no podría adherirse a la OTAN», lo que ha venido reclamando Rusia antes de comenzar la invasión el 24 de febrero; pero no obstante los diálogos, Rusia continuó arreciando su ofensiva. A pesar de los peligros, el primer ministro polaco, Mateuz Morawiecki, expreso desde Kiev su deseo de «Poner fin a la tragedia que vive Ucrania lo antes posible». Lo acompañaron sus homólogos Pietr Fiala Checo, y Janez Jausa, Esloveno, quienes confirmaron el apoyo inequívoco de toda la Unión (Europea UE) a la soberanía e independencia de Ucrania. Pese a haber reconocido Zelenski, presidente ucraniano, que no entrará en la OTAN, volvió sin embargo a pedir más armamento militar para hacer frente a la ofensiva. Además, el Papa Francisco consagrará a Rusia y Ucrania al Inmaculado Corazón de María el 25de marzo, en una liturgia por la paz en la Basílica de San Pedro en el Vaticano. Por su parte, Jake Sullivan, asesor de seguridad nacional del gobierno de Estados Unidos y Yang Jiechi, el director de la oficina de la Comisión de Los Asuntos Exteriores de China en su reunión del lunes 14 de marzo, en Roma, acordaron mantener un diálogo abierto sobre el conflicto en Ucrania; Pero E.U., le advierte a China que habrá «consecuencias» si ayuda a Rusia en la guerra. La presión internacional contra Moscú por la guerra lanzada contra Ucrania, ha sido contundente. Ned Praice, portavoz del departamento de Estado de USA, ante la petición de ayuda de Moscú a Pekín fue enfático en afirmar que: «Hemos sido muy claros, tanto de manera privada como pública, con Pekín, en que habrá consecuencias por ofrecer ese apoyo» y agrego que: «No nos quedaremos quietos si cualquier país compensa a Rusia». (E.T. marzo 15/2022). Toda la tierra esta triste y aterrada; porque los daños en Ucrania han sido inconmensurables, ya han salido más de 4 millones de ucranianos a naciones hermanas y vecinas; que ya no tienen como albergar a tantos migrantes. Que Dios se apiade de esta tierra convulsa.
AUGUSTO MEJIA GONZALEZ



