La producción agricola, es uno de los mejores beneficios del departamento de Risaralda y por supuesto los protagonistas continuan siendo los labriegos que madrugan al surco de sol a sol. Esta acttividad por supuesto no es fácil y los campesinos merecen y necesitan más estímulos, en cuanto a sus salarios y condiciones relacionadas con sus prestaciones sociales. En este aspecto existen falencias, no obstante siempre están arañando la tierra para que no nos falte el alimento en la mesa. La provincia risaraldense cuenta con muchas potencialidades. Me refiero a la gran producción, entre las que figuran el café, nuestro principal producto de exportación, caña de azúcar, plátano, yuca, maíz, cacao, piña, papa, algodón, frutales y también ganadería. Según la estadistica, se cuenta en la parte financiera con participación del 58%, referente al producto interno agrícola, uno de los productos destacados se refiere a los plantíos de caña de azúcar. Otros complementos son la silvicultura y pesca. En Risaralda las siembras son de 80.486 hectáreas, el café, 43.184 hectáreas, plátano 17.293 hectáreas, caña panelera 3.394 hectáreas, cacao 1956 hectáreas, maíz 1258 hectáreas. Estas cifras son cambiantes, por cuanto la actividad en el campo es intensa, Risaralda continuará siendo uno de los departamentos más influyentes a nivel nacional en lo referente a la agricultura. Los labriegos siempre han requerido mejores carreteras para el traslado de sus productos a zonas urbanas, el campo continuará siendo la despensa y por tanto seguridad alimentaria. El gobierno debe mirar con mas efectividad la labor campesina y que no sea un simple tema de campaña política, cuando llega la época de elecciones todos los aspirantes a los cuerpos colegiados prometen esta vida y la otra. A los labriegos hay que cumplirles. Gracias por leerme y hasta la próxima columna.