
Un terremoto de magnitud 6.2 sacudió la región, dejando dolor, pérdidas y enseñanzas que transformaron nuestra manera de prevenir y gestionar el riesgo.
Hoy recordamos a las víctimas y reafirmamos el compromiso de seguir trabajando por la protección y la resiliencia de nuestras comunidades.
Porque cada lección nos impulsa a ser más fuertes y solidarios.


