Y añade, «el mareo es muy similar al vértigo y muy común que los
confundamos, ya que en ambos sentimos que todo se mueve, pero con la
diferencia de que el mareo es una alteración relacionada con los ojos».
La migraña, el vértigo o los mareos, están muy relacionados debido a la relación
existente entre la musculatura que controla el cuello, la cabeza, los ojos y la
boca. Si un músculo en el cuello se encuentra tenso por estrés o malas posturas,
seguramente terminará fastidiando los músculos de la cabeza o los ojos, lo que
se podría traducir en migrañas, fatiga visual, miopía, vértigo o mareo.
Según el docente Afanador, “realizar pausas activas durante el trabajo
permiten relajar la musculatura que por las actividades se ven en tensión,
evitando la aparición de malas posturas de manera crónica y los desequilibrios
musculares que pueden dar origen a estos dolores”, menciona el experto
mientras recalca la importancia de estos ejercicios para evitar migrañas,
vértigos o mareos
Descanso visual: buscar un punto lejano, fijar la vista sobre éste y cuando
la vista se pierda, los ojos podrán descansar. Otro ejercicio es cerrar los
ojos con fuerza durante 5 segundos y después abrirlos en repetidas
ocasiones o hacer presión con las manos sobre los ojos por 10 segundos
por varias veces.
Estiramiento de cuello: los estiramientos se deben hacer siempre en
una única dirección y evitar los movimientos circulares ya que podría
causar un empeoramiento de los síntomas.
Posicionamiento de la lengua: una lengua mal ubicada podría ser la
causante de todos estos males, por lo que se sugiere reposarla sobre el
techo del paladar, específicamente en un punto denominado “rugas
palatinas”, como su nombre lo indica, son unas arrugas que se forman en
el paladar.
Finalmente, el académico Afanador señala que, si hay detección de vértigo o
mareo, hay que identificar cuál de los dos es. “Si las cosas se mueven de un lado
al otro (plano horizontal) corresponde a un episodio de vértigo, pero si las cosas
se mueven de arriba abajo sería entonces un mareo. Para el vértigo, lo mejor
que podemos hacer es acostarnos boca arriba, con las manos abiertas a los
lados (como si hiciéramos una letra T con nuestro cuerpo) y ubicar un punto
fijo en el techo, concentrarnos en él y controlar nuestra respiración, hasta que
dejemos de sentir el movimiento. Si hay mareo, lo que debe hacer es
recostarse, elevar las piernas y cerrar los ojos con fuerza”.

