

PIJAO-QUINDÍO-COLOMBIA-SURAMÉRICA. – Juan Camilo Pinzón Cuervo, elegido popularmente es su actual alcalde. Superficie 243,12 km². Altitud, Media: 1100 a 3800 m s. n. m. Población total: 9.560 habitantes (Urbana: 5.420. Rural: 4.140). Fundación: 15 de mayo de 1902. Erección: 1926. Gentilicio: pijaense. Su bella bandera tiene tres franjas iguales horizontales, con los colores amarillo (riqueza), verde (esperanza) y rojo (el fruto del café).
Pijao es un municipio del departamento del Quindío en Colombia. Fue fundado el 15 de mayo de 1902, en territorio de tribus pijaos, por: don Antonio María Quintero, don Luis Jaramillo y Claudio Rivera; entre otros. Su parroquia se creó en 1912, y fue erigido en calidad de municipio en 1926. Su cultura es rica en cuanto a la arquitectura, la danza y la música por las tradiciones que aún son orgullo local. Es considerado por muchos como un municipio de singular belleza, a tal grado que es regularmente utilizado para desarrollar campañas de promoción territorial para el Quindío y el Eje Cafetero ante el mundo. Pijao dista 32 km de la capital quindiana, Armenia, epicentro político – administrativo del departamento.
El conquistador más próximo a pasar por las tierras de Pijao fue el Mariscal Jorge Robledo, entre 1639 y 1641. En los inicios de la colonización Antioqueña, la zona pertenecía y era administrada por la presidencia de Quito, para pasar a ser parte de Cundinamarca tiempo después. Con la creación del Estado Soberano del Cauca (1821 –1908), el Quindío pasó a conformar parte del Departamento del Cauca.
En el año 1902 se le dio el nombre de San José de Colón, y se convirtió en corregimiento del municipio de Calarcá en 1905. Durante el mismo año el corregimiento de San José de Colón y los demás municipios y corregimientos del Quindío y de Risaralda formaron el naciente Departamento de Manizales, hoy Departamento de Caldas.
Según Ordenanza 011 de 1926 de la Asamblea Departamental de Caldas, San José de Colón fue convertido en municipio, siendo cambiado por Pijao en 1931, haciendo referencia a la raza indígena que habitó dicho sector.
Desde su creación, ha sido fiel constructor de la historia del departamento como hace referencia en su himno, convirtiéndose en muchos escenarios como referente en materia de progreso local dado los diferentes retos que impone su localización en comparación con demás municipios pertenecientes al Quindío; pero que no han impedido su posicionamiento a nivel regional y nacional para el diseño de políticas públicas. En el año 2014, ingresó a la red de “Ciudades Sin Prisa”, siendo la única localidad del continente suramericano en pertenecer a este selecto grupo de localidades que buscan el desarrollo de un turismo que tenga en cuenta la capacidad real de la ciudad y no afecte las costumbres y tradiciones como se ha presentado en otros municipios.
Pijao se encuentra ubicado dentro de la región fisiográfica denominada Región Andina, en la subregión de la Cordillera Central, contando con tres tipos de paisaje: montaña, piedemonte y valle.
El paisaje de Montaña se encuentra al oriente del municipio, sector del eje de la cordillera, construida sobre rocas metamórficas del complejo Cajamarca donde predominan los esquistos verdes y se observan rasgos característicos de estructuras geológicas como la falla de San Jerónimo. El paisaje de Piedemonte se encuentra en la parte occidental del municipio, constituido por depósitos fluviovolcánicos, rocas ígneas y algunas con recubrimiento de cenizas volcánicas. El paisaje de Valle se presenta en el sector de Barragán, Los Balsos y Río Lejos, conformado por aluviones recientes de relieve relativamente plano.
Su economía se basa en la agricultura, especialmente café, caña de azúcar, lulo, mora y pan coger, aunque en los últimos años se ha impulsado el turismo como nuevo renglón económico para el desarrollo y crecimiento local. Cuenta también con cultivos de pino en sus montañas, además de la papa. En minería desarrolla vetas de aluvión y minas de oro.
Pijao corresponde a la ruta de las fondas camineras, lugar de encuentro de colonos y de arrieros que sin desconocer la actividad de la guaquería, que mejoraba las perspectivas económicas, tenían muy claro que su objetivo era buscar un lugar para vivir bien y construir su hogar en paz, y desarrollar su vocación económica, la agricultura. La red de fondas de esta zona arrancaba en río verde en la fonda de don Asunción, luego la de don Luis Gómez en el sector de la playa, vereda de quebrada honda, llegando a la de Belén en el pueblo de Pijao. Su primer corregidor fue Don Juan de Jesús Quintero y su secretario don Antonio Maria Gómez.
La organización social estaba basada en la familia patriarcal que se caracterizaba por el temple en su espíritu, el valor de la palabra empeñada, el castigo al no cumplimiento de la norma establecida y el respeto a la autoridad civil , eclesiástica y militar. El compromiso en lo colectivo. El honor de la familia se basa en la honradez, y el sacrificio. Se educaba a los varones para el trabajo desde niños. La madre educaba en valores religiosos, en ninguna casa faltaba el sagrado corazón en la alcoba del matrimonio, la última cena en el comedor y la Virgen como vínculo entre Dios y los pobladores. Tampoco faltaba un tiple y una guitarra para acompañar a poetas y cantantes. Los pintores pintaban paisajes y retratos de los patriarcas, al igual que las casas del marco de la plaza.
SONRÍA, SONRÍ, SONRÍA…CON AMOR Y ALEGRÍA, AGRADECIÉNDOLE A DIOS CADA SEGUNDO DE VIDA. RUBÉN DARÍO FRANCO NARVÁEZ.




