

A lo largo y ancho del páis han realizado honras fúnebres que incumplen todas las medidas de autocuidado y distanciamiento social.
En Bello, Antioquía , más de un centenar de personas acompañaron por las calles el féretro de alias el Oso, presunto delincuente capturado.
en Barranquilla a inicios de abril, decenas de jóvenes acompañaron por las calles de la ciudad el ataúd de un acedor de carnaval.
Como si fuera una festividad, colocaron tambores e hicieron cereográfias.
Y en Codazzi, amigos y familiares de un jóven que habia violado el toque de queda y murió en una riña se quitaron el tapabocas a la entrada del cementerio y comenzaron a bailar requetón.




