EN MEMORIA DEL SACERDOTE
DARIO VALENCIA URIBE.
POR : LUIS ALBERTO FIGUEROA — LUALFI — TARJETA PROFESIONAL 0222 EXPEDIDA POR EL MINISTERIO DE EDUCACIÓN NACIONAL. TESORERO COLEGIO NACIONAL DE PERIODISTAS SECCIONAL 26 RISARALDA.
El Padre Darío había nacido hace 59 años en La Bella población de Risaralda Caldas , llamada el Mirador del Viento sus padres Elí Valencia y Doris Uribe, su hermanos Dora y Diego.
Allí ejerció su profesión al lado del padre Román Zapata quien fue su inspiración para seguir en su vida espiritual.
Ingreso al seminario Conciliar de la Inmaculada Concepción de María Santísima, donde se distinguió por su inteligencia , capacidad de servicio experto en música y canto, y ante todo su deseo de amar a Cristo.
Su primera misa de adopción , hace 33 años, después de recibir la consagración de manos del entonces obispo de Pereira y después Cardenal, Darío , en honor del nuevo sacerdote.
Su vida sacerdotal la comenzó con decoro y alegría en la zona indígena de Purembará donde desempeño con amor su vida pastoral, aún en medio de grades dificultades.
Allí aprendió el Emberá, predicó y se consagro a ellos por espacio de dos años.
Después fu enviado con su amigo y hermano del alma. Padre Alirio Raigoza, por orden del obispo Castrillón, a realizar estudios superiores a Roma , en la Universidad más antigua de Europa “la Gregoriana”, perteneciente a los Jesuitas, allí se inició en Teleología Dogmática, y su compañero en derecho Canónica.
Regresó a Colombia e inmediatamente sus superiores vieron la talla de ser humano y gran sacerdote que tenían ,le dieron las más grandes responsabilidades que se puedan dar en una Diócesis , ser rector del Semanario Mayor donde se forman los futuros sacerdotes y posteriormente de la Universidad católica de Pereira.
Fue designado por el obispo Suescún Mutis para fundar la Escuela de Teología Diocesana , en donde se han formado centenares de laicos , ayudado por su hermana Valentina Sor Lilian Rivero.
Fue párroco consumado de Pereira, Apía, Anserma y su último y Gran amor, “María Auxiliadora”, en la ciudad.
Gran predicador , con una presentación personal digna de su ministerio, gran amigo,, hijo, tío, hermano y conocedor como ninguno de los asuntos administrativos de la Iglesia.
Transparente y diáfano.
El libro primero de Samuel en las Sagradas Escrituras nos dice que todos tenemos que morír, pues no nos pertenecemos, somos de allá arriba donde Dios nos espera.
El Sacerdote Darío Valencia Uribe, creyó en Cristo, él es la vida, y con toda seguridad , ya hoy esta con él en su presencia.
Con Santa Teresa de Jesús, mística del siglo XVI, decimos: “mira que el amor es fuerte, vida, no; me seas molesta; mira que solo me resta, para ganarte, perderte.
. Vivo sin vivir en mí.
Hasta siempre amigo, hermano, sacerdote hijo de Cristo Padre, Darío Valencia Uribe.




