

Un éxodo militar sin precedentes sacude a Colombia: más de 11.000 soldados profesionales han optado por retirarse voluntariamente de las Fuerzas Militares entre 2022 y 2025, durante la administración del presidente Gustavo Petro. Este fenómeno, que se ha intensificado año tras año, plantea serias inquietudes sobre la estabilidad operativa y el futuro de la defensa nacional.
El retiro masivo no solo afecta a soldados profesionales, sino también a suboficiales y oficiales, cuyas cifras de salida también han aumentado de forma sostenida. Las estadísticas revelan que en 2022 se retiraron 3.585 soldados, en 2023 fueron 2.721, en 2024 sumaron 2.689 y en lo que va de 2025 ya se han retirado 2.079. En total, más de 11.000 efectivos han dejado sus cargos por decisión propia, lo que representa una pérdida significativa de experiencia y capacidad táctica.
Este fenómeno se da en un contexto de transformaciones profundas en la política de seguridad nacional, impulsadas por el gobierno Petro. La implementación de nuevas estrategias de paz, el enfoque en la desmilitarización de ciertos territorios y los cambios en las condiciones laborales dentro de las Fuerzas Militares han generado tensiones internas que podrían estar motivando estas salidas.
Expertos en defensa advierten que esta tendencia podría tener implicaciones críticas para la seguridad interna, especialmente en zonas donde la presencia militar es clave para contener grupos armados ilegales. La reducción de personal capacitado podría debilitar la capacidad de respuesta ante amenazas emergentes y comprometer la ejecución de operaciones estratégicas.
Mientras tanto, el Ministerio de Defensa ha comenzado a diseñar planes de contingencia para frenar la fuga de talento militar. Entre las medidas se contemplan incentivos económicos, mejoras en las condiciones de vida y programas de bienestar para los uniformados. Sin embargo, el desafío de recuperar la confianza y el compromiso de los efectivos parece ser cada vez más complejo.
English version
Over 11,000 Soldiers Leave Colombia’s Military Under Petro’s Government
A historic military exodus is shaking Colombia: more than 11,000 professional soldiers have voluntarily retired from the Armed Forces between 2022 and 2025, during President Gustavo Petro’s administration. This growing trend raises serious concerns about operational stability and the future of national defense.
The wave of resignations includes not only professional soldiers but also non-commissioned officers and senior officers, whose departure numbers have steadily increased. Data shows that 3,585 soldiers left in 2022, followed by 2,721 in 2023, 2,689 in 2024, and 2,079 so far in 2025. In total, over 11,000 personnel have stepped down voluntarily, representing a major loss of experience and tactical capability.
This phenomenon unfolds amid significant shifts in national security policy, driven by Petro’s government. New peace strategies, demilitarization efforts in certain regions, and changes in working conditions within the military have sparked internal tensions that may be fueling the resignations.
Defense analysts warn that this trend could have critical implications for internal security, especially in areas where military presence is essential to contain illegal armed groups. The reduction of trained personnel may weaken response capabilities and hinder strategic operations.
In response, the Ministry of Defense has begun crafting contingency plans to curb the loss of military talent. Proposed measures include financial incentives, improved living conditions, and wellness programs for service members. However, restoring trust and commitment among troops remains a growing challenge.



