

Por: Luis Garcia Quiroga


Mientras el presidente y mayor accionista del Deportivo Pereira, Álvaro López Bedoya guarde silencio sobre la real situación financiera del equipo de la ciudad y tenga pendientes los pagos de seis meses de salarios, es razonable que los jugadores salgan a una rueda de prensa a exponer sus preocupantes argumentos.
En tal sentido se expresaron en horas recientes a nombre de sus compañeros, los referentes Carlos Darwin Quintero, Juan David Ríos y Kelvin Osorio, agregando que el presidente López Bedoya tiene un compromiso incumplido con ellos. Incluso manifestaron las consecuencias legales y de reglamento FIFA que tienen los incumplimientos en el pago de salarios superior a dos meses.
De igual manera, es inaceptable que el presidente del Deportivo Pereira guarde silencio cuando meses atrás en otra rueda de prensa prometió “estar a la altura de la grandeza de la ciudad y del grande Matecaña”. No obstante, año pasado también hubo crisis por falta de pagos a los jugadores y López Bedoya salió a explicar prometiendo de paso que esa situación no se volvería a registrar.
Ese mismo propósito lo manifestó cuando el técnico Luis Fernando Suárez salió por la puerta de atrás y el profesor Rafael Dudamel entró a la ciudad y al estadio con los mejores augurios y los aplausos nunca antes otorgados a un técnico de futbol, ni siquiera al gran César López Fretes ni a Alejandro Restrepo quien llevó el equipo a su primera estrella y a la Copa Libertadores de América.
A propósito, si el Pereira es uno de los equipos más taquilleros, si recibe recursos por transmisiones de televisión, recibe recursos de un sustancioso paquete de patrocinadores comerciales, si ha vendido jugadores al exterior y si al asumir la actual directiva recibió jugosos recursos en dólares por la exitosa participación del Deportivo Pereira en la Copa Libertadores ¿por qué no hay dinero para pagarles a los jugadores?
En esa ocasión, al presentar a los medios al profesor Rafael Dudamel, López Bedoya dijo letra por letra que él respondía por la parte administrativa y el profe por la parte deportiva. En la primera es evidente el incumplimiento.
En lo deportivo, la recuperación ha sido grande y promisoria y los jugadores dicen que aun sin salarios, lo están dando todo y sin reservas, pero los resultados no se dan porque de alguna manera esta crisis e incluso jugar en Armenia como locales, suma y le pega a la crisis.
Conclusión con nombre propio: en el centro del nubarrón de incertidumbres que vive Deportivo Pereira está el manejo administrativo y financiero del presidente Álvaro López Bedoya, a quien respetuosamente llamamos a que explique a los hinchas y a la ciudad lo que sucede y lo más importantes: la solución al problema.



