

Por: Luis Alberto Figueroa, Comunicador Social Periodista. Tarjeta Profesional 0222 expedida por el Ministerio de Educación Nacional
El Batallón de Artillería Nro. 8 Batalla de San Mateo, bajo el mando del teniente coronel Luis Alfonso Palomino Elejalde, en coordinación con el padre Nelson Giraldo Mejía, Vicepresidente de Comunicadores Sociales Periodistas Risaralda PRI, realizaron el pasado 17 de abril de 2026 a las 4:00 de la tarde una misa solemne de honras fúnebres en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, ubicada en la calle 19 entre carreras cuarta y quinta en la ciudad de Pereira. El acto litúrgico se llevó a cabo para rendir homenaje y duelo en memoria de los 69 integrantes de la fuerza pública que perdieron la vida en el siniestro aéreo del 23 de marzo de 2026 en Puerto Leguízamo, Putumayo.
La tragedia ocurrió cuando el avión Hércules C-130, matrícula FAC 1016, se accidentó segundos después de despegar desde Puerto Leguízamo con destino a Puerto Asís, en el departamento del Putumayo. Entre las víctimas se contaron 61 soldados del Ejército Nacional, 6 tripulantes de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y 2 policías que viajaban a bordo de la aeronave 3. El siniestro es considerado una de las mayores tragedias de la aviación militar en la historia reciente de Colombia 2.
La ceremonia religiosa convocó a militares, autoridades civiles y ciudadanos que se unieron en oración y recogimiento para honrar la memoria de los uniformados caídos. La presencia del padre Nelson Giraldo Mejía, figura reconocida en el periodismo regional y en el ámbito espiritual, dotó al acto de una dimensión que entrelaza la fe católica, la memoria histórica y el compromiso con el periodismo regional, reafirmando el papel de la Iglesia como espacio de duelo colectivo y reconciliación nacional.
El accidente del Hércules C-130 generó una conmoción profunda en todo el territorio colombiano. El presidente Gustavo Petro decretó tres días de duelo nacional mediante el Decreto 0295 de 2026, y las banderas fueron izadas a media asta en todas las entidades públicas, embajadas y guarniciones militares del país 1. Gobiernos de la región, entre ellos Venezuela, Ecuador y Perú, expresaron sus condolencias al pueblo colombiano 3. La investigación sobre las causas del siniestro continúa activa, con la participación de expertos nacionales e internacionales, incluidos especialistas de Estados Unidos 2.
Hoy, los 69 nombres de los héroes caídos resuenan en cada rincón de Colombia como un recordatorio del sacrificio silencioso que sostiene la seguridad de la nación. Actos como la misa celebrada en Risaralda demuestran que el duelo colectivo no se agota en las cifras ni en los decretos oficiales: vive en las comunidades, en las instituciones y en la voz de quienes, desde el periodismo y la fe, se niegan a dejar caer en el olvido a quienes dieron todo por la patria.
English version
Faith, Memory, and Honor: Artillery Battalion No. 8 and the Church Join Voices to Honor the 69 Heroes of Hercules FAC 1016
On April 17, 2026, the Artillery Battalion No. 8 «Battle of San Mateo», under the command of Lieutenant Colonel Luis Alfonso Palomino Elejalde, joined forces with Father Nelson Giraldo Mejía, Vice President of Social Communicators and Journalists of Risaralda (PRI), to hold a solemn memorial Mass at the Church of the Sacred Heart of Jesus, located on 19th Street between 4th and 5th Avenues. The religious ceremony was organized to pay tribute and honor to the 69 members of the Colombian security forces who lost their lives in the air disaster of March 23, 2026, in Puerto Leguízamo, Putumayo.
The tragedy unfolded when the Hercules C-130 aircraft, registration FAC 1016, crashed seconds after taking off from Puerto Leguízamo, bound for Puerto Asís in the Putumayo department. Among the victims were 61 Army soldiers, 6 crew members of the Colombian Aerospace Force, and 2 police officers who were aboard the aircraft 3. The accident is considered one of the worst military aviation disasters in Colombia’s recent history 2.
The memorial service brought together military personnel, civil authorities, and citizens united in prayer and reflection. The presence of Father Nelson Giraldo Mejía, a respected figure in regional journalism and spiritual life, gave the event a dimension that bridges Catholic faith, historical memory, and regional journalism, reaffirming the Church’s role as a space for collective mourning and national healing.
The crash of the Hercules C-130 sent shockwaves across Colombia. President Gustavo Petro declared three days of national mourning through Decree 0295 of 2026, ordering flags to fly at half-mast at all public institutions, embassies, and military garrisons 1. Neighboring governments, including Venezuela, Ecuador, and Peru, extended their condolences to the Colombian people 3. The investigation into the causes of the accident remains active, with the participation of national and international experts, including specialists from the United States 2.
Today, the names of the 69 fallen heroes echo across every corner of Colombia as a reminder of the silent sacrifice that upholds the nation’s security. Acts of remembrance like the Mass held in Risaralda prove that collective grief cannot be reduced to statistics or official decrees: it lives within communities, institutions, and the voices of those who, through journalism and faith, refuse to let those who gave everything for their country be forgotten.




