La verdad allana el camino de la reconciliación, pero en Colombia ese camino no conducirá a ninguna parte si los actores legales e ilegales persisten en desconocer los crímenes cometidos a lo largo del devastador conflicto armado que ha dejado millones de víctimas durante los últimos 60 años.
Rodrigo Londoño Echeverry, falta a la verdad y le hace un flaco favor al proceso de paz al negar que las Farc reclutan menores de edad.
El último jefe máximo de esta guerrilla, y actual líder de su partido político, tampoco admitió hechos de violencia sexual y reproductiva, como violaciones y práctica forzada de abortos a niñas y mujeres combatientes, en su declaración ante la sala de reconocimiento de verdad por el reclutamiento y Utilización de niños y niñas en el Conflicto Armado, “caso 07”, que adelanta la Jurisdicción especial para la Paz (JEP).
La comparecencia de “ Timochenko” despertó gran expectativa porque era la primer vez en la historia del país que un comandante de este nivel rendía cuentas acerca de un tema tan doloroso.
El mismo, a través de sus redes sociales , anticipó que no duraría en narrar “ con total transparencia los hechos “, reiteró su compromiso para “ trabajar por la paz con justicia social”, señalando que “ esta sólo es posible de la mano de la verdad y la reconciliación “.
Sin embargo, luego de 7 horas de declaración , su versión fue decepcionante para los colombianos, y muy especialmente para las victimas.
Que no venga ahora “Timochenko” a construir por medio de versiones insostenibles porque no hay nada más cierto que primero cae un mentiroso que un cojo, y su falacia es del tamaño de una catedral.
No hay duda de que las Farc reclutaron menores, violaron o forzaron a abortar a sus guerrilleras.