La Administradora de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional reconoció los efectos negativos a nivel mundial de la invasión rusa en Ucrania, por lo cual intensifica sus esfuerzos en varias regiones con un enfoque especial en las regiones de Europa y Eurasia


Aunque oficialmente no es considerada una “guerra mundial”, los efectos de la invasión de Rusia en Ucrania tienen un impacto negativo global, reconoció Samantha Power, administradora de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).
Power coordina los esfuerzos humanitarios del Gobierno del presidente Joe Biden tanto en Europa como en otras regiones, por lo que reconoció en ABC News los efectos del conflicto en respuesta a que el escenario parece “una especie de guerra mundial”.
“Ciertamente en términos de efectos [es una guerra mundial], no limitados a los horrores que está sufriendo el pueblo ucraniano”, reconoció Power. “Pero nuestro trabajo es mirarlo globalmente. También queremos mantener el tipo de unidad global”.
La funcionaria criticó al régimen de Vladimir Putin por intentar aprovechar la crisis y acusar a Occidente de los efectos negativos del conflicto armado.
“Rusia trata de aprovecharse de esto y decir: ‘Oh, son las sanciones las que están causando estos altos precios de los alimentos’. Para nada”, enfatizó la funcionaria. “Es la invasión de Rusia a Ucrania sin motivo alguno y su falta de voluntad ahora para sentarse a la mesa de negociaciones… Eso es lo que está causando estos efectos en cascada”.
Además de la distribución de ayuda humanitaria, USAID coordina esfuerzos con organizaciones civiles y líderes locales en varios países en contrapeso a los poderes al mando, como en Bielorrusia –cuyo gobierno apoya a Rusia–, donde Power ha estado en contacto con Svyatlana Tsikhanouskaya, lideresa de la Oposición Democrática.
En una reunión del 29 de abril, Power y Tsikhanouskaya discutieron acciones para avanzar en los procesos democráticos en Bielorrusia.
“Durante la reunión, la Administratora Power preguntó sobre los desafíos que enfrentan los activistas democráticos que trabajan dentro y fuera de Bielorrusia y cómo USAID puede apoyar a la sociedad civil y a los periodistas”, informó la portavoz de USAID, Rebecca Chalif. “Tsikhanouskaya habló sobre el creciente movimiento de resistencia en Bielorrusia a la guerra no provocada e injustificada de Putin contra Ucrania. Compartió cómo las fuerzas democráticas ven una fuerte conexión entre una Bielorrusia libre y una Ucrania segura”.
Las acciones de Power para reforzar la labor de EE.UU. incluyen el nombramiento de Erin McKee como administradora adjunta de la Oficina para Europa y Eurasia.
La Administración Biden ha destinado más de $1,000 millones de dólares en ayuda humanitaria, $500 millones fueron anunciados el 22 de abril por el mandatario.
“Esta financiación de USAID ayudará a mantener los servicios esenciales y la respuesta de emergencia [en Ucrania]”, reconoció Power al destacar el despliegue de fondos. “Y ayudará a mantener el suministro de gas y electricidad a hospitales y escuelas, y respaldará los salarios de los funcionarios públicos”.
Power defendió las acciones de EE.UU. en Maripoul, luego de cuestionamientos en CBS News de que la Administración básicamente podía solamente “observar”, cómo más de 100,000 personas quedaron atrapadas en medio de ataques rusos.

