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POR : LUIS ALBERTO FIGUEROA
T.P. 0222 DEL MINISTERIO DE EDUCACIÓN NACIONAL
Tras ocho meses en la Casa de Nariño, llevando la batuta del país, el gobierno de Gustavo Francisco Petro Urrego, ha mostrado una manera particular de proceder en el manejo de la opinión pública cuando se trata de temas complejos o cuando no parece tener claro qué hacer.
El modo de operar es el siguiente:
el Presidente lanza una propuesta, que suele ser extravagante.
GUSTAVO FRANISCO PETRO URREGO, es tal vez el político que primero entendió y utilizó las redes al servicio de su causa política.
En la alcaldía de Bogotá, hace ya más de diez años, construyó bodegas cuando ni siquiera se hablaba de ellas.
Y hay que decir, que la izquierda también ha sido más hábil y se anticipó a ganar terreno en este mundo de la propaganda virtual.
Mientras tanto el presidente dio declaraciones sobre el acuerdo con la Farc que provocaron desconcierto.
Tras afirmar que no hay plata para implementar el acuerdo de paz e incluso sugerir que este acuerdo fue una trampa para desarmar y desintegrar a la organización armada, aterrizó en la estambólica propuesta de que el Banco de la Republica emita $300 billones de pesos para financiar la implementación.
El solo hecho de que el presidente se le ocurra una idea cómo estás preocupa en extremo.
El efecto
El efecto final podría llegar a ser catastrófico en términos de pobreza para un amplio sector de la población.
Ambas cosas, la tuiteratón y las declaraciones del presidente, están lejos de ser coincidencia.
Ambas cosas van dirigidas a posicionar el mensaje de que los gobiernos anteriores no hicieron su tarea de implementar el acuerdo, y que ni siquiera le dejaron a este gobierno recursos para hacerlo, por lo cual toca recurrir, para usar las palabras del Presidente a ideas “no ortodoxas”, como la de la emisión monetaria
La pregunta inevitable porque razón, súbitamente, y cuando nadie esta halando de ese tema, aparece el gobierno tratando de introducir este tipo de narrativa en la conversación pública.
Acaso está pasando algo en el acuerdo de paz que no sabemos.
Para responder a esas preguntas ,hay que decir, que por lo pronto lo que si ha visto el país es que ha sido en ese gobierno en el que el acuerdo con las Farc ha entrado en una suerte de crisis en su implementación.
El propio Rodrigo Londoño, antes conocido en las Farc como“Timochenko”, y máximo líder de la otrora guerrilla, ha declarado que se sentía más seguro en el gobierno de Duque que en el gobierno de Petro.
La crisis se manifiesta también en la amenaza que se mantiene sobre la vida y la seguridad de los firmantes y de sus familias.
Si bien, esta esta crítica problemática viene de antes, el hecho de que se mantenga demuestra que todos los ataques de Petro a los anteriores gobiernos acusándolos de falta de protección a exguerrilleros y líder sociales no tendrían fundamento.
O al menos ahí no está la raíz del problema.
En lo que va corrido de 2023, según Indepaz, cinco firmantes del acuerdo han sido asesinados, junto con 44 líderes sociales y defensores de derechos humanos.
La situación para algunos de ellos empeora como es el caso de los firmantes que viven en el espacio territorial Mariana Páez de Mesetas (Meta), a quienes las disidencias amenazaron y obligaron a decidir abandonar el espacio.
Hasta hoy solo han recibido promesas temporales.
Todo ocurre en el gobierno que supuestamente sí estaba comprometido con la paz y los derechos humanos.
Mientras tanto, el comisionado Danilo Rueda se prepara para un debate en el Senado.
Citado por <iván Cepeda, senador de las entrañas del petrismo, pinta más como una oportunidad de exponer y defender sus puntos , que una verdadera controversia.
El tema será la implementación del acuerdo, y no sería extraño que el comisionado Rueda repita el libreto de culpar a gobiernos anteriores por supuestamente haber fallado , eventualmente, al Banco de la República por no emitir y no darle $300 billones.




